Resulta destacable el incentivo a diferentes proyectos de preservación ambiental a través de un fondo privado
Resulta destacable el incentivo a diferentes proyectos de preservación ambiental a través de un fondo privado
a conservación del medio ambiente es todavía un tema que parece no preocupar demasiado a los políticos y funcionarios argentinos. Así como no fue un tema prioritario entre los presentados por los distintos candidatos en la última campaña electoral, tampoco lo es para un Estado que se abastece y se alimenta básicamente de recursos naturales. Vale la pena recordar lo difícil que fue lograr la sanción de dos leyes tan importantes como la de protección de bosques nativos y la de protección de glaciares.
Por eso mismo es destacable cuando, desde el ámbito privado, no sólo se estimula sino que se premia a investigadores argentinos comprometidos con esa conservación para que puedan continuar con su trabajo. Es el caso del Fondo para la Conservación Ambiental, creado por el Banco de Galicia en 2010 y cuyo objetivo es incentivar proyectos de investigación y gestión que busquen la preservación ambiental. En concordancia con el Año Internacional de los Bosques declarado por la ONU, el tema elegido esta vez para otorgar estímulos fue “Los bosques como ecosistema”.
Tanto los cinco proyectos seleccionados como las cinco menciones especiales, elegidos entre 125 proyectos presentados a lo largo de todo el país, abren un interesante panorama para el cuidado ambiental en distintos puntos de la Argentina. Por ejemplo, el proyecto ganador, del doctor Adrián Schiavini, tiene como objetivo la restauración de bosques australes a través de la liberación de la presión de especies exóticas (el caso del castor en Tierra del Fuego). En una dirección parecida está el del doctor Ignacio A. Mundo, cuyo proyecto plantea estudiar los efectos del ganado y los incendios sobre la estructura y dinámica de los bosques de araucaria araucana. Y también apunta al sobrepastoreo el proyecto del doctor Lucio Malizia, de la Universidad Nacional de Jujuy, que estudia reforzar la protección de los bosques de yungas en el parque provincial Potrero de Yala, donde existe una larga tradición ganadera y por eso se está desarrollando un programa de compatibilización de ese uso con la conservación del parque junto con los pobladores.
Los otros dos proyectos ganadores también ponen el acento en temas de rigurosa actualidad: el del doctor Ignacio Gasparri, de la Universidad de Tucumán, sobre la reducción de emisiones de carbono de bosques (REDD+) y el estudio de proyectos alternativos para su posible implementación, y el del doctor Gabriel Vázquez Amabile, de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), pretende determinar el grado de deterioro de los suelos en áreas de desmonte, sobre explotaciones en Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Entre Ríos.
Tanto el jurado de expertos como los organizadores coincidieron en señalar el resultado altamente satisfactorio de la convocatoria, que demuestra, una vez más, que hay una parte importante de la sociedad argentina con un firme interés por la conservación y el cuidado de los recursos naturales, que es de esperar se transmita a sus representantes políticos.
15/11/11
LA NACION
