Fue aprobado al cierre de la 12ª reunión del Subcomité. Se aprobaron tres proyectos que benefician a la Argentina. Exhorta a implementar sistemas de rastreabilidad integrada. Destaca importancia de la acuicultura en la seguridad alimentaria. No contiene críticas a la FAO.
Fue aprobado al cierre de la 12ª reunión del Subcomité. Se aprobaron tres proyectos que benefician a la Argentina. Exhorta a implementar sistemas de rastreabilidad integrada. Destaca importancia de la acuicultura en la seguridad alimentaria. No contiene críticas a la FAO.
El viernes se presentó y sometió a votación, para su aprobación, el documento final del Subcomité de Comercio Pesquero del Comité de Pesca (COFI) celebrado en nuestro país, al cual asistieron 38 Miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y observadores de nueve organizaciones intergubernamentales e internacionales no gubernamentales.
Muchos puntos en los que la delegación de nuestro país no estaba de acuerdo o manifestó diferencias no han quedado expuestos en el documento. Por otra parte un buen número de observaciones realizadas por la nuestra y otras delegaciones, al parecer,no se han presentado formalmente. Todo lo detallado en el documento formará parte de las discusiones que deberán plantearse a lo largo del año en las reuniones de COFI y en la próxima reunión del Subcomité a celebrarse en 2011.
El subcomité elogió a la FAO por la amplia gama de actividades relacionadas con el comercio realizadas por el Departamento de Pesca y Acuicultura. En particular, los delegados felicitaron a la FAO por su papel en la obtención de mejores clasificaciones de la pesca en la organización mundial de aduanas y destacaron la necesidad de generar estadísticas de comercio exactas y detalladas, para un amplio abanico de fines, incluido el de la ordenación de la pesca. Subrayaron también la importancia del trabajo de la FAO en los países en desarrollo respecto del acceso a los mercados y a la creación de valor añadido para los pequeños productores.
Otro de los trabajos de la FAO que recibió, según se expresa en el documento, el visto bueno de los miembros del Subcomité, fue el referido a los precios del pescado y los estudios sobre la demanda y la oferta, señalado como importante para quienes tienen que desarrollar las políticas pesqueras.
El documento resalta la importancia del consumo de pescado y los numerosos beneficios que aporta a la nutrición y la salud. En tal sentido, muchos delegados elogiaron los estudios de la RED FAO/FISHINFO Network sobre los mercados nacionales y regionales, en particular los mercados metropolitanos de los países en desarrollo, pero a la vez exhortaron a profundizar aún más esos estudios.
Se destacó el papel cada vez más importante que desempeña la acuicultura en la producción, el comercio y el consumo, un tema que preocupa al COFI por la caída en la producción en los últimos años. La acuicultura es el sector de producción alimentaria de origen animal de más rápido crecimiento en el planeta y se espera que en el próximo decenio supere a la pesca de captura en cuanto a aportación de pescado para consumo humano. La producción mundial per cápita de la acuicultura aumentó de 0,7 kg en 1970 a 7,9 kg en 2008, habiéndose producido la mayor parte del aumento en el Asia sudoriental. Salvo un par de excepciones, sobre todo de Egipto, África ha registrado un incremento de la producción muy limitado. Y también hay interrogantes sobre la sustentabilidad ambiental en el sector.
El Subcomité subrayó la importancia de las negociaciones en curso en la OMC sobre las subvenciones del sector pesquero. Este es un tema sobre el cual muchas delegaciones de países en desarrollo estuvieron en desacuerdo y probablemente será en el ámbito de dicha organización donde se presentarán debates más intensos.
Numerosos delegados subrayaron la necesidad de unas normas más armonizadas en el comercio internacional. Algunos miembros exhortaron a establecer sistemas de rastreabilidad más integrados, contando con gran apoyo la opción de la identificación por radiofrecuencia, aunque será materia de futuros debates los costos que lleva implícitos y quién debe afrontarlos. Los países en desarrollo consideran que deberían ser los países importadores, pero esta postura no quedó reflejada en el documento.
El sSbcomité reiteró la importancia de la labor del Codex Alimentarius a fin de promover la armonización y el uso de la mejor información científica disponible para el establecimiento de normas y certificación. A su vez, se coincidió en que las iniciativas relacionadas con la rastreabilidad son un instrumento útil para verificar la integridad de la cadena de suministro, observándose que en el sector pesquero se utilizan sobre todo para ayudar a cumplir tanto los objetivos de inocuidad alimentaria como los de sostenibilidad.
Se destacó la importancia del refuerzo de la seguridad alimentaria y la función de la pesca y la acuicultura en la contribución de tal objetivo a través del consumo de pescado, el empleo y el comercio. Dado el limitado potencial de crecimiento de la pesca de captura, incumbe al sector de la acuicultura satisfacer el aumento de la demanda de una población mundial creciente. Para 2030 será necesaria una producción adicional de 30 a 40 millones de toneladas para mantener los niveles medios de consumo actuales.
Por último se destacó el respaldo a las cuatro propuestas de proyectos presentadas al Fondo Común de Productos Básicos: “Reducción de las pérdidas postcaptura y diversificación de mercados”, para Malawi, Mozambique y Tanzania; “Mejora del acceso a los mercados de los productos marinos cultivados en Latinoamérica”, del que serán beneficiarios la Argentina, Brasil y Colombia; “Promoción de los sistemas de calidad, higiene e inocuidad para el comercio de los productos de la pesca artesanal”, en Costa Rica, México y Perú. El último proyecto que contó con el apoyo del Subcomité fue el de “Mejora de la elaboración y comercialización del pescado por las mujeres de comunidades pesqueras en la Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Perú”. El proyecto evaluará el estado actual de las mujeres que trabajan en el sector. Los miembros destacaron la importancia de las mujeres en la cadena de valor y apreciaron el proyecto de vía rápida con el que se espera incrementar los ingresos de las mujeres que trabajan en la pesca y acuicultura.
Por Karina Fernández| Fotos de Pablo Barrera
03/05/10
REVISTA PUERTO

