Un Capitán británico que fue capturado por piratas somalíes y mantenido como rehén durante 46 días, fue liberado ayer junto con su Jefe de Máquinas irlandés y con los cuatro tripulantes rusos de su embarcación.
Un Capitán británico que fue capturado por piratas somalíes y mantenido como rehén durante 46 días, fue liberado ayer junto con su Jefe de Máquinas irlandés y con los cuatro tripulantes rusos de su embarcación.
El Capitán, de quien no se ha suministrado aún el nombre, y los tripulantes del “Svitzer Korsakov”, remolcador polar de propietario danés, se encuentran “sanos y a salvo”. Después de ser liberados ayer, ya estaban nuevamente a cargo de su buque, navegando con rumbo a un puerto del Golfo y bajo escolta de fuerzas de una coalición naval. Al arribo, luego de una travesía estimada en tres días, los rehenes podrán viajarán a sus hogares para reunirse con sus familias.
Funcionarios somalíes sostuvieron que la empresa propietaria – Svitzer – pagó un rescate de u$s 700.000 por la liberación de los rehenes. Sin embargo, Pat Adamson, vocero de la armadora dijo que no harían comentarios sobre las negociaciones. “Dado que se ha producido un creciente número de ataques a buques mercantes durante los dos últimos años, y un incremento en el nivel de violencia de los ataques, Svitzer considera que sería irreponsable e imprudente proveer detalles del diálogo mantenido con los secuestradores durante el transcurso de este incidente, o revelar detalles sobre las cuestiones operacionales asociadas. Creemos que la publicidad de tales detalles estimularía a los piratas, y generaría mayores peligros para las víctimas de este tipo de ataques”.
Ahmed Said Aw-Nur, Ministro de Puertos y Pesca de Puntland, región semi-autónoma del noreste de Somalia, criticó el pago de rescate “porque eso alienta a que haya más piratería”. El funcionario agregó que el buque fue liberado luego de que sus propietarios “negociaran con los criminales y pagaran cientos de miles de dólares de rescate”.
Según se supo, el Jefe de Máquinas, un irlandés de 68 años llamado Fred Parle, padre de cuatro hijos, estaba haciendo un último viaje antes de retirarse de la actividad. Trasladaban al “Svitzer Korsakov” desde San Petersburgo hacia Sakhalin Island, entre el noroeste de Japón y Rusia, donde iba a prestar servicios de apoyo a explotaciones de petróleo y gas.
La odisea de la tripulación comenzó el primer día de febrero, cuando el buque fue atacado por piratas a unas 60 millas al norte de Cabo Caluula, en el Golfo de Aden, en el norte de Somalia. Después de abordar el buque, los piratas obligaron al capitán a cambiar el rumbo y dirigirse a la costa este de Somalia, donde fue fondeado en cercanías de Eyl. El mes pasado, tropas somalíes abrieron fuego sobre el buque, en un fallido intento por forzar a los piratas a desistir de su actitud y liberar a los rehenes.
Las aguas somalíes son parte de líneas de navegación cruciales, que permten a los buques de transporte de petróleo, gas y aun a turistas, ingresar desde el Océano Índico al Mar Rojo. En el año 2005 se registraron 47 incidentes de piratería, incluido el frustrado ataque sobre el crucero de pasajeros “Seabourn Spirit”, con turistas a bordo.
Los piratas secuestraron a más de dos docenas de buques frente a Somalia el año pasado. Por Audrey Gillan. (Fuente: Guardian.co; 19/03/08)
20/03/08
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Traducción de NUESTROMAR
