Empujado por las obras de infraestructura, Brasil entró en la ruta mundial del transporte marítimo de cargas de grandes dimensiones, que no entran en conteiners, como equipos para exploración de petróleo y gas, palas eólicas y hasta parques fabriles enteros.
Empujado por las obras de infraestructura, Brasil entró en la ruta mundial del transporte marítimo de cargas de grandes dimensiones, que no entran en conteiners, como equipos para exploración de petróleo y gas, palas eólicas y hasta parques fabriles enteros.
En los últimos dos años los armadores más grandes del mundo, dueños de embarcaciones especializadas en este tipo de negocio, ampliaron sus escalas en los puertos brasileños, inauguraron oficinas propias por aquí, y vieron como los transportes con Brasil tomaron un espacio significativo en sus negocios. Todo esto de cara a las obras de exploración de petróleo en zonas de pre-sal (bajo profundas capas de arena y sal), al Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), al Mundial de Fútbol 2014 y a las Olimpíadas de Río de Janeiro 2016.
“Los buenos vientos se intensificarán en este ejercicio, con obras en el área de energía e infraestructura. Nuestras expectativas coinciden con las previsiones de crecimiento de Brasil en varios sectores, como petróleo y gas; construcción; industria naval; expansiones de termoeléctricas y de hidroeléctricas”, dijo Washington de Barros Junior, presidente en Brasil del armador alemán BBC Chartering.
La empresa es líder del mercado y tiene una flota mundial aproximada de 140 navíos con capacidad para izar hasta 500 toneladas. Hasta finales de 2012 incorporará otras 62 embarcaciones, algunas con potencial para levantar hasta 900 toneladas, suficiente para izar líneas enteras de producción de una industria. BBC encabeza en Brasil la lista de la empresa que realizó más escalas. Entre enero y septiembre concretó 202 escalas frente a 172 en el mismo intervalo de 2009 y 130 el año anterior, según la consultora marítima Datamar. “Estimamos que creceremos al menos 25% en comparación con 2009”, señaló Barros Junior.
Como el transporte de las llamadas cargas de proyectos depende de obras de infraestructura de mediano y largo plazo, el sector pasó casi incólume por la crisis internacional iniciada en 2008, al contrario de lo que sucedió con el movimiento de contenedores armadores vieron a los navíos vaciarse por la caída del consumo mundial.
La dinamarquesa Thorco Shipping, creada hace siete años, instaló en diciembre pasado su oficina en Brasil. Hasta entonces operaba a través de agentes. La empresa, cuya flota mundial es de 40 embarcaciones, cuenta con cuatro navío que hacen escala en los puertos de Brasil al mes, siendo una de las líneas regulares entre Extremo Oriente y la costa este de América del Sur.
A pesar de ser la unidad más nueva de la compañía, la oficina de Brasil responde por 20% de la facturación mundial de la empresa. El resto se divide entre la matriz en Dinamarca y en Singapur.
Antes de contar con la unidad en Río de Janeiro, el número de atraques anuales de Thorco era de 20 en el país, pero en menos de un año ya hizo 50 paradas en puertos nacionales, y generó u$s 80 millones por fletes.
Según el director ejecutivo del Centro Nacional de Navegación (Centronave), Elias Gedeon, a pesar de que la mayoría de los asociados son armadores de contenedores con líneas regulares, la perspectiva es que la cantidad de compañías marítimas del sector de proyectos continúe creciendo.
Por Mauro Zanatta y Fernanda Pires (Brasil)
18/10/10
CRONISTA.COM
