"Si nosotros no aceleramos los tiempos y las empresas no se recuperan, no se van a poder llevar a cabo un montón de proyectos que siempre repercuten para bien en la sociedad". La frase pertenece al presidente de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Damián Santos, y refiere a las acciones en pos de aminorar las consecuencias de la crisis pesquera que no duda que sufre el sector.
"Si nosotros no aceleramos los tiempos y las empresas no se recuperan, no se van a poder llevar a cabo un montón de proyectos que siempre repercuten para bien en la sociedad". La frase pertenece al presidente de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Damián Santos, y refiere a las acciones en pos de aminorar las consecuencias de la crisis pesquera que no duda que sufre el sector.
El escenario para referirse al conflicto debe ser tomado en cuenta para comprender la frase en su total magnitud: la inauguración del Hogar Materno Infantil "Doctor Fortunato Abrany" que se encuentra ubicado en el corazón del Barrio Agustín Pujol II. Este edificio es el segundo en ser inaugurado, fruto de las acciones que lleva adelante el Municipio en materia de Responsabilidad Social Empresaria. Para la CAPIP, las autoridades del Ejecutivo ya son concientes de la crisis por la que atraviesa el sector.
"Estamos trabajando en conjunto con el Gobierno, intentando acelerar los plazos en la medida de que pueden ayudar a que el sector supere la crisis que estamos pasando", dijo Santos y dejó en claro que a entender de las empresas de la CAPIP el sector está en problemas.
Las reuniones entre la Cámara y el Gobierno como método para trasladar las inquietudes fueron consideradas por el representante de la CAPIP como positivas.
"El tema es que a veces la burocracia o los tiempos del Estado son muy distintos a los de las empresas necesitan", consideró.
Respecto a los tiempos en sí, Santos sostuvo que para el sector empresarial ya están vencidos y que son parte de las señales de alarma importantes "el cierre del caladero, hay una crisis de la merluza muy importante, el calamar está con grandes problemas para su procesamiento en tierra y vemos venir un panorama realmente malo".
"Lo venimos alertando y ya lo estamos sintiendo con los cierres de algunas empresas y con otras bajas en otras firmas de personal", agregó al respecto.
"Los tiempos están vencidos; ahora, nosotros pesamos que algunas de las resoluciones deben ser tomadas en el muy corto plazo". Y se refirió a la "gran crisis" que tienen los empresarios en materia de costos laborales e impositivos.
Los derechos de exportación y la restitución de los reembolsos por puertos patagónicos son los ítems que corresponderían en su solución al Ejecutivo.
En materia laboral, el presidente de la CAPIP señaló que se está en una ciudad donde se paga un adicional por zona desfavorable del 20 por ciento, "que en algún momento se compensaba con los reembolsos".
Respecto a los derechos de exportación, consideró que "es claro que ya no tienen ningún sentido en el tema pesquero porque nacieron al amparo de la salida de la convertibilidad cuando el plan que favoreció a todos los exportadores, pero hoy todos los costos de las empresas pesqueras han superado los valores en dólares".
Creemos que en lo inmediato estas son dos medidas vitales que se deberían tomar.
Un párrafo aparte fue dedicado a la restitución del Convenio del Golfo, del cual consideró que "tan mal le hace a la Provincia del Chubut".
"Después tendremos que entre todos tomar conciencia de que estamos en un año de crisis y tratar de pasar este año de la manera menos dolorosa para todos los sectores".
Atrasos en los pagos ante una cadena de proveedores que pende de un hilo, dificultades para cumplir con el pago de haberes, más casi cinco meses sin pescar son parte de un panorama que viven las empresas de la CAPIP y que deriva en que sus miembros consideren que están "sobreviviendo a la espera de que esto mejore a sabiendas de que es una crisis estructural importante y que no va a cambiar si no se toman medidas de fondo".
Caladero
Respecto a la responsabilidad que les compete ante las dificultades que afronta el caladero, el representante de la Cámara indicó que "seguramente, las empresas no son ajenas a la crisis, porque las empresas somos las que hemos pescado".
Sin embargo, no escapó a su análisis que de los tres recursos importantes que tiene hoy Argentina, calamar, langostino y merluza, los dos primeros se encuentran en crisis por inconvenientes en sus precios y en los costos, y no por estar en crisis de caladero.
Respecto a la indudable crisis en el caladero de Merluza, Lagos consideró que "hay una sobre dimensión de las empresas pesqueras en tierra".
Así intentó explicar por qué se produce este conflicto con el caladero, ante una necesidad imperiosa de pescar "para alimentar toda la estructura que hay en tierra".
"Esto es lo que tienen que comprender los gobernantes: ya no hay más lugar para empresas pesqueras en tierra, porque el calador no hay", concluyó.
El STIA pide "un poco de cordura"
El titular del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Luis Núñez, consideró que ellos no hablan de crisis en el sector pesquero. Solicitó cordura a los empresarios y llamó la atención del Consejo Federal Pesquero y de las autoridades de la Secretaría de Pesca de la Nación.
"Si realmente existe una crisis, debiera ser el Gobierno nacional quien tiene que poner en conocimiento a todas las partes involucradas de la existencia de la misma", indicó en su diálogo con la prensa durante la inauguración del Hogar Materno Infantil del barrio Pujol II.
Posteriormente, explicó que "acá hubo una serie de medidas que adoptó la Subsecretaría de Pesca de la Nación respecto del recurso merluza reduciendo los cupos de captura permitido por empresa".
Consideró que esta decisión trae consigo algunas dificultades a un sector de las firmas que desarrollan su actividad en la zona, "pero no a sí a otras".
Ante la existencia de otros inconvenientes que deben afrontar otras firmas del sector pesquero creyó preciso aclarar que son planteados por las empresas y no por el Estado.
Esto daría cuenta a los inconvenientes que representan en el mercado respecto a los precios internacionales del langostino o del calamar y de los costos.
Núñez consideró que estos aspectos son parte del riesgo que deben correr los empresarios y comparó las fluctuaciones que hoy vive el precio de los productos pesqueros con el de la lana.
"A efectos de estas situaciones planteadas por las firmas, el gobierno nacional y provincial está realizando gestiones y evaluando de qué maneras pueden colaborar para minimizar esta crisis puesta de manifiesto por el sector empresario", explicó.
El titular del STIA aclaró que, además de trabajar todos en conjunto, desde el sector sindical se les solicita a los empresarios "un poco de cordura". "Si durante tanto tiempo ganaron, bueno, que este año si viene difícil, que la pongan ellos también como para que no tenga que ser solamente el Estado el que tenga que salir o nosotros a paliar esta crisis, porque es lo peor que nos puede ocurrir".
Un llamado de atención de parte del gremio a las autoridades del Consejo Federal Pesquero y a la Secretaría de Pesca de Nación fue el que realizó, por último, Núñez.
"En su momento, no lo han dejado bien parado al ex presidente, Néstor Kirchner; y ala compañera Presidenta (Cristina Fernández), si siguen administrando mal los recursos pesqueros que nos pertenecen a todos, porque ellos son los encargados de controlar que las labores que realizan las empresas en mar y en tierra sean conforme a la legislación pesquera".
Y recordó que "si llegamos a una situación de crisis (verdaderamente), ellos tienen responsabilidad y si hay algún inconveniente con los trabajadores que sean asistidos".
07/03/08
EL CHUBUT

