Científicos del Instituto Nacional de Aguas e Investigación Atmosférica (NIWA) y de la Universidad de Aberdeen recolectaron ejemplares gigantescos de una especie de langostino que se asemeja a una pulga albina gigante.
Científicos del Instituto Nacional de Aguas e Investigación Atmosférica (NIWA) y de la Universidad de Aberdeen recolectaron ejemplares gigantescos de una especie de langostino que se asemeja a una pulga albina gigante. En un viaje reciente a la grieta de Kermadec, los investigadores introdujeron cámaras sumergibles y una trampa grande en el agua para determinar a qué profundidad se podían encontrar los peces babosos. Allí el grupo descubrió anfípodos “súper gigantes”, o carroñeros de profundidad que se alimentan de materia orgánica muerta. “Cuando sacamos la primera trampa, en primer lugar dijimos: ‘grandioso, tenemos cinco peces’, pero cuando los miramos bien, dijimos: ‘¿Qué demonios es esto?’”, recuerda Ashley Rowden, de NIWA. Los científicos se dieron cuenta de que no sólo eran anfípodos de un tamaño récord, de un poco más de 28 centímetros, sino que además los especímenes se encontraban a 7 kilómetros de profundidad, una distancia más profunda que nunca, informa Fairfax NZ News. El espécimen más grande que divisó la cámara medía unos sorprendentes 34 centímetros. Toyo Fujii, Alan Jamieson (Universidad de Aberdeen) y Ashley Rowden (NIWA) muestran los anfípodos súper gigantes. (Foto: Oceanlab, University of Aberdeen, UK) Los anfípodos de las profundidades, que están relacionados con las pulgas de mar –que suelen encontrarse en todas las playas- normalmente miden 2 a 3 centímetros de largo. Hasta el último viaje, el grupo de investigación sólo sabía de dos ocasiones en las que se habían encontrado “súper gigantes” en alguna parte del planeta. El último descubrimiento fue en Kermandec, en la década de 1950. “Lo sorprendente es que ya habíamos estudiado esta depresión dos veces y nunca nos encontramos con estos animales”, dijo el líder de la expedición, doctor Alan Jamieson, de la Universidad de Aberdeen, informa APNZ. “Unos días después del descubrimiento, volvimos a instalar el equipo en el mismo lugar y no fotografiamos ni capturamos un solo ejemplar súper gigante. Estuvieron allí un día y después, se fueron”, explicó. “El reino marino de Nueva Zelanda es enorme y contiene algunas criaturas únicas, sin embargo, la cantidad de muestras que obtuvimos es increíblemente baja”, destacó. Los investigadores llevaron los anfípodos al laboratorio de NIWA, en Wellington, para almacenarlos, pero las muestras serán trasladadas a Aberdeen en breve, para que los científicos puedan determinar si se trata de una especie diferente. Ubicación de la grieta de Kermadic. (Foto: NIWA) Rowden dijo que los científicos también esperan establecer por qué, de los cientos de especies de anfípodos de las profundidades, estos anfípodos son de tamaño tan grande. “Realmente, estamos como nadando en la oscuridad en este momento, con un millón de preguntas. No sabemos cuán grandes pueden llegar a ser estos animales”, agregó. Por Natalia Real 03/02/12 FIS.COM


