Pesca intensiva y cambio climático son principales amenazas. Preocupa rápida acidificación del agua y el desarrollo y polución en costas.
Pesca intensiva y cambio climático son principales amenazas. Preocupa rápida acidificación del agua y el desarrollo y polución en costas.
La vida marina se enfrenta a una extinción masiva en pocas décadas si no se frenan la pesca intensiva, el cambio climático, la acidificación del agua y la polución y desarrollo costero.
Así lo reveló un informe presentado ayer en la reunión anual del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (Pnuma), en Mónaco.
La sobrepesca es una de las amenazas que se cierne sobre nuestros océanos. En la imagen pescadores del barco Tiuna (de bandera panameña) devuelven al agua un atún aleta amarilla en la Isla del Coco. Marvin Caravaca para LN
El texto “En Aguas Muertas”, redactado por un equipo de científicos por encargo del Pnuma, ofrece un panorama tenebroso.
“Hace 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios, el mar estaba saturado de dióxido de carbono (CO2) y desde aquella fecha, por cerca de dos millones de años, los moluscos y el coral desaparecen del registro fósil; en pocas décadas a partir de ahora, el agua del mar será aún más ácida que entonces”, advierte el informe.
Achim Steiner, director ejecutivo del Pnuma, puntualizó que las amenazas que penden sobre los océanos son la pesca intensiva y las malas prácticas pesqueras, así como el arrastre y la pesca de profundidad. A esto debe sumársele el cambio climático y la enorme polución costera.
Según afirmó el experto, sería una irresponsabilidad culpar a una sola de estas razones, pero todas juntas harán que en 30 ó 40 años desaparezca la industria pesquera y se produzca el colapso biológico de los mares.
10% del océano. El informe indica que la mitad de las capturas pesqueras del mundo se realiza en menos del 10% del océano. Es en estas áreas donde se produce la mayor parte de la actividad biológica de especies consideradas claves en la cadena alimentaria.
Debido al cambio climático, y solo con que aumente 3 grados Celsius la temperatura de las aguas someras, más del 80% del coral –fundamental en la ecología marina– puede morir en décadas, entre un 80% y un 100% para el 2080, sentencia el informe.
“El desarrollo costero se incrementa rápidamente y se prevé que impacte negativamente en el 91% de todas las costas deshabitadas para el 2050, contribuyendo con el 80% de la contaminación del mar”, continúa el informe.
Los expertos destacaron que, como consecuencia del cambio climático se alterará negativamente la circulación de las grandes corrientes marinas. También se impactará el flujo y reflujo del agua continental, crucial para el 75% de las pesquerías.
Conjuntamente, la polución costera y el cambio climático acelerarán el desarrollo de zonas muertas, muchas de ellas alrededor de plataformas pesqueras.
El número de zonas muertas o regiones con hipoxia (falta de oxígeno) aumentó de 149 en el 2003 a 200 en el 2006, dice el informe presentado al Pnuma.
“La pesca intensiva y el arrastre de fondo degradan el hábitat y amenazan la productividad y la diversidad biológica. Las áreas dañadas por el arrastre pesquero tardarán siglos en recuperarse”, advierten los científicos.
23/02/08
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