Un equipo de investigadores de Iwate (Japón) descubrió que el pequeño krill del Pacífico, conocido localmente como isada, posee componentes que evitan la acumulación de grasas neutras en el cuerpo humano.
Un equipo de investigadores de Iwate (Japón) descubrió que el pequeño krill del Pacífico, conocido localmente como isada, posee componentes que evitan la acumulación de grasas neutras en el cuerpo humano.
El sector pesquero espera que este hallazgo científico, difundido justo cuando estaba por comenzar la temporada de pesca de krill del Pacífico (Euphausia pacifica), este martes 1 de marzo, actúe como disparador de una mayor demanda de este crustáceo.
El grupo de investigadores está integrado por científicos del Centro de Investigación Biotecnológica Iwate, del Centro de Tecnología Marina de Prefectura de Iwate y de la Universidad Médica de Iwate.
El equipo comenzó a realizar estudios sobre la funcionalidad de los recursos marinos en 2009. En el marco de sus investigaciones, los científicos descubrieron que los extractos solubles en agua obtenidos de este tipo de krill pueden contener la expresión de dos genes -PPARγ o C/EBPα-, que son necesarios para formar las células de grasa de los seres humanos.
Durante un experimento con ratones, los investigadores comprobaron que su peso corporal normal no aumentaba a pesar de que habían consumido alimentos de alto valor calórico.
Los científicos creen que es posible incluir esos componentes de este pequeño crustáceo en alimentos procesados, ya que pueden resistir la cocción, es decir, pueden ser asados y freídos.
Mientras tanto, el equipo científico ya solicitó la patente para su descubrimiento.
02/02/11
FIS.COM

