El Papa destacó la mediación en el conflicto por el Beagle

Benedicto XVI destacó que la mediación papal que impidió hace 30 años el enfrentamiento armado entre Argentina y Chile fue "un ejemplo admirable de construcción de la paz a través de la vía maestra y siempre actual del diálogo".

Benedicto XVI destacó que la mediación papal que impidió hace 30 años el enfrentamiento armado entre Argentina y Chile fue "un ejemplo admirable de construcción de la paz a través de la vía maestra y siempre actual del diálogo".

BUENOS AIRES – "A treinta años de aquellos hechos, la mediación del Beagle sigue siendo un ejemplo que se puede poner para llamar la atención de la comunidad internacional, que demuestra cómo en todas las controversias el diálogo no perjudica los derechos, sino que amplía el campo de las posibilidades razonables para resolver las divergencias", subrayó el Pontífice en un mensaje por esa conmemoración difundido ayer por la agencia católica AICA.

El Papa insistió en recordar que "el diálogo tiene como finalidad no la supremacía de la fuerza y del interés, sino la afirmación de una justicia ecuánime y solidaria, fundamento seguro y estable de la convivencia entre los pueblos".

También consideró necesario "seguir recurriendo a la diplomacia y a sus métodos de negociación, para garantizar la paz, la seguridad y el bienestar", e instó a las nuevas generaciones "a mirar el futuro con ojos de esperanza y a comprometerse en la realización de la civilización del amor, de la cual Juan Pablo II fue profeta, aunque no siempre fuera escuchado".

Benedicto XVI sostuvo que aquella mediación pontificia "contribuyó a resolver una controversia, que corría el riesgo de convertirse en un conflicto, y reflexionar sobre los frutos de paz que de ella han derivado hasta nuestros días".

"El recuerdo de los acontecimientos de hace treinta años está indisolublemente unido a la amada figura de Juan Pablo II y a la destacada obra de su delegado especial, el Cardenal Antonio Samoré, ambos muy comprometidos en la búsqueda de la paz y de la concordia entre los pueblos argentino y chileno, unidos desde siglos por sólidos vínculos de fe y solidaridad", precisó.

El Papa estimó además que "es obligado mencionar también al cardenal Agostino Casaroli y a sus colaboradores que, tras la muerte del llorado cardenal Samoré, finalizaron los trabajos de mediación, hasta conseguir la firma de un Tratado de Paz y Amistad, que tuvo lugar en el Vaticano el 29 de noviembre de 1984".

El mensaje papal fue leído por el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, durante la jornada sobre los "frutos de la paz" que se realizó ayer en la Universidad Católica Argentina (UCA), al cumplirse 30 años de la mediación papal en el diferendo austral entre la Argentina y Chile.

Académicos y diplomáticos destacaron la figura del cardenal Antonio Samoré, a quien se recuerda: "Hay una lucecita encendida al final del túnel". Entre otros expositores, disertó el nuncio apostólico en Gran Bretaña, arzobispo Faustino Sainz Muñoz, quien integró aquel equipo de mediación.

18/10/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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