El primer portaaviones de China regresó al puerto de Dalian, en la provincia oriental de Liaoning, tras un viaje de prueba de cinco días, y fue recibido con fuegos de artificio, informó hoy la prensa local.
El primer portaaviones de China regresó al puerto de Dalian, en la provincia oriental de Liaoning, tras un viaje de prueba de cinco días, y fue recibido con fuegos de artificio, informó hoy la prensa local.
El "Varyag", nombre que le dieron los soviéticos al iniciar su construcción en 1985, pero que será cambiado en el futuro, ancló alrededor de las 11.30 hora local de ayer (3.30 GMT) tras ser remolcado unos tres kilómetros por siete barcos, detalló el diario pequinés "Legal Mirror".
La embarcación militar, comprada a medio construir a Ucrania en 1998 y puesta a punto por el Gobierno chino, zarpó el pasado miércoles hacia aguas abiertas para realizar sus primeras maniobras, aunque el Ejército de Liberación del Pueblo (ELP) evitó dar mayores detalles al respecto.
Según publicó el fin de semana el diario oficial "Global Times", los ejercicios incluyeron el aterrizaje de aviones de combate sobre la plataforma de la embarcación.
Sin embargo, Anthony Wong Dong, un experto en tecnología bélica de la Asociación Internacional Militar, dijo que el equipamiento del portaaviones es aún demasiado nuevo, por lo que sería extremadamente peligroso intentar aterrizajes por el momento, según declaraciones recogidas por la prensa independiente de Hong Kong.
China compró el "Varyag" sin motores, componentes electrónicos ni armas y, tras los trabajos de restauración y equipamiento, lo presenta ahora al mundo como una muestra más de su poderío militar y naval.
Si bien portavoces del Ministerio de Defensa del país asiático adelantaron que la embarcación militar será utilizada solo para fines científicos, de experimentación y entrenamiento, su estreno ha despertado preocupación en países vecinos como Japón, y también en Estados Unidos.
Washington consideró el estreno del portaaviones como una nueva muestra de la "falta de transparencia" de China en el terreno militar, y pidió a Pekín que explique por qué sus Fuerzas Armadas lo necesitan.
Tener su propio portaaviones era un viejo anhelo del Gobierno chino, que ya planteaba la posibilidad de armar este buque, considerado el culmen tecnológico de una armada moderna, en los años 40, antes incluso de la instauración del régimen comunista.
El Ejecutivo del país asiático negocia además con Kiev la compra de motores para equipar un segundo portaaviones, según informó la agencia oficial Xinhua citando un sitio web militar de Rusia.
15/08/11
TERRA

