La coordinación departamental del Ministerio del Interior y agentes policiales decomisaron durante un control rutero 16 dorados (60 kilos), 25 ejemplares de surubí sin las medidas reglamentarias, 64 bogas, tres puntos y bagres.
La coordinación departamental del Ministerio del Interior y agentes policiales decomisaron durante un control rutero 16 dorados (60 kilos), 25 ejemplares de surubí sin las medidas reglamentarias, 64 bogas, tres puntos y bagres.
El operativo se realizó ayer en la vía que une Pilar con la compañía Boquerón del distrito de Isla Umbú. La carga era transportada en las valijeras de un ómnibus de la empresa de transporte Ñeembucú, con placa AOY 101 Py.
Los representantes del orden dieron intervención a la fiscal de turno, Claudia Alonso, quien constató la irregularidad.
Consultado respecto a la carga, el conductor del vehículo de pasajeros, Cecilio Ríos, señaló que se desconocía al propietario de la misma, ya que la carga fue enviada por encomienda.
Según los intervinientes, el cargamento carecía de las guías de traslado de la Seam y la certificación de Senacsa.
Los 180 kilos de pescado eran transportados en grandes conservadoras y tras su decomiso fueron derivados al depósito del Ministerio Público.
A pesar de la existencia de una ley que prohíbe la pesca y comercialización del dorado, esta actividad se realiza constantemente.
La nula acción de la Secretaría del Ambiente para la protección de las especies ícticas hace que el Ñeembucú sea prácticamente un territorio liberado para la actividad de los depredadores.
Meses atrás, el ministro de la Seam, Oscar Rivas, había destituido al fiscalizador José Balmaceda y desde entonces esta institución ya no realiza controles para proteger la fauna y flora del departamento.
Mientras, la depredación de la fauna íctica prosigue sin ningún control en todo el sur del país.
16/07/10
ABC.COM.PY


