Crece la pesca de sábalo contaminado (Buenos Aires)

Luego de que a principios de 2007 se promulgara la veda de pesca y prohibición de las exportaciones de sábalos en el río Paraná, en las costas de Entre Ríos y Santa Fe, para preservar el recurso y realizar un reordenamiento del sector pesquero; la actividad se trasladó a las costas del conurbano, donde la pesca está prohibida por el alto nivel de contaminación de las aguas.

Luego de que a principios de 2007 se promulgara la veda de pesca y prohibición de las exportaciones de sábalos en el río Paraná, en las costas de Entre Ríos y Santa Fe, para preservar el recurso y realizar un reordenamiento del sector pesquero; la actividad se trasladó a las costas del conurbano, donde la pesca está prohibida por el alto nivel de contaminación de las aguas.

Muchos empresarios y pescadores recelosos de la veda pusieron sus ojos en el Río de la Plata, donde la extracción de peces para el consumo humano está prohibida, ya que los especímenes tienen alto grado de toxicidad.

Cabe resaltar que la industria de la pesca creció a niveles impensados luego de que la devaluación del peso favoreciera la exportación. Es así que se intensificaron la venta a mercados como Estados Unidos, Italia, Rusia Japón Alemania, Francia, China e Israel, y se abrieron nuevos destinos como Ucrania, Uruguay, y Polonia, o los más exóticos como Marruecos, Corea, Australia, Hungría, Jordania, Croacia, y Nigeria.

Según informes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), durante 2007 se certificaron exportaciones de pescados por 466.223 toneladas y un valor de 957.559.000 dólares. De estos datos oficiales 22.204 toneladas son de sábalos, pero los números extra oficiales arrojan que de sábalo se estarían vendiendo casi 80 mil toneladas.

Luego de la veda, muchos empresarios no dispuestos a perder un negocio tan fructífero, decidieron trasladarse al conurbano a pesar de la peligrosidad que representa la ingesta de sábalos extraídas del Río de la Plata.

Desde principio de año, varios operativos realizados por Prefectura y el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, muestran un incremento más que significativo en las cantidades de sábalo incautado. Según expresaron las autoridades provinciales "los peces son extraídos de zonas contaminadas y prohibidas, para ser vendidas desde lugares donde no rige la veda y etiquetándolos con lugares de origen y procedencia falsos".

Claros ejemplos de esta actividad ilegal se pueden ver en las costas de Quilmes, donde los informes recientes de Prefectura muestran que durante lo que va de 2007 se incautaron más de 48 toneladas de sábalo en la Ribera. Asimismo, la Unidad Polivalente de Inspecciones quilmeña detectó varios camiones transportando toneladas de sábalo extraídos del Río de la Plata que tenían como destino la comercialización.

Los lugareños de las costas de Quilmes, Ezpeleta, Berazategui y Hudson denuncian que todos los días ingresan pescadores furtivos en busca de sábalos y otras especies contaminadas en las aguas del Río de la Plata, donde la prohibición de la pesca rige debido a que los animales están contaminados con sustancias derivadas de petróleo y PCB, sustancias altamente perjudiciales para la salud humana.

La preocupación de las autoridades recae sobre la peligrosidad de que se filtren los controles y crezcan las cantidades de sábalo contaminado en el mercado. Mientras tanto en algunas ciudades del norte del país, ya denuncian que les han vendido especies contaminadas. "Uno se da cuenta en el sabor agrio que tienen los sábalos del Río de la Plata, muy distinto a los del Paraná" afirmaron.

Conservas

Según las denuncias de los pescadores artesanales los frigoríficos instalados en las costas entrerrianas y santafesinas del río Paraná venden más de 30 millones de sábalos por año.

Gracias a la advertencia de los biólogos quienes sostienen que "se seca el río", se sancionó una veda; pero los productores se trasladan a otros destinos.

Los sábalos contaminados son el ejemplo más claro; ya que los que no se exportan "son transformados en atún o merluza enlatada, saborizados y aromatizados en plantas clandestinas", según expresan los denunciantes. Los peces extraídos de Buenos Aires, son "etiquetados como entrerrianos y santafecinos, para la venta al público o transformadas en latas de conserva".

23/04/07
DIARIO EL SOL

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