Después del abandono sufrido durante la gestión de Gabriel Bambill, su nuevo Director, Eddie Aristizábal, ha acometido la ardua tarea de convertirla en un polo tecnológico de la acuicultura. Su objetivo es la reconstrucción y la reorganización.
Después del abandono sufrido durante la gestión de Gabriel Bambill, su nuevo Director, Eddie Aristizábal, ha acometido la ardua tarea de convertirla en un polo tecnológico de la acuicultura. Su objetivo es la reconstrucción y la reorganización.
Quien ingresa por primera vez a la estación de Maricultura del INIDEP puede creer que está siendo testigo de la reconstrucción de un lugar que ha sido víctima del embate de algún cataclismo natural, donde los voluntarios se aprestan a poner en condiciones las instalaciones para su vuelta a la actividad. Sin embargo, ninguna tempestad fue la causante de la destrucción, sino el abandono a la que la sometió su antiguo director Gabriel Bambill, por fin fue removido de su cargo. Hoy el centro de cultivo mejor equipado del país está a cargo de un especialista que ha demostrado perseverancia y pasión por su profesión, el doctor Eddie Aristizábal, quien viene trabajando, pese a las limitaciones, en el desarrollo de tecnología desde el inicio del programa en 1994. Su objetivo es reconstruir la estación desde los aspectos técnico y humano.
Cuando el nuevo director se hizo cargo de hecho a principios de año –se formalizó hace apenas unos días– de la Estación de Maricultura, los equipos de aire no funcionaban; la sala donde se encuentran la mayor parte de los piletones para la cría de lenguado no contaba –ni cuenta aún– con luz artificial; el techo de uno de los pasillos estaba cayéndose a pedazos por una filtración, todo producto de la falta de mantenimiento.
Mientras el ex director Bambill se empeñaba en mostrar resultados positivos que no existían en la realidad sobre la cría de lenguado, a Eddie Aristizábal lo mantenía abocado a una tarea, la cría de besugo, que carecía de toda posibilidad de éxito, tanto por la falta de presupuesto para el avance en el desarrollo de tecnología, como por la imposibilidad concreta de transferir los conocimientos al sector privado ante la inviabilidad económica de su producción.
A pesar de que el desarrollo de tecnología para la cría de besugo comenzó hace dieciséis años en el INIDEP, aún no se ha podido llegar a la fase de engorde de los ejemplares nacidos en cautiverio. La falta de apoyo al programa o interés por parte de quien tenía a su cargo la Estación de Maricultura, ha mantenido en stand by el avance en la investigación. Los esfuerzos de los técnicos, quienes han hecho malabares con el escaso presupuesto que contaban e incluso debieron sortear el escollo de la falta de alimento para las hembras en estado reproductivo, han conseguido mantener a lo largo del tiempo un stock reproductor que produjo anualmente 3 millones de huevos con una supervivencia del 60 por ciento, un índice muy positivo.
“Nos queda pendiente la fase de engorde porque requiere de análisis bioquímicos, hemos hecho algunas pruebas pero con alimento sin analizar; para hacerlo seriamente deberíamos realizar todos los análisis de química fina”, explica el nuevo Jefe de la estación. Aclara, sin embargo, que el desarrollo de esta especie fue impuesto y que carece de sentido, ya que nuestras aguas son muy frías para llevar adelante la fase de engorde en jaulas en el mar, como lo hacen en Europa; por lo tanto debería realizarse en tierra, incrementando mucho los costos y dejándonos fuera de carrera a la hora de competir en los mercados: “Con lo único que podríamos ser competitivos es con peces planos como el lenguado, que se cultivan en todo el mundo en tierra; mi objetivo es poner todo el esfuerzo en estas especies, así se lo he comunicado a la Directora Nacional de Acuicultura, Laura Luccini y contamos con su apoyo”, expresa Aristizábal.
REVISTA PUERTO: –El lenguado que se estaba produciendo en esta estación tenía serios problemas de pigmentación. ¿Esto se puede revertir?
EDDIE ARISTIZABAL: –Sí, la producción de semilla sale pigmentada, lo que suele suceder con los peces planos; pero si manejás las cosas bien, esto se puede reducir considerablemente, al orden del uno por ciento.
