Su proliferación afecta el desarrollo de los moluscos bivalvos y con ello el futuro de la pesca artesanal. Es un alga invasora que ya cubre el Golfo Nuevo y ahora amenaza al Golfo San José. El Comité de Emergencia propuso “extraerla e incluirla en la dieta de los chubutenses”.
Su proliferación afecta el desarrollo de los moluscos bivalvos y con ello el futuro de la pesca artesanal. Es un alga invasora que ya cubre el Golfo Nuevo y ahora amenaza al Golfo San José. El Comité de Emergencia propuso “extraerla e incluirla en la dieta de los chubutenses”.
Los pescadores artesanales que se dedican a la pesca extractiva por buceo de moluscos y gasterópodos en el Golfo San José vinieron advirtiendo durante años el temor por las consecuencias que podría acarrear la proliferación del alga Undaria desde el Golfo Nuevo. Reclamaron por severos controles para evitar el ingreso de embarcaciones con esporas que propaguen la especie, nada de eso se llevó a cabo.
El gobierno de Chubut creó un Comité de Emergencia de Extracción y Control de Undaria pinnatifida, el que acaba de reconocer que, “dada la imposibilidad de erradicación de Undaria una vez establecida, la estrategia a seguir, siguiendo el ejemplo de otros países afectados, se orientó en retardar el proceso de expansión del área colonizada, y en reducir las probabilidades de que el alga alcance sitios distantes o remotos. Asimismo se evaluó el desarrollo de actividades comerciales ligadas a la extracción, como la salida adecuada para sustentar y potenciar su extracción y control a largo plazo”, se dio a conocer anoche en un informe oficial.
El reporte alude a que hay dos empresas de origen japonés, Riken y Arfotra, interesadas en “explorar el uso comercial de esta especie invasora y así reducir la biomasa en el Golfo San José”. “Las empresas acordaron para la próxima temporada proveer al Comité de Emergencia, el asesoramiento de un chef, que apunte en sus recetas a incorporar las algas a la dieta de los habitantes de Chubut”, añade el despacho emitido por el gobierno provincial. Además, el acuerdo contemplará la preparación de un volumen de Undaria para distribuir en los emprendimientos gastronómicos de la provincia.
No poca indignación es la que esto provocó entre los pescadores artesanales que ven peligrar su trabajo ya que por las características de esta especie, que logra una altura de hasta 1,70 metros en el lecho marino, impide la llegada de luz al fondo y con ello perjudica el desarrollo de los moluscos bivalvos sobre los que reside la actividad de los buzos marisqueros del Golfo San José.
El parte difundido por la Subsecretaría de Prensa de Chubut no tiene desperdicio porque además de reconocer abiertamente que ya no hay posibilidades de erradicar el alga señala que “la iniciativa (extraerla y comerla) abre un novedoso horizonte alternativo en el control de esta alga, ya que su comercialización agregaría una nueva actividad productiva, principalmente entre los pescadores artesanales de la zona afectada”. Lo cual no deja de ser una afrenta a la inteligencia de esos pescadores que se cansaron de reclamar controles del Estado para no llegar a esta situación, y ahora les recomiendan que incluyan al alga en su dieta alimentaria.
Los representantes de las empresas Riken y Arfotra, Yoichi Sato y Jorge Miura, fueron recibidos, en Rawson por el Ministro de Comercio Exterior, Turismo e Inversiones, Eduardo Arzani, quien dijo tras el encuentro que “la posible explotación de este recurso en la provincia podría alcanzar un volumen similar al conseguido en Japón, un dato alentador si se estima que el piso en la producción local, representaría el techo que otros mercados más desarrollados han alcanzado. Por lo tanto se están llevando a cabo campañas mensuales para evaluar el comportamiento de la población algal y la calidad de la misma, en todas sus fases de crecimiento. En paralelo, estos resultados son valorados en laboratorios de Riken en Japón, dando como resultado, una intención por parte de esta firma de extraer partidas en la temporada del 2011”, adelantó.
Una presentación muy similar se hizo en Chubut en el año 2007, cuando los entonces funcionarios de la Secretaría de Pesca presentaron también a una empresa con socios japoneses que prometían extraer Undaria, reprocesarlas en las plantas pesqueras de Puerto Madryn y luego exportar “Wakame” a los países del sudeste asiático. Qué pasó. Lo que todos imaginan. Nada.
Los costos de todo el proceso terminaban generando un producto a un precio que en absoluto era competitivo en los mercados donde se consume, en consecuencia su inviabilidad económica hizo naufragar el proyecto. Y nada parece indicar que esta “nueva iniciativa” corra la misma suerte.
La pesca artesanal en el Golfo San José ya no está amenazada, sino que corre grave peligro de subsistencia en el mediano plazo.
Texto y fotos de Nelson Saldivia
17/11/10
REVISTA PUERTO

