Dos navegantes franceses de la Vendée Globe fueron salvados por la marina chilena, luego de que uno de ellos asistió al otro en un naufragio en el Cabo de Hornos.
Dos navegantes franceses de la Vendée Globe fueron salvados por la marina chilena, luego de que uno de ellos asistió al otro en un naufragio en el Cabo de Hornos.
Para Jean Le Cam y Vincent Riou, la travesía más riesgosa concluyó al sur del casi inexpugnable Cabo de Hornos. Los navegantes fueron rescatados por la marina chilena después de que el PRB, la embarcación de Riou, quedó a la deriva tras perder el mástil. Lo curioso es que, algunas horas antes, Riou había rescatado a Le Cam del naufragio de su nave, el VM Matériux. Ambos participaban de la Vendée Globe, una regata mundial de altísima exigencia, en solitario, sin escalas y sin asistencia.

Todo marchaba bien hasta la noche del lunes, cuando Le Cam accionó la señal de emergencia tras zozobrar con su embarcación VM Matériux, a unos 200 km al oeste del Cabo de Hornos. La marina chilena acudió a su llamado, mientras el piloto permanecía en el interior de la embarcación con sus ropas mojadas. Un avión de exploración P-111 divisó la embarcación, lo que serviría de guía, pero no halló al navegante, que estaba atrapado en su interior, con el barco levemente hundido por la popa, y sin posibilidad de accionar el bote salvavidas. La nave dio luego una vuelta de campana.
Las condiciones climáticas desfavorables, con vientos de más de 50 km y olas de hasta cinco metros, perjudicaron el intento de rescate. El remolcador Lautaro salió hacia el lugar del naufragio y también un buque tanque de Bahamas, pero ninguno podía arriar una embarcación de emergencia por las malas condiciones.
Al tanto de la emergencia, Riou, que ocupaba el cuarto puesto de la prueba, acudió en su ayuda. El experimentado navegante realizó cuatro intentos antes de ubicarse a un costado del VM Matériux y salvar a su compañero, que permaneció 18 horas a la deriva. Después, en una video conferencia, Le Cam expresó: "Sentía que se me escapaba el último aliento.
Cuando escuché por primera vez la voz de Riou pensé que estaba soñando, pero luego tuve la necesidad de estar atado a algo para sobrevivir y comencé a moverme para que pudieran darse cuenta de que estaba vivo". Riou comentó: "Escuché sus gritos y percibí su miedo. Tuvimos que rescatarlo paso a paso porque no sabíamos en qué estado se encontraba".
En esas maniobras de aproximación, el PRB chocó con la quilla del VM Matériaux, y ese impacto dañó una pieza de sostén del mástil. Riou intentó una reparación improvisada, pero el palo se desprendió anteayer por la tarde.
Riou dio la señal de alarma a la base de Les Sables d´Olonne, en Francia, punto de partida de la prueba y en la que funciona el centro de control. Así comenzó otro operativo de emergencia, ahora más cerca del Cabo de Hornos, a unas diez millas náuticas al sudeste de la base naval de Puerto Williams. La patrullera chilena Alacalufe se acercó para remolcarlos y los dejó en Puerto Williams. Atrás quedaba una situación de emergencia y una aventura con suspenso, pero sobre todo, un gesto extraordinario de Riou, todo un experto de la navegación -fue campeón de la Vendée Globe en 2004-, que dejó de lado la competencia para afrontar el desafío de salvar a un compañero.
AFP, AP y DPA
09/01/09
LA NACION

