Cuando el mar no está calmo

(FNM) Cómo el embravecido Mar Cantábrico destroza paso a paso al buque carguero Maro, encallado cerca de Jaizquibel, Guipúzcoa, España. Video.

(FNM) Cómo el embravecido Mar Cantábrico destroza paso a paso al buque carguero Maro, encallado cerca de Jaizquibel, Guipúzcoa, España. Video.

El hecho ocurrió el pasado 8 de marzo de 2008. El buque mercante carguero Maro, de 96 metros de eslora y bandera de La Antigua y Barbuda (Antillas) encalló frente al monte Jaizkibel, a dos millas del Cabo Higuer entre Hondarribia y Pasaia. Seis de sus siete tripulantes fueron rescatados horas después de que se produjera el suceso sanos y salvos en helicóptero, a excepción del capitán, que se negó a desalojar la nave, pese a que Capitanía Marítima informó a última hora que debido a la "inestabilidad" del barco era imposible remolcarlo hasta el puerto.

Todo comenzó entorno a la medianoche. Una avería mecánica hizo que el buque mercante Maro, que se dirigía en lastre desde Baiona hasta el Puerto de Pasajes para cargar productos siderúrgicos, encallara en una zona situada entre Hondarribia y Punta Turulla.

Su popa quedó sobre una zona rocosa, con el casco peligrosamente elevado unos centímetros sobre las piedras. El golpe abrió una vía de agua y provocó una fisura en un tanque de combustible que ocasionó una ligera pérdida de gasoil. La responsable de Coordinación de Emergencias del Gobierno Vasco explicó que, "aunque se ha producido una mínima contaminación, no es grave ni tampoco va a afectar a la zona".

El barco transportaba 54 toneladas de gasóleo y 2,6 de aceite destinado a alimentar la maquinaria del buque durante el viaje. Los contenedores se encontraban vacíos en el momento de la colisión, ya que su intención era cargarlos de chatarra en el Puerto de Pasajes.

Los tripulantes del buque se encontraban en perfecto estado de salud cuando fueron rescatados por el helicóptero Helimer Cantábrico de Salvamento Marítimo, que los trasladó hasta el aeropuerto de Hondarribia. Primero evacuó a seis, ya que el capitán optó por quedarse abordo unos minutos más para valorar cuál era la mejor forma de abordar el remolcado del barco.

Sin embargo, finalmente no pudo ser. A última hora, la Subdelegación del Gobierno informó de que el buque "no tiene estabilidad" para poder ser reflotado por medio de los remolcadores desplazados, ya que cabía la posibilidad de que se "hundiera" durante la operación.

Finalmente se produjo la situación que se temía y el fuerte temporal despedazó en tres partes el buque “Maro” que estaba encallado en la zona de las bañeras de Jaizkibel.

Fuentes; Foro Histarmar; Blog Lampeniada; You Tube.

05/01/09
NUESTROMAR

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