Efectivos chilenos rescatan a tripulación brasileña en la Antártida

Cuatro brasileños que producían un documental fueron rescatados el miércoles pasado, minutos antes de que su yate naufragara en las costas de la Antártida por el personal de una base chilena, según informó ayer la marina brasileña.

Cuatro brasileños que producían un documental fueron rescatados el miércoles pasado, minutos antes de que su yate naufragara en las costas de la Antártida por el personal de una base chilena, según informó ayer la marina brasileña.

El barco brasileño «Mar sin fin» naufragó en la bahía Maxwel, en la ensenada Ardley, frente a la base antártica chilena «Presidente Eduardo Frei Montalva», según reportó un comunicado de la Marina de Brasil, citado por la agencia alemana DPA.

Se presume que el accidente fue originado por la compresión sufrida por acumulación de hielo alrededor de la embarcación. Los tripulantes abandonaron el yate en un bote y fueron recogidos por el barco chileno.

«Antes del naufragio, los cuatro tripulantes de la embarcación fueron evacuados para la base chilena, en virtud de las condiciones meteorológicas adversas reinantes en la región que no permitían la permanencia segura del personal en la embarcación», informó la Marina brasileña.

El yate accidentado pertenece al periodista João Lara Mesquita, quien estaba en el lugar junto a un equipo realizando un documental.

En su blog personal, el periodista relató los momentos vividos y agradeció a los chilenos, que «nos tratan como viejos amigos».

«Nuestro desembarque fue una epopeya. Olas de más de un metro y medio y viento con más de 40 nudos (unos 75 kilómetros por hora) hacían que el bote saltara para uno y otro lado, como un caballo salvaje en un rodeo», publicó el periodista.

«Cuando (el bote) llegaba bien cerca (del barco que los rescató) cada uno de nosotros, a su tiempo, se tiraba en los brazos de los tres tripulantes chilenos. Felizmente todos subimos con seguridad», escribió Lara.

También relató que «el comandante Eduardo nos contó que hacía dos días que ellos esperaban nuestro naufragio en las piedras en cualquier momento».

«Dormían con la ropa seca al lado de la cama mientras uno de ellos vigilaba nuestras maniobras, esperando no perder tiempo cuando el desastre se consumara. Quedaron asombrados con nuestra pericia y nos felicitaron por las maniobras», se ufanó.

El naufragio del «Mar sin fin» sucedió en las proximidades de la estación antártica brasileña «Comandante Ferraz», que registró otros dos accidentes en los últimos meses.

En febrero pasado, un incendio de enormes proporciones destruyó cerca del 70 por ciento de las instalaciones de la base, causando la muerte a dos militares y la pérdida de material de décadas de investigación científica.

Paralelamente, una embarcación cargada con 10.000 litros de combustible perteneciente a la Marina brasileña permaneció hundida en la Bahía del Almirantazgo, a 900 metros de la base brasileña y a 40 metros de profundidad, desde fines de 2011 hasta el pasado 4 de marzo, cuando fue rescatada.

El rescate de la embarcación ocurrió sin que se produjeran derrames del combustible que contenía, altamente contaminante, lo que hubiera constituido un accidente ambiental de enormes proporciones, ya que el continente antártico está declarado como “reserva natural destinada a la ciencia”, según el Tratado de la Antártida para la Protección del Medio Ambiente.

09/04/12

PRENSA LIBRE

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