RP: –¿Qué se estaba haciendo mal que puede cambiarse?
EA: –El problema está en los primeros treinta días de vida, si no tenés un estricto control de las bacterias que hay en el agua, una alimentación adecuada y un especial cuidado de los reproductores, las larvas van a tener problemas de pigmentación. La idea es enfocarnos durante este año en los reproductores, se reacondicionó el lugar donde estaban, desde la luz, los ruidos, la temperatura del agua, es decir un cuidado del medio ambiente porque para mí el problema de la pigmentación se debe al stress al que estaban sometidas las hembras.
Los principales problemas de tipo técnico con los que se encontró Eddie Aristizábal a la hora de tomar las riendas del programa lenguado fueron que los huevos no salían fecundados, las hembras estaban desincronizadas, desovaban un mes unas y al otro el resto, o no desovaban: “Si los huevos no estaban fecundados eso se debía a que había pocos machos o no estaban respondiendo, entonces de los tres tanques de reproductores que teníamos hicimos dos con una carga muy alta de machos para poder modificar esta situación”, explica con la paciencia de un docente; y también aclara que si la puesta de huevos no es exitosa, no será el fin del programa, sino que se mejorarán las condiciones para que la próxima experiencia sea positiva. El nuevo director se resiste a utilizar hormonas para facilitar los desoves, ya que a diferencia de su antecesor no busca laureles efímeros sino conocimiento científico para ponerlo al servicio de la comunidad.
Pero para que la transferencia de tecnología al sector privado se produzca deberán modificarse algunas situaciones que escapan al ámbito del INIDEP. El alimento para las especies de cultivo sigue siendo el cuello de botella donde el desarrollo encuentra su más difícil traba: “En la importación de alimento SENASA es una barrera infranqueable”.
RP: –¿Acá no hay quien lo haga?
EA: –Estamos con el INTI a través del CITEP, tratando de desarrollar esa parte, hemos solicitado un subsidio y veremos si podemos hacerlo. De a poco con el dinero que nos están dando esperamos poder hacer los ensayos. Tenemos alimento para este año pero si no conseguimos hacer el alimento aquí o importarlo quedaremos parados.
RP: –Lo difícil es pensar en un emprendimiento comercial ante esta situación.
EA: –Exacto, no te da ningún número.
En el último tiempo, desde el Ejecutivo nacional han mostrado interés en la acuicultura, incorporándola en el Sistema Agroalimentario. Esta novedad les fue comunicada el pasado viernes por el Ministro de Agricultura tanto a los investigadores como a las diferentes asociaciones de acuicultores del país: “Que exista la decisión política de mirar al sector acuícola ya es muy bueno”, comenta Aristizábal.
RP: –¿Cuál sería el rol del INIDEP en el proyecto agroalimentario?
EA: –A mí me gustaría que el Instituto sea un polo tecnológico de la acuicultura por lo menos para la provincia de Buenos Aires; el lugar ideal para el desarrollo del lenguado es aquí por la temperatura del agua.
A partir de ahora, en la Estación se generará un mayor provecho de las instalaciones, ya que se trabajará en conjunto con los distintos programas del Instituto, realizándose experiencias con animales vivos. Ya tienen requerimientos de calamar, de vieira y de centolla. En centolla se trabajará sobre las mudas y con vieira se realizarán trabajos de fotografía de todos los estadios de crecimiento.
“Este año será de reparación y readaptación, si los lenguados desovan, excelente; pero no podemos en este momento tener objetivos a largo plazo, hoy nuestra meta son los reproductores y lo más importante es poner en condiciones las instalaciones”, concluye Aristizábal, quien se maneja con el equilibrio de una ecónoma administrando los bajos fondos con los que cuenta para poner a punto este gran criadero experimental. Pero no está solo, cuenta con el apoyo –según él mismo cuenta– de la Dirección de Investigación del INIDEP y con el de su equipo de trabajo para lograr volver, por lo menos, al punto inicial y a partir de allí sacar provecho de la tecnología que tiene a su alcance en el avance de la investigación.
Por Karina Fernández / Fotos de Diego Izquierdo
27/08/10
REVISTA PUERTO

