En algunas horas, Omar Suárez, secretario del SOMU, buscará su coronación política en un acto en Puerto Madero, cuando lo nombren director de Maruba, por parte de los trabajadores. Para algunos, otro acto político del "Caballo" Suárez, para presionar porque se formalice, de una vez por todas, el renacimiento de la bandera nacional.
En algunas horas, Omar Suárez, secretario del SOMU, buscará su coronación política en un acto en Puerto Madero, cuando lo nombren director de Maruba, por parte de los trabajadores. Para algunos, otro acto político del "Caballo" Suárez, para presionar porque se formalice, de una vez por todas, el renacimiento de la bandera nacional.
Es que los silencios de los últimos meses despistan a los curiosos. O confirman a los suspicaces.
La novela de Maruba fluctúa hace un año entre picos públicos ("odiados" por el armador) como el sorprendente (y forzado) discurso "nacionalista" que leyó el vicepresidente de Maruba, Gustavo Rodríguez, en Rosario, en mayo, y las solicitadas sindicales "multifirma" que informaban que se producirían anuncios.
"Maruba está quebrada, tiene una deuda de US$ 100 millones, las cuentas embargadas y paga sueldos en cuotas. El Banco Nación no abrió el grifo. Esta fiesta la banca Suárez. Sin decisión política esto es un fiasco", confió decepcionado alguien cercano a la saga.
Pero Maruba tiene su "rescatista". "La refinanciación de la deuda en el exterior fue un éxito. Logramos una quita del 40% [US$ 40 millones], pagando ahora el 20% [algo más de 10 millones] y el 40% restante [otros 40 millones] a siete años con 18 meses de gracia. Hubo un embargo, de un millón de dólares, que se levantó en 48 horas. Y los fondos para pagar la deuda los ponemos privados, amigos de la empresa, socios…
Les estamos pagando a todos, con todos acordamos, desde terminales de Chile, China y de Buenos Aires hasta compañías de leasing", asegura el ángel guardián de Maruba, que no deja de sorprender: "Antes de fines de año Maruba recibe entre 8 y 12 buques, la mayoría bulk carriers; el más viejo tiene seis meses". Continuará…
Por Emiliano Galli
19/10/10
LA NACION
