“El barco se convirtió en un lago de sangre”

Dramáticos relatos de los activistas a bordo.

Dramáticos relatos de los activistas a bordo.

Cuando las tropas israelíes tomaron por asalto el barco Mavi Marmara, la activista turca Nilufer Cetin decidió ocultarse con su bebe de un año en el baño de su camarote. Según su relato, lo que había comenzado como un hostigamiento se terminó convirtiendo en un "brutal choque".

"El barco se convirtió en un lago de sangre", dijo Cetin, que viajaba a bordo del Mavi Marmara, uno de los seis barcos que navegaban rumbo a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria y que fueron tomados por asalto por un comando israelí, con un saldo de nueve muertos y decenas de heridos. Tanto Cetin como otros activistas que se encontraban en la denominada Flota de la Libertad remarcaron la violencia del ataque y su sorpresa porque sucedió en aguas internacionales.

Cetin, que fue una de las primeras en ser liberadas porque tenía con ella a su hijo de un año, contó que el hostigamiento israelí comenzó a las 22 del domingo pasado, mientras la flota humanitaria navegaba en aguas internacionales. Pero alrededor de las 4 de la madrugada del lunes las tropas israelíes hicieron varios disparos de advertencia y ordenaron a los barcos que regresaran. "Cuando el Mavi Marmara continuó su curso, el hostigamiento se convirtió en un ataque. Usaron bombas de humo y gas lacrimógeno", relató la activista.

Inge Höger y Annette Groth, dos diputadas alemanas del Bundestag, que también formaban parte de la misión humanitaria, calificaron al hecho como "un acto de barbarie" y explicaron que durante el ataque se sintieron "secuestradas", como si hubieran estado "en una guerra". Las diputadas fueron liberadas anteanoche.

Iara Lee, una cineasta brasileña que vive en Estados Unidos, dijo que los activistas esperaban el asalto, pero no en tales circunstancias. "Fue algo sorprendente porque sucedió en medio de la noche, en la oscuridad. Sabíamos que había riesgo de una confrontación, pero no en aguas internacionales."

Según Lee, las tropas israelíes abordaron el barco y empezaron a disparar a la gente. "Los soldados nos decían que éramos terroristas. Iban vestidos de negro, con armas gigantescas, como si estuviesen en una guerra", declaró. Después de ser detenida, Lee fue trasladada a la prisión de Beer Sheva, en Israel, donde espera la deportación.

Laura Arau, Manuel Tapial y David Segarra, los tres españoles a bordo de la flota, coincidieron en que el abordaje fue ilegal y que las fuerzas israelíes atacaron primero. "Estamos aliviados de estar bien, pero indignados y afectados", dijeron desde una prisión israelí donde se encontraban detenidos.

Cuando la organización Free Gaza le ofreció subir a bordo de uno de los barcos con ayuda humanitaria que salía desde Turquía, la diputada israelí Hanin Zuabi, del partido nacionalista árabe Balad, no lo dudó. Pero ayer confesó que tuvo miedo de no salir viva. "En el cielo había un helicóptero, que disparó para intimidarnos. Era evidente que la situación se había puesto seria: alguien incluso izó la bandera blanca", dijo.

A pesar de que Israel difundió varias imágenes en las que se ve cómo los activistas atacan con cuchillos y palos a los militares israelíes, Zuabi afirma que no hubo ningún acto de violencia por parte de los pasajeros. Agencias AP, EFE, DPA y ANSA

02/06/10
LA NACION

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