En 50 años de operaciones comerciales y 77 mil embarques de gas natural licuado transportado, jamás se ha registrado un accidente y tampoco a bordo de las naves implicadas. Es un hecho que marca un récord de seguridad sin precedentes en este campo de los hidrocarburos.
En 50 años de operaciones comerciales y 77 mil embarques de gas natural licuado transportado, jamás se ha registrado un accidente y tampoco a bordo de las naves implicadas. Es un hecho que marca un récord de seguridad sin precedentes en este campo de los hidrocarburos.
Curiosamente, como país culto y abierto a la evolución, entrando ya en la era del Gas Natural Licuado (GNL), apenas si estamos enterados del suceso, no está en nuestra conversación cotidiana aunque debiera y menos aún sabemos qué profundo cambio significará y cuánta transformación traerá a Uruguay. El Gas Natural para poder transportarlo, sea por barco o por camión, se enfría a menos 162 grados, así reduce su volumen en 600 veces, y algo importante, es amigable con el medio ambiente. Está claro entonces, que estamos hablando de algo nuevo que nos atañe, así que ante su proximidad ya es tiempo que hablemos de él con madurez.
Sí señor, a partir de mediados del próximo año la sociedad uruguaya será partícipe y fuertemente influenciada por el GNL y sus beneficios se expresarán a través de varias vertientes. Para sintetizar mencionamos apenas algunas: precio razonable para el consumo, un energético amigable con el ambiente al ser menos nocivo, nuevos motores con menores costos operativos, servicios portuarios de nueva matriz, entre otras vertientes posibles. Y el otro punto no menos importante, fue la vía elegida por Uruguay de suministro energético -soberano- lejos de los gasoductos condicionantes, fue, repetimos, otro de los grandes logros alcanzados, que todos compartimos, porque abrimos el abanico de los proveedores de GNL.
Para desentrañar este futuro tan cercano entrevistamos a la Ingeniera Química (IQ), Marta Jara Otero, gerente general de Gas Sayago, la empresa que maneja en Uruguay el proyecto GNL del Plata, cuyos accionistas son UTE y Ancap.
Iq. Marta Jara
“El consumo de gas natural -nos dice- tiene una enorme versatilidad de usos y su mayor consumo lo ubicamos en la generación térmica como se proyecta en Uruguay con la instalación de una usina generadora en Punta del Tigre (pasando el río Santa Lucía), pero el gas llegará a todos los estratos de la sociedad a través de las aplicaciones industriales, las comerciales y las domiciliarias con más de 55 mil hogares abastecidos de gas en la actualidad. El gas llega a través de una red de distribución que nos permite cocinar y calefaccionar.
El gas que llega licuado es un combustible aún de mejor calidad, porque es puro, no contiene ningún compuesto corrosivo para las cañerías y equipos. Para los usuarios actuales diríamos que no cambiará nada, excepto que estamos asegurando la disponibilidad. Está en nuestros planes llevar este gas por vía fluvial y terrestre al resto del país para ir desarrollando otros centros de consumo. Pero también la misma Terminal estará en condiciones de suministrar este combustible a otras naves para su consumo, o sea, que habrá que prepararse para entregar el “bunker” como se hace con el combustible fósil. El GNL como bunker se utiliza en el caso del rápido de Buquebus “Francisco Papa”. Es esta otra vertiente importante, porque son servicios portuarios con valor agregado.
Pensamos entonces en una infraestructura rica en proyecciones para el presente y el futuro del Uruguay, si consideramos que representa una reserva energética para satisfacer la demanda de cualquier industria que desee instalarse en el país. Por lo demás, el GNL es competitivo frente a otros combustibles fósiles y tiene un rendimiento mayor, o sea, que a menor consumo las turbinas de nueva generación accionadas a gas natural, entregan más potencia. Y aquí está la ventaja para una Usina Térmica que funciona como respaldo para la nueva matriz fuertemente renovable de Uruguay, a la que se suma además menor mantenimiento, y emisiones que no contienen azufre ni partículas. Para uso del transporte automotor, se utiliza un tanque con el gas natural comprimido (no licuado). Sí se están desarrollando sistemas para aplicar en el transporte vehicular pesado mediante recipientes conteniendo el GNL en estado líquido. Es una transición que ya está sucediendo en algunas partes del mundo”.
8 barcos anuales
Comencemos primero por señalar, que la Terminal Gasificadora, es un barco grande, estacionado en el Muelle de Amarre, frente a Punta Sayago. Este buque que oficia como lugar de almacenamiento y gasificación tiene la capacidad de almacenar 263 mil metros cúbicos de GNL a temperatura criogénica. El muelle que se está construyendo estará especialmente preparado además para recibir el energético del barco gasero de suministro y enviarlo a tierra.
El proceso de gasificación del GNL consiste en, que el líquido pasa por una especie de serpentín y toma la temperatura natural del agua que lo vuelve a su estado gaseoso original. En el 2015 tendremos un barco de almacenamiento y regasificación de modestas dimensiones (145 mil metros cúbicos) que hará de puente hasta la llegada del barco definitivo, que es de mayor porte. Este buque se está construyendo en Corea, por cuenta de la empresa japonesa MOL.
Se estima que Uruguay comprará los cargamentos de GNL en el mercado internacional -al que recientemente se acaba de incorporar EE.UU- hasta unos 8 barcos anuales completos con este elemento, pero la Terminal tiene capacidad para manejar un barco por semana. Así que Uruguay estaría en condiciones de exportar gas y estamos convencidos -dice la IQ Jara- que habrá demanda y buenos negocios considerando que Montevideo podría llegar con rapidez y eficiencia al anillo bonaerense.
Remolcadores
Otro punto interesante es que los barcos metaneros, para entrar a la Terminal de Punta Sayago tendrán que hacerlo con 4 remolcadores cumpliendo con las normas de seguridad más exigentes. Como se trata de remolcadores de ciertas características de potencia y seguridad y que hoy Uruguay no los tiene, estamos preparando los pliegos para licitar esos servicios.
Ya se llamó a expresiones de interés y tuvimos respuestas positivas, de manera que pronto daremos este segundo paso. El uso de remolcadores uruguayos se aplicará a todo barco metanero que venga con gas de acuerdo con nuestras leyes. El primer barco programado será el propio regasificador, que lo hará en junio del 2015 con GNL a bordo. El regasificador, definitivo y de mayor porte vendrá al año siguiente. Otro punto interesante y no es para sortearlo con ligereza es, el canal de entrada al puerto, hasta el muelle de amarre deberá tener 12,60 metros de profundidad constante y en todo caso los barcos metaneros tendrán que tener siempre bajo la quilla dos pies de agua.
Jamás el metanero entrará en contacto con el barro del fondo del canal. Es un hecho que estos barcos reúnen características especiales que exigen prestaciones tope, por lo tanto, los procesos operativos portuarios tendrán que alcanzar niveles de calidad internacional, en donde los requerimientos para los seguros, las certificaciones de calidad de servicio, se aplican rigurosamente. Insistimos, cumplirán los estándares internacionales exigibles. Y esto es válido, para el mantenimiento del canal a la profundidad establecida, balizamientos, servicios de Prácticos y de remolcadores, amarradores, etc. en un marco de calidad óptima. O sea, no habrá dos puertos de servicios sino un puerto de Montevideo ofreciendo en su totalidad servicios donde la nueva infraestructura comercial, sospechamos nosotros, impondrá una impronta.
Finales
En la entrevista realizada a la IQ Marta Jara Otero, participaron también el comunicador Ricardo Díaz Lladó, Ing. Ariel Álvarez Gebelin, Ec. Gabriel Storch y CN (R) Guido Ferrari. (Por Emlio Cazalá; El País – Uruguay)
23/09/14

