El Consejo Federal Pesquero quiere más poteros

El Consejo Federal Pesquero quiere más poteros

Su Resolución 31 abrió la puerta para el ingreso de 12 pesqueros de calamar. No necesitan historial en la pesquería. Desde CAPA ven excesivo el número de 100 barcos. Uno de los que entraría sería el “Madre Inmaculada” de Baldino, rechazado en dos oportunidades.

Su Resolución 31 abrió la puerta para el ingreso de 12 pesqueros de calamar. No necesitan historial en la pesquería. Desde CAPA ven excesivo el número de 100 barcos. Uno de los que entraría sería el “Madre Inmaculada” de Baldino, rechazado en dos oportunidades.

La Cámara de Armadores Poteros Argentinos –CAPA– solicitó a través de una nota al CFP se reconsiderara la situación de seis buques a los que se les había vencido el permiso de pesca para la captura de calamar y que, por la crisis vivida en los últimos tres años, no habían conseguido cumplir con la totalidad de los compromisos asumidos. Los miembros de Consejo aceptaron la petición y por medio de la Resolución 31, abrieron la puerta para el ingreso de otros seis barcos, considerando que el número actual de los afectados a la pesca del cefalópodo era bajo y que para un aprovechamiento integral del recurso y la nacionalización de las capturas, era oportuno conceder nuevos permisos. Desde CAPA sostienen que no es aconsejable aumentar el número de barcos. Uno de los que se vería beneficiado con la nueva resolución es el buque pesquero “Madre Inmaculada” de la empresa Baldino, que ya fue rechazado en dos oportunidades.

En la nota elevada a las autoridades del Consejo por los miembros de CAPA solicitando que “se levante antes de fin del presente año la interdicción que pesa sobre los buques poteros que no han podido cumplir con los acuerdos firmados para el pago de las cuotas del canon de extracción pesquera”, los argumentos esgrimidos fueron “la situación de crisis por la que atraviesa el sector, agravada por la baja producida en los precios del calamar, el escaso nivel de capturas registrado durante el año en curso y el cierre anticipado de la pesquería”.

La nota hacía referencia a seis barcos de la Cámara y el Consejo decidió, “por única vez y de manera extraordinaria, el levantamiento de la interdicción de salida y el establecimiento de un nuevo plan de pagos para que los administrados den cumplimiento al pago del canon adeudado”. A su vez consideró oportuno autorizar la presentación de nuevos proyectos para la explotación de la especie calamar.

“Valorizando la importante contribución a la preservación de las fuentes de trabajo en tierra y a la mayor participación de mano de obra nacional”, se argumentó desde el Consejo, considerando que se estaba ante una posibilidad de “lograr el máximo aprovechamiento compatible con su explotación sustentable”.

Dado que en el 2006 se determinó, mediante la Resolución 11/06, que una explotación sustentable resultaba compatible con un número de buques poteros inferior al promedio de los 104 y que en la actualidad hay en actividad 86, el Consejo concluye que “tales circunstancias permiten la convocatoria de proyectos para buques que se encuentren incorporados a la matrícula nacional, hasta un número de 12”, lo que fue aprobado por unanimidad y plasmado en la Resolución 31.

Desde CAPA, su presidente, Guillermo de los Santos afirma que “no tiene sentido incorporar más barcos, cien barcos eran muchos” y resalta que ellos habían pedido sólo por seis buques y que las condiciones eran que hubieran cumplido con los compromisos asumidos o la falta de cumplimiento estuviera debidamente justificada, que tuvieran matrícula nacional y que hubieran pescado previamente calamar dentro de la Zona Económica Exclusiva.

Lo llamativo de la resolución es que en ningún momento se hace referencia a la historia de pesca sobre la pesquería de calamar illex, con lo cual cualquier barco de pabellón nacional podría solicitar el ingreso.

La situación del recurso durante el presente año fue crítica. Durante toda la temporada –semanas 1 a 35– se declararon 66.933 toneladas, según los datos del INIDEP presentados en el informe técnico Nº 43.

En el stock sur se obtuvo la captura más baja desde 1993, con promedios de captura diarias de 5 toneladas. La situación comenzó a mejorar recién a fines de febrero, cuando los barcos centraron su actividad sobre el stock desovante de verano. Sin embargo, del stock más importante –el subpatagónico– las capturas fueron negativas en su mayoría, provocando una nueva caída en los registros.

La mala temporada de pesca se mantuvo durante los meses de marzo, abril y se profundizó durante mayo. Recién en junio comenzaron a obtener mejores capturas, alcanzando un promedio de 10 toneladas diarias, lo que no pudo mantenerse durante julio, cerrándose de forma anticipada la pesquería a pesar de los buenos precios y la alta demanda del mercado.

A pesar de que el grupo de evaluación de cefalópodos del INIDEP había solicitado a la autoridad de aplicación una mayor actividad del cuerpo de observadores a bordo para lograr una mejor cobertura, no se pudo contar con dicha información ya que el número de observadores fue insuficiente. Así se hizo saber en el último informe presentado: “La falta de observadores a bordo ha impedido identificar el o los stocks presentes en las capturas realizadas entre el 14 de mayo y el 21 de julio”, puntualizando a continuación que desde el 22 de julio hasta el 30 de agosto sólo se contó con los datos de un observador. A ello debe sumarse que en abril pasado, por falta de disponibilidad del buque de investigación, no se realizó el crucero para evaluar prerreclutas del Stock Bonaerense Norpatagónico.

Acorde con la situación de crisis que vive el INIDEP, no se pudieron recolectar datos para la próxima temporada, dado que estos serían recabados durante la campaña global de merluza del mes de octubre, que por los ya sabidos inconvenientes que se viven en el Instituto, no se llevó a cabo. Es por ello que se comenzará la temporada 2010 “a ciegas”, según confirma el presidente de CAPA.

De acuerdo con los datos que maneja el INIDEP, durante el 2009, no fueron 86 los buques que estuvieron en actividad, sino 78. Es por esta razón que llevar el número de barcos a 98 resulta muy elevado para quienes se dedican exclusivamente a la pesca del illex, ya que si bien “podría no ser un problema desde el punto de vista biológico podría provocar una caída del precio debido al exceso de demanda”, calcula Guillermo De los Santos.

Datos extraoficiales sobre la actividad de pesca fuera de la Zona Económica Exclusiva, no auguran una gran cosecha durante el 2010. Se está hablando de la peor captura de los últimos seis años. Desde la segunda semana de noviembre al presente se llevarían capturadas unas 1.400 toneladas, cuando en otros años durante el mismo período se habían registrado capturas del orden de las 8.000 toneladas.

La buena noticia es que los mercados, luego del fracaso de temporada del calamar del Pacífico y el agotamiento del stock del 2009, ya están demandado la pota argentina. Si a esto se suma que el piso del precio de la vaina terminó durante el presente año en 2.500 dólares la tonelada, puede augurarse un buen año nuevo para los poteros.

Si alcanzará para todos, depende de las situación biológica del calamar, que se conocerá recién cuando zarpe el primer buque; y de la decisión que tome el Consejo Federal Pesquero sobre aumentar o no el número de la flota, cuando el 15 de enero de a conocer la nómina de buques. Debe recordarse que la única forma de mantener las fuentes de trabajo es haciendo de esta una actividad sustentable tanto desde el punto de vista biológico como del económico.
Por Karina Fernández / Fotos de Diego Izquierdo

31/12/09
REVISTA PUERTO

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