Científicos argentinos y uruguayos trabajaron juntos para estandarizar índices de abun-dancia del recurso y adoptar medidas de manejo. Sumaron datos de campañas de investigación con reportes de la flota comercial. Preocupa la alta presencia de juveniles en los desembarques.
Científicos argentinos y uruguayos trabajaron juntos para estandarizar índices de abun-dancia del recurso y adoptar medidas de manejo. Sumaron datos de campañas de investigación con reportes de la flota comercial. Preocupa la alta presencia de juveniles en los desembarques.
Saber qué sucedía en materia pesquera en la otra orilla del Río de la Plata no siempre resultó tarea sencilla. Ni para funcionarios, investigadores y mucho menos, armadores.
Desde el trabajo de la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo las cosas se flexibilizaron un poco y comienzan a observarse resultados alentadores de cooperación para el manejo de recursos comunes.
El Informe 20/10 del INIDEP presenta la evaluación de corvina rubia para el año 2010 en el área del Río de la Plata, zona común de pesca argentino uruguaya y aguas nacionales adyacentes al norte del 39º latitud Sur.
El relevamiento, elaborado por Claudia Carozza, jefa del Programa Pesquerías Demersales, y Daniel Hernández, tuvo como finalidad dar a conocer los resultados de la evaluación. Y los datos aportados provinieron de ambos países, luego de que científicos rioplatenses compartieran en diciembre del año pasado el Taller de Estandarización de los índices de abundancia de corvina y pescadilla derivados de la flota comercial y de las campañas de investigación en Uruguay y la Argentina. Fruto del taller, se consignaron la captura total desembarcada y los valores de CPUE de ambas.
Los resultados mostraron que los niveles de captura actuales son algo superiores a aquellos valores que podrían mantener estables los niveles de biomasa, considerada ésta en valores de 209 mil toneladas para la Argentina y 270 mil sumando a Uruguay.
Los investigadores aplicaron el criterio bayesiano de estimación de parámetros. Utilizando como referencia la captura al nivel de riesgo del 5 por ciento de que se produzca una disminución de biomasa en el 2011 con respecto al 2010, la captura no debería superar las 38.450 toneladas, si se consideran los resultados para la serie Argentina, o bien 40.800 toneladas si se consideran los resultados para la serie Argentina y Uruguay para el área que incluye aguas jurisdiccionales nacionales, Río de la Plata, zona común de pesca.
En base a estas recomendaciones, la CTMFM determinó una captura máxima de 37 mil toneladas de corvina para el presente año. Hasta el 11 de junio, de acuerdo a la estadística oficial, se llevaban desembarcadas 7.725 toneladas, pero se espera que los desembarques crezcan en estos meses, cuando la flota aporta los niveles mayores de captura.
Los investigadores advirtieron que las actuales tasas de mortalidad por pesca superan los correspondientes valores precautorios, en un 94 por ciento según el resultado obtenido para Argentina y un 41 por ciento según el resultado obtenido para Argentina y Uruguay.
Las actuales capturas son un 26 por ciento superior si se considera sólo a la Argentina y un 18 por ciento superior a los correspondientes valores precautorios si se consideran ambos países, planteando siempre como objetivo que no haya disminución de la biomasa de un año a otro.
Durante el año pasado los investigadores monitorearon y relevaron los desembarques de corvina rubia en los puertos de General Lavalle, Río Salado y Mar del Plata.
Los resultados indicaron un alto porcentaje de juveniles, principalmente los provenientes de los puertos de la Bahía. “En agosto treparon al 85 por ciento de juveniles, lo que generó la implementación de una zona de veda en aguas de jurisdicción de la CARP a partir de dicho mes”, se subraya en el Informe.
En tanto en el puerto de Mar del Plata se registraron altos porcentajes de juveniles (41-55 por ciento) en algunos meses, cuando el monitoreo satelital indicó operatoria en las primeras millas de la costa, especifica el documento científico.
La corvina rubia constituye una de las pesquerías costeras más importantes de la provincia de Buenos Aires. La especie es capturada por la flota costera y de altura en una amplia zona del litoral bonaerense. A partir de 1992 hubo un incremento de la demanda de esta especie y un crecimiento sostenido de los desembarques llegando en 1995 a descargarse 60 mil toneladas por las flotas de ambos países.
El año pasado, en conjunto, las flotas argentinas y uruguayas declararon desembarcar 48.331 toneladas. 25.914 las aportó la flota nacional. El año anterior, en el 2008, la mayoría de los desembarques correspondió al país vecino. Descargaron 25.423 toneladas, de las 47.413 desembarcadas entre ambos.
Actualmente los mayores desembarques de corvina rubia por parte de la flota argentina tienen lugar durante los meses de junio a septiembre en el área de Bahía Samborombón, fecha en la cual se produce un desplazamiento de la flota de rada ría y costera hacia la región y se desembarca el mayor porcentaje de la captura total anual.
Desde el 2002 científicos del INIDEP realizan recomendaciones sobre las posibles mejoras tendientes a incrementar la calidad de la evaluación del stock de corvina rubia, disminuyendo la incertidumbre asociada con la estimación de los parámetros del modelo que incluyan cuestiones referidas a los datos y a posibles cambios metodológicos.
“Actualmente se han alcanzado alguno de los objetivos propuestos como incorporar índices de CPUE de la flota uruguaya y analizar la factibilidad de considerar datos de campañas argentinas y uruguayas para construir índices de abundancia que permitan calibrar los modelos de evaluación”, sostiene el informe.
Por último, el GT Costero consideró conveniente reiterar la necesidad de utilizar modelos estructurados que permitan incorporar información de la estructura de la población y de las capturas y, en particular evaluar el impacto de la pesca de juveniles en la población. El uso de un modelo estructurado, posibilitaría fundamentalmente obtener un mejor diagnóstico del estado del recurso, permitiendo un mejor manejo de la especie.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
16/06/10
REVISTA PUERTO

