Crecen los interrogantes sobre el naufragio del barco con oro

Crecen los interrogantes sobre el naufragio del barco con oro

La Justicia argentina sólo "presume" que esté hundido, ya que no hay fotografías, ni videos u otra prueba documental. También se supone que el cargamento está en el fondo del mar, pero eso sólo se aclararía si por fin logran rescatarlo.

La Justicia argentina sólo "presume" que esté hundido, ya que no hay fotografías, ni videos u otra prueba documental. También se supone que el cargamento está en el fondo del mar, pero eso sólo se aclararía si por fin logran rescatarlo.

De haber sido esta una ficción de suspenso, los escenarios elegidos serían todo un acierto. La inmensidad patagónica, el viento insobornable, el duro clima, y un mar bravo como pocos, parecen la escenografía ideal para una thriller marítimo. Pero la desaparición del Polar Mist no es ficción, es bien real. A 45 días de haber enfrentado una furiosa tormenta en el Estrecho de Magallanes, el Polar Mist sigue envuelto en el misterio, como atrapado por la niebla que lleva en su nombre (Polar Mist significa niebla polar).

Tanto es así, que ni siquiera puede aseverarse de modo fehaciente que este pesquero, que llevaba en sus bodegas una millonaria carga en metales preciosos, se haya hundido realmente, como hasta ahora se supone.

Después de haber sido evacuado en plena tempestad por un helicóptero de la Armada Argentina, y de haber permanecido alrededor de un día sin ocupantes a bordo, el Polar Mist se habría hundido mientras era arrastrado por el Beagle, un remolcador chileno que lo halló abandonado y lo traía al puerto de Río Gallegos.

De modo que el pesquero se habría ido a pique con la tripulación del Beagle como testigo. Sin embargo, no hay en la causa judicial, ni se conocen hasta el momento, fotografías, ni videos, ni registros de otro tipo que documenten el naufragio.

El hundimiento se habría producido a unos 40 kilómetros de la costa, en un punto más o menos equidistante de la ciudad de Río Gallegos y del cabo Vírgenes.

A pocos días de conocerse el siniestro, la Prefectura de Río Gallegos le dijo a Clarín que resultaba "inexplicable" el hundimiento del Polar Mist. "El barco estaba en condiciones y el clima era óptimo en el momento en que se intentó el remolque", habían explicado entonces desde la Prefectura. Ahora, desde la fuerza relativizan aquellos dichos. Por su parte, en el Juzgado Federal de Río Gallegos, donde se investiga el caso, sostienen que no puede afirmarse taxativamente que el pesquero chileno esté efectivamente en el fondo del mar. Pero tienen la "seria presunción de que así es".

Su convicción se basa, sobre todo, en las declaraciones de los tripulantes del Beagle. Explican en el Juzgado que los marinos del remolcador fueron interrogados largamente, y que de los testimonios de todos ellos no surgen incoherencias ni contradicciones que generen sospechas.

Sin embargo, la sombra de duda sobre el hundimiento no agota los misterios que generó el Polar Mist.

Qué fue de su carga es otra de las preguntas sin respuesta definitiva. Según da fe la Aduana argentina, el buque chileno zarpó de Punta Quilla (a unos 240 kilómetros al norte de aquí) el 14 de enero con 474 lingotes de bullón dorado (aleación de metales de la que se extrae una alta proporción de oro y plata), cargamento cuyo valor supera los 18 millones de dólares. Y se supone que esa fortuna sigue en sus bodegas, a unos 80 metros de profundidad frente a las costas de Santa Cruz. Pero hay quienes dudan de que eso sea así. Un ejecutivo de la empresa minera Cerro Vanguardia (propietaria de la mayor parte de la carga) no se animó a afirmar que el cargamento seguía en el barco. Y dudas en el mismo sentido se escuchan entre fuentes de la investigación.

La elección de un barco de apenas 23 metros de eslora como el Polar Mist para atravesar el estrecho de Magallanes con una carga tan valiosa no deja de llamar la atención. Aunque en Cerro Vanguardia afirman que el uso de este tipo de navíos para transportar su producción se repite desde hace seis años sin haberse registrado nunca ningún accidente.

Si logran rescatar la carga, muchos interrogantes podrían aclararse. Por ahora, sigue el misterio.

01/03/09
CLARÍN

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