Un barco pesquero de bandera española fue inspeccionado el martes por una patrullera francesa y luego conducido al puerto de La Rochelle, en la costa atlántica de Francia, por llevar un exceso de capturas en sus bodegas, informó la Prefectura del departamento de Charente-Maritime.
Un barco pesquero de bandera española fue inspeccionado el martes por una patrullera francesa y luego conducido al puerto de La Rochelle, en la costa atlántica de Francia, por llevar un exceso de capturas en sus bodegas, informó la Prefectura del departamento de Charente-Maritime.
El pesquero, que participaba en la costera del bonito, llevaba a bordo “una tonelada de atún no declarada”, por lo que fue retenido y conducido al puerto francés, explicó Eléonore Lacroix, directora de gabinete del prefecto.
La Justicia de Francia inició una investigación tras la detección de supuestas irregularidades en la declaración de sus capturas, ya que el diario de pesca no estaba actualizado cuando las autoridades locales inspeccionaron la embarcación.
De acuerdo con el presidente del Partido Popular de Cantabria, Ignacio Diego, el Madre Lita fue inspeccionado cuando se hallaba a unas 12 millas de la costa francesa.
Según el Gobierno de Cantabria, la versión que ha recibido de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria apunta a que el problema sería que se registraron las capturas en peso, pero no en número de ejemplares.
En el marco de la causa judicial, Francia determinará si sancionará al pesquero económicamente o impidiéndole pescar durante algún tiempo.
Diego expresó su apoyo a los pescadores retenidos e instó a la Delegación del Gobierno y al Ejecutivo autonómico a adoptar “las medidas oportunas” para que los tripulantes “tengan a la Administración a su lado”.
Además, lamentó la “delicada situación” del sector pesquero y recordó problemas como los “notables retrasos” en el pago de las ayudas, el cierre del caladero de la anchoa y la situación de la costera del bonito, que está siendo una de las peores de los últimos años, informó la agencia Europa Press.
El 13 de julio, la lonja de Avilés recibió un gran volumen de bonito, que posibilitó una subasta récord de 90 toneladas el día siguiente. Pero la euforia duró poco: de acuerdo con fuentes de la gerencia de la rula avilesina, la situación de ese día fue excepcional, no sólo en Avilés, sino también en el resto del Cantábrico.
Por Analia Murias
28/08/09
FIS
