La Prefectura restringirá nuevamente la navegación al norte de la línea imaginaria entre puntas Pardelas y Arco.
La Prefectura restringirá nuevamente la navegación al norte de la línea imaginaria entre puntas Pardelas y Arco.
A partir del próximo martes comienza a regir la prohibición de la navegación en aguas del Golfo Nuevo ubicadas al norte de la línea imaginaria que une Punta Pardelas, en Península Valdés, con Punta Arco, con excepción de aquellas autorizaciones emitidas por la Secretaría de Turismo de la Provincia con respecto a la prestación del servicio de avistajes desde Puerto Pirámides.
Así lo anunció la Prefectura Naval Puerto Madryn, autoridad de contralor del cumplimiento de esa disposición, ejecutada anualmente entre el 1 de junio y el 31 de diciembre, habida cuenta de la presencia de un gran número de ballenas Franca del Sur, que llegan a esta agua en proceso natural de reproducción y apareamiento.
Para evitar accidentes y riesgos innecesarios
De acuerdo a lo explicado por el prefecto mayor Alejandro Alvarellos, se adopta este tipo de medida con el objeto de evitar colisiones entre embarcaciones y cetáceos, por lo que en caso que la cantidad de ejemplares de ballenas al 31 de diciembre sean aún abundantes, la fecha de culminación de restricción de la navegación puede ser aplazada, lo que “dependerá de lo que dispone la Secretaría de Turismo de la Provincia”.
El máximo responsable de esa fuerza policial marítima en Madryn aseguró asimismo que en cuanto a la presencia de embarcaciones a remo, como canoas y kayac’s, en proximidades de cetáceos presentes en aguas frente a la ciudad, “las recomendaciones son del mismo tenor que las vigentes para tablas de windsurf, que a veces se aproximan imprudentemente a las ballenas. En esos casos, el riesgo mayor es para la embarcación y su tripulación, pues una ballena adulta pesa alrededor de cuarenta toneladas y si bien en algunas oportunidades puede resultar molestada, se debe tener en cuenta que un movimiento involuntario del cetáceo puede ocasionar hasta la muerte de una persona. La restricción a la navegación y evitar el acercamiento es sobre todo orientado a buscar la seguridad y protección de las personas que naveguen sobre la embarcación”.
“Los riesgos pueden ser desconocidos por los que naveguen en ese tipo de kayac, tabla o lancha; porque se han dado casos en que los turistas deciden alquilar ese tipo de embarcación con el único objetivo de navegar hasta el lugar donde puedan estar al lado de la ballena. Se aproximan más cerca de la distancia permitida y se ponen en riesgo, al igual que suele ocurrir con las embarcaciones deportivas. Están más en peligro las embarcaciones y las personas que la ballena en sí, porque el daño puede ser grave”.
30/05/10
DIARIO DE MADRYN
