El pecio de Puerto Madero

El pecio de Puerto Madero

Cordialmente invitados en forma personal por nuestro amigo Daniel Prieto, fuimos a visitar ayer el sitio del pecio de Puerto Madero, junto con Carlos Biscioni y Hernán Álvarez Forn (Hormiga Negra para los conocidos).

Cordialmente invitados en forma personal por nuestro amigo Daniel Prieto, fuimos a visitar ayer el sitio del pecio de Puerto Madero, junto con Carlos Biscioni y Hernán Álvarez Forn (Hormiga Negra para los conocidos).

Nos recibió allí Marcelo Weissel  con su habitual bonhomía y modestia.  El sitio del hallazgo esta en el Dique 1 de Puerto Madero, en la zona de la isla De Marchi (del lado del río) en un lateral de una gran obra en construcción. El ruido incesante de grúas, martinetes, golpes y toda la parafernalia de una obra rodea al sitio, que ha sido cercado y se le ha colocado una media sombra, para poder trabajar en el medio de un calor sahariano, sumado a las nubes de fino polvo que se cuelan cual un mini Dakar.

Marcelo ha estado siguiendo esta construcción desde unos seis meses, sus inicios, ya que intuía que algo podía hallarse en este sitio. Este sector formaba parte de la antigua boca del "riachuelo de los navíos"(ver el mapa en el link), por lo que es la parte más antigua donde circulaban barcos. Su paciencia finalmente fue recompensada, ya que viendo el trabajo de una máquina excavadora en ese sector avisto varios "palos" que quedaron al descubierto. Se paró la obra en ese sitio y desde entonces Marcelo (deberíamos decir el Dr. Weissel, ya que es Dr. en Arqueología!) se abocó al armado de este proyecto. Para referirnos a él, primero debemos olvidar absolutamente todo lo que se publicó en los diarios y ajustarnos a las realidades objetivas.

 

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El sitio está debajo de la media sombra oscura, a un costado de la gran excavación de la obra, en el Dique 1 de Pto. Madero.

 

Marcelo Weissel, Daniel Prieto, Carlos Biscioni y Hernan Alvarez Forn

Para una breve historia del puerto, ver el articulo de Julio Luqui Lagleyze  y una historia completa del puerto en histarmar.

Los perfiles geológicos muestran de arriba a abajo una gran capa de relleno sobre varias capas de areniscas, como se ve en la foto de abajo. Luego hay una capa bien definida de humus (o la típica resaca de la ribera) de un color oscuro. Hay evidencias que el pecio fue tapado y destapado varias veces por la acción de tormentas o diferentes niveles del río en distintas épocas. El color oscuro de las maderas del pecio (posiblemente roble en las visibles) se debería al efecto de la capa de humus. Esto da de por si una cierta antigüedad, pero hasta que no se haga algún estudio de C14 no se sabrá bien la misma, pero por lo menos se ve que no es moderna.

 

Vista de los perfiles geológicos del sitio

Las medidas no se saben aún. Se deben retirar varios m3 de arena para llegar a la capa oscura, a partir de la cual se encuentra el pecio y recién entonces se podrá comenzar a investigar la posible manga y eslora. Habrá que tener en cuenta también que seguramente el barco se despanzurró (o abrió) y por lo tanto esas medidas pueden ser engañosas. Lo que se sabe hasta ahora es que los restos están desde la estaca pintada de rojo y blanco al fondo de la 1ª foto hasta la estaca de la segunda foto (al lado de la persona de casco amarillo), o sea unos 20 metros, más o menos, de largo (y no digo de eslora ya que no se sabe).

Por supuesto que “galeón” no es, mal que les pese a los periodistas que escribieron esto. Quizás una sumaca, es lo más probable, ya que era el barco más común en esa zona en esa época.

¿¿¿Tesoros???

Si, por supuesto, y el tesoro es la información que nos dará sobre qué era el buque, como estaba construido, qué llevaba, etc. Pero olvídense de oro y plata colonial. El puerto de Buenos Aires era pobre en esa época, ya que el principal era Montevideo – que debido a su calado y proximidad al mar recibía y enviaba los grandes navíos a la metrópoli- por lo que por estos lados se comerciaban otras cosas más simples, como cueros, productos agrícolas y sí, esclavos.

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En la foto de abajo se ve agua, pero es la que se ha tirado en la zona para mantenerla mojada y preservar los restos en agua, ya que si se secaran de forma rápida se dañarían irreversiblemente. Se ven aquí vasijas y maderos sobresaliendo. Se han retirado hasta ahora varias vasijas del tipo de la que se ve arriba, muchas piedras de diferentes tamaños y tipos y muchísimos restos de cabuyería en bastante buen estado, como se ven las fotos de más abajo. En el extremo más alejado de donde estábamos es donde se encontraron los cuatro cañones (terrestres, no navales), de unos 2 m de largo, de hierro, sin ninguna marca aparente y quizás no las tengan, ya que sus perfiles estaban en buen estado, por lo que no se han borrado). O sea que son cañones de poco valor y construcción económica. Estaban bien estibados junto con las vasijas y piedras, por lo que podrían ser sólo lastre.

Para retirarlos y que se conserven en el buen estado en que están se necesitaría colocarlos lo antes posible en baños de electroforesis, así no se reducen a una bola de óxido, como ha pasado en otras oportunidades.

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El tema de retirar los maderos del buque es otro cantar. No se sabe aun si está en una sola pieza o cortada en varias, sus pesos y volúmenes, etc. La madera está en bastante buen estado. Lo que se observa abierto en la foto de arriba fue por causa de la excavadora. Pero si se retira y se seca, se revirará de inmediato en formas irreconocibles y se perderá al poco tiempo, por lo que sería necesario obtener grandes piletones para mantenerlas sumergidas hasta que se pueda comenzar un proceso de restauración. Lo que sí se hace a medida que transcurre la excavación es fotografiar y medir cada una de sus partes, a fin de hacer más tarde un plano completo del sitio y de los restos y poder fabricar luego una réplica a escala para mostrar al público en el museo donde se exponga finalmente.

 

 

El arqueólogo Dr. Marcelo Weissel (izq) y Carlos Mey

El descubridor del pecio, Director y responsable del proyecto es el Dr. Marcelo Weissel, además hay unas 9 personas idóneas que ayudan con el trabajo arqueológico. Es de esperar que los siempre presentes advenedizos no traten de tomar a su cargo este proyecto y se mantenga bajo la estricta supervisión y dirección del Dr. Weissel; y que los resultados sean publicados de inmediato y a medida que se sepan, para evitar las demoras de aquellos que pretenden publicar un papel científico para su propia gloria y que a veces no se publica nunca, perdiéndose así la información que debería tener el público en general.

No podemos mostrar mucho más, ya que el resto de la excavación se vuelve a tapar con arena para mantener la humedad. Esperemos poder volver periódicamente para fotografiar y publicar los sucesivos hallazgos y los mantendremos informados en lo posible sobre esto.

Por Carlos J. Mey, 09-01-2009 – fotos de Daniel Prieto, Carlos Biscioni y Carlos Mey

Original en: http://www.histarmar.com.ar/SubArch/PuertoMadero-1.htm

12/01/09
HISTARMAR

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