Mientras que el Gobierno de la Argentina confirmó el ingreso de langostino argentino (Pleoticus muelleri) congelado en Brasil, luego de una reunión entre el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Norberto Yauhar; y su par brasileño de Pesca y Acuicultura (MPA), Marcelo Crivella, la situación continúa confusa.
Mientras que el Gobierno de la Argentina confirmó el ingreso de langostino argentino (Pleoticus muelleri) congelado en Brasil, luego de una reunión entre el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Norberto Yauhar; y su par brasileño de Pesca y Acuicultura (MPA), Marcelo Crivella, la situación continúa confusa.
Según un oficio firmado por Crivella el 31 de julio pasado y dirigido al titular del Ministerio de Industria y Comercio de Brasil, Fernando Pimentel, la importación de langostino argentino competiría mortalmente con las diversas especies producidas en el país.
Además, perjudicaría el nivel de ingresos y las oportunidades de empleo para los productores locales.
En el documento, Crivella señala que si bien la decisión final está en manos del Ministerio de Comercio, es responsabilidad del MPA ocuparse del análisis de riesgo de importación y la defensa de la política de fomento del sector pesquero. Por este motivo, sugiere especial atención a la hora de establecer los criterios para autorizar la importación, en caso de que ésta sea para el Gobierno de Brasil una necesidad imperiosa y estratégica, aunque atente contra los intereses nacionales.
En el oficio indica que en un estudio de análisis de riesgo de importación realizado por el MPA, en el que se analizaron 93 peligros potenciales asociados a los langostinos argentinos, se comprobó científicamente que los crustáceos congelados no constituyen un vehículo de los mismos.
De todos modos, observa que eso no exime a la Argentina de cumplir con los requisitos sanitarios que solicita Brasil para importar pescados y mariscos.
El ministro de Pesca destaca que gracias al esfuerzo del Gobierno nacional de invertir y desarrollar el mercado, y prohibir la importación de crustáceos en 1999, el sector logró afianzarse con el correr de los años.
Mientras que en 2003 la participación del mercado brasileño de camarón ascendía al 22%, en 2010 subió al 98%, recordó el ministro.
A principios de este mes, Yauhar confirmó el ingreso de langostino argentino congelado en tierra al mercado comercial brasileño.
“Es una muy buena noticia para el sector pesquero tanto en materia económica como laboral”, dijo el ministro argentino.
Además de formalizar una relación más estrecha en materia de política pesquera entre ambos países, “tiene que ver con un intercambio constante de información, desarrollo tecnológico, piscicultura y transferencia de experiencia en pesca marítima”, destacó Yauhar.
“Las expectativas futuras respecto a los volúmenes de exportación son auspiciosas dado que nuestro langostino es un producto gourmet de calidad premium que no compite con el camarón de cultivo del mercado brasileño, y que por lo tanto tiene un valor superior en cuanto a su precio de comercialización”, concluyó.
Esta semana trascendió que Pimentel garantizó a los productores brasileños de camarón que las importaciones de langostino silvestre de la Argentina serán suspendidas.
La promesa del ministro surge en respuesta a reclamos de los productores, que ya se han visto afectados por la pérdida de mercado en los restaurantes de San Pablo.
El sector productor alega que el langostino argentino no tiene la misma calidad que el nacional y que existe el riesgo de contaminación del crustáceo producido en Brasil, informó el diario O Povo.
Por Analia Murias
15/08/12
FIS.COM
