El jefe de la NAVFOR considera que ésta debe adaptarse sin cesar

La misión naval europea NAVFOR está obligada a adaptar constantemente su dispositivo frente al recrudecimiento de los ataques de los piratas somalíes, cada vez más audaces y más jóvenes, explicó el almirante británico que la comanda.

La misión naval europea NAVFOR está obligada a adaptar constantemente su dispositivo frente al recrudecimiento de los ataques de los piratas somalíes, cada vez más audaces y más jóvenes, explicó el almirante británico que la comanda.

NORTHWOOD, Reino Unido — "Tenemos que adaptarnos, ser flexibles, y tratar de ser un poco más preventivos de lo que éramos hace doce meses", dijo el almirante Peter Hudson en una entrevista con AFP en el cuartel general de la NAVFOR, en Northwood, suburbio de Londres, donde dirige un equipo de 120 personas de 16 países.

El término del monzón en marzo hizo que el clima estuviese de nuevo propicio para la piratería en la aguas del golfo de Adén y del Océano Índico. Durante el mes pasado, la NAVFOR se las vio con 18 bandas de piratas, es decir el doble de los meses de septiembre, octubre y noviembre acumulados.

Tuvieron lugar nueve secuestros, 17 ataques fueron abortados, 22 embarcaciones destruidas y 131 piratas detenidos durante el mes de marzo, según la misión naval.

"Tenemos que utilizar nuestra aviación de manera inteligente, apostar nuestros navíos donde pensamos es probable que operen los piratas, y tratar de impedirles evitar nuestras tácticas", agregó, destacando que los piratas "son capaces de probar bastante capacidad de adaptación".

Operando a lo largo de 1.600 kilómetros de costas somalíes, pueden alcanzar hasta 1.000 km de la costa, con una embarcación principal que remolca los esquifes en los que parten posteriormente al asalto de los navíos que frecuentan la zona.

Los piratas están dispuestos a arriesgar sus vidas para tomar el control de los mercantes, de sus mercaderías o de sus tripulaciones, por las que negocian el mejor precio posible para los rescates.

En Somalia, país devastado por años de guerras internas, "el atractivo de grandes rescates (…) es aún muy grande", lamenta el almirante. Rescates que a veces llegan a los cinco millones de dólares, destacó.

Más o menos un 20% del tráfico marítimo mundial circula por el golfo de Adén, pero los piratas han comenzado a dejar de lado el golfo, patrullado desde diciembre de 2008 por numerosos navíos de guerra extranjeros, y a aventurarse en el Océano Índico.

El almirante Hudson supone que los piratas van a extender aún su zona de operaciones: ¿"Pensamos que llegaron a su límite y que no pueden ir más lejos?. No podría ser tan ingenuo para decir esto".

La NAVFOR efectúa desde diciembre de 2008 la Operación Atlanta, cuya misión principal es escoltar los mercantes que transportan ayuda humanitaria del Programa alimentario mundial (PAM), y proteger los navíos contra los actos de piratería en el golfo de Adén y en el Océano Índico.

El almirante Hudson está satisfecho con los resultado obtenidos en este mandato. Ningún navío del PAM ha sido capturado por los piratas desde finales de 2008, y más de 300.000 toneladas de alimentos pudieron ser enviadas a Somalia.

Los comandantes de la NAVFOR disponen de imágenes de satélites detalladas de los campamentos de los piratas en la costa. Pero no pueden destruirlos, no disponiendo de autorización para intervenir en tierra.

"Al final, la solución no es cazar a bordo de navíos de guerra que cuestan medio millón de dólares barcazas de plástico en medio del Océano Índico. Esto no va a detener la piratería", afirmó el almirante Hudson. "Sólo se pondrá fin a la piratería poniendo un poco de orden en el caos en que está convertida Somalia".
Por Robin MILLARD (AFP)

06/04/10
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