Científicos de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, España, han desarrollado y patentado un nuevo sistema que minimiza los efectos de las corrientes marinas y hace disminuir las vibraciones que tienen determinadas instalaciones, como las plataformas petroleras situadas en medio del océano.
Científicos de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, España, han desarrollado y patentado un nuevo sistema que minimiza los efectos de las corrientes marinas y hace disminuir las vibraciones que tienen determinadas instalaciones, como las plataformas petroleras situadas en medio del océano.
Las plataformas petroleras marinas de las que se extrae petróleo o gas agujerean el subsuelo a cientos de metros del fondo y son instalaciones que soportan fuertes corrientes marinas y que tienen miles de metros de estructuras y tubos que están sometidos también a estas corrientes.
Por eso, desde hace años, los científicos buscan soluciones para minimizar el impacto de las corrientes en estas estructuras.
Ahora, el grupo de investigación Laboratorio de Interacción Fluido-Estructura (LIFE) de la URV, liderado por Francisco Huera, ha ensayado un nuevo sistema que minimiza el impacto de las corrientes y, de momento, los resultados que han obtenido son buenos.
Huera ha reproducido las corrientes marinas en su laboratorio utilizando estructuras que tienen las mismas características mecánicas de amortiguación, masa y rigidez que las plataformas petrolíferas, con formas que simulan las reales.
Con los resultados experimentales de los ensayos y los modelos teóricos ha podido determinar por qué las estructuras se mueven en el mar y cómo lo hacen dependiendo de la forma que tienen.
Ha utilizado también sistemas de medida ópticos como la velocimetría por imagen de partículas (PIV) para cuantificar el campo de velocidades en torno a los modelos a escala.
Con las reproducciones que han hecho en el canal hidrodinámico de la URV ha buscado la manera para evitar las vibraciones de las estructuras y los efectos que pueden tener las turbulencias en la fatiga de los materiales.
El sistema que el grupo ha creado es una geometría que se coloca alrededor de la estructura de la plataforma y que reduce las inestabilidades fluidomecánicas.
Los científicos han forrado estas estructuras con una malla que tiene una geometría concreta, rompe la estela y minimiza las fuerzas que el agua hace sobre la estructura, con lo que la plataforma deja de moverse y se eliminan casi el cien por cien las vibraciones.
Huera espera ahora probar su sistema en el mar, y destaca que los materiales con los que han desarrollado la malla no son importantes, sino que lo realmente esencial es la geometría y el hecho de que la solución aportada es de bajo coste y tiene una manufactura sencilla que permite su fabricación en serie. (EFE)
10/06/2018

