Crónica estuvo en Vigo y visitó el puerto pesquero más importante de España

Situado al Noroeste de la Península Ibérica y a 45 millas del Atlántico Norte, el puerto de Vigo es el principal puerto de España y el tercero en importancia de Europa con una descarga anual de la flota fresquera que ronda 92.000 toneladas y una descarga de promedio anual de pesca congelada que arriba a las 690.713 toneladas, gran parte de la cual llega a través de buques pesqueros congeladores, buques mercantes, frigoríficos y porta contenedores.

Situado al Noroeste de la Península Ibérica y a 45 millas del Atlántico Norte, el puerto de Vigo es el principal puerto de España y el tercero en importancia de Europa con una descarga anual de la flota fresquera que ronda 92.000 toneladas y una descarga de promedio anual de pesca congelada que arriba a las 690.713 toneladas, gran parte de la cual llega a través de buques pesqueros congeladores, buques mercantes, frigoríficos y porta contenedores.

Vigo, (por Marina Pacheco, enviada especial).- Crónica estuvo allí y pudo apreciar el intenso movimiento de estibadores, marineros, armadores y comerciantes que asisten a las subastas donde en contados minutos se arrasa con cientos de toneladas de pescados que son expuestos en extensos galpones tras ser faenados en la banquina como el caso de los peces espadas y los tiburones azules capturados por buques congeladores mar adentro.

Las dos flotas pesqueras, la de altura y la de bajura componen en total cerca de 300 embarcaciones. Esta última con buques de escasos metros de eslora que navegan ría adentro y que tienen como pesca objetivo diversas especies que van desde sardina hasta pulpos pasando por centollas y camarones, son los que marcan el pulso diario y abastecen el consumo de la ciudad, ya que este pescado fresco sin ser faenado es adquirido por cientos de compradores cuyo destino final del preciado botín es el consumo en restaurantes o para el propio consumo en sus hogares, como en el caso de Rosario, una mujer de la localidad de Chapela, a 20 minutos del puerto quien confiesa que desde hace años pasadas las 4 de la madrugada llega a la lonja para comprar el pescado fresco que lo hará durar toda la semana.

"Aquí hay que madrugar y regatear precio para llevar buen pescado, también llevamos otras especies como pulpo y camarón, pero los camarones están cada vez más caros y con esto de la crisis pasa a ser un artículo de lujo", contó.

Y es cierto para ver el movimiento del mercadeo en la lonja ya a las 6 de la madrugada es tarde, por eso esta cronista a las 2 de la madrugada llegó al puerto y allí se encontró con marineros que tras la descarga comenzaban a faenar grandes peces frescos que traían en las bodegas de los buques. Así en contados segundos, Luis, un marinero oriundo de Mallorca que hace años reside en Vigo y navega en las embarcaciones de la cooperativa de armadores, faenaba con una velocidad sorprendente cientos de tiburones azules, "solo es cuestión de práctica y de filo, se mete el cuchillo y se le saca las vísceras, se enjuaga y listo para vender, esa es toda la ciencia", comentó luego de haber posado en plena faena para la foto.

Como en una vidriera, tiburones y peces espadas limpios, pesados y rotulados son exhibidos en tarimas de madera para ser subastados y llevados Mercamadrid o a Mercabarna, grandes mercados de pescados y mariscos que distribuyen en toda Europa.

"Cada vez menos pescado"

La escasez del recurso también parece ser tema de preocupación de los pescadores artesanales o de bajura de las Rías Baixas, "antes esta ría estaba llena de peces, ahora hay cada vez menos, y eso tiene que ver con que se ha pescado indiscriminadamente, por eso últimamente lo que más se está encontrando son animales carroñeros como la centolla", se quejaban algunos obreros, otros en cambio prefieren echarle la culpa al ingreso de aguas cálidas provenientes de corrientes del sur, "están pasando cosas raras, hoy un barco trajo dos peces lunas y esas especies no son de aquí, son de aguas cálidas, yo creo que eso está influyendo sobre los peces autóctonos ", indicó un trabajador.

No solo de España

Pero no solo pescado de España puede verse en las lonjas, también está la sección de congelados, muchos productos de los cuales provienen de Argentina, estos son depositados en contenedores refrigerados y viajan vía terrestre a Madrid o a otros mercados.

Crustáceos en viveros

En la margen sur de la estación marítima detrás de las dos confiterías pobladas de parroquianos que desayunan café con donas, se levantan los edificios de las plantas pesqueras, allí en los interiores en grandes piletones son depositados los distintos crustáceos que esperan ser comercializados en breve, cigalas, langostas y bogavantes con las pinzas amarradas parecen convivir en total armonía, "éstos están para la venta, a los crustáceos se los ofrece así, el comprador los tiene que ver vivos", señala un empleado mientras libera de envoltorios húmedos una por una las langostas recién llegadas y las va depositando prolijamente sobre una caja .

"Por unos pocos euros"

Si bien estamos a años luz de esos puertos modelos donde el mercadeo da la posibilidad que acaso en estos muelles muchas veces se nos niegan de apreciar la descarga de un buque fresquero con total libertad, el trabajo en negro subsiste, agresivos en un principio, tal vez preocupados por la cámara de fotos que llevo siempre colgada en mi cuello dos argelinos, finalmente, cuando se percataron que era una periodista relataron penurias y alegrías, "no queremos que nos tomes fotos porque nosotros estamos aquí sin papeles, pero no la estamos pasando bien, no conseguimos empleo y venimos a ver si hay trabajo en las descargas o para limpiar y así el patrón ocasional nos da unos pocos euros, que aquí son más que en otros lados, eso nos alcanza para el día y para pagar la piecita que alquilamos, más no podemos pedir", cuentan por último resignados.

02/11/08
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA

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