Conocimiento científico: Minimiza impacto de la acuicultura sobre la biodiversidad nativa

El escape de salmones de cultivo puede establecer en el medio ambiente receptor un daño a las especies nativas, particularmente en el ecosistema dulceacuícola, ante lo cual es relevante analizar el impacto que se puede producir con información científica confiable.

El escape de salmones de cultivo puede establecer en el medio ambiente receptor un daño a las especies nativas, particularmente en el ecosistema dulceacuícola, ante lo cual es relevante analizar el impacto que se puede producir con información científica confiable.

No me sorprende la actual situación de crisis en la salmonicultura, pues el año 2003, en pleno boom, una prestigiosa revista de conservación publicaba un trabajo que elaboré en colaboración con una investigadora de la Universidad de Estocolmo  en el cual se resaltaba la paradoja que representa para la ciencia cultivar a escala industrial especies exóticas, que son la segunda causa de pérdida de biodiversidad.

En efecto, los salmones escapados se pueden establecer en el medio ambiente receptor causando daño a las especies nativas, particularmente en el ecosistema dulceacuícola que es más sensible, está pobremente estudiado y que tiene una capacidad de carga limitada.
 
En fin, más allá del impacto que pudiera tener para la comunidad científica, el artículo pasó desapercibido para una industria que estaba en su apogeo y para las instancias de Gobierno encargadas de su regulación.

Lamentablemente este ejemplo demuestra la desvinculación que muchas veces existe entre la información que publican las revistas científicas y el beneficio práctico que se puede extraer de éste.

Como comentó un conocido científico, los problemas que la ciencia visualiza son de poco interés público, político y de manejo hasta que se hacen catastróficos, como ha ocurrido actualmente con el virus ISA. En todo caso tenemos que ver cuál es el impacto de los salmones y para ello se necesita información científica confiable. Cada ecosistema tiene sus tolerancias o sensibilidades a las invasiones y eso hay que averiguarlo.

Mi tema de investigación es la genética ecológica y mi organismo preferido es el micro crustáceo Artemia, un extremófilo que habita en lagunas hipersalinas como las que existen en el salar de Atacama (Región de Atacama) o en Laguna Amarga en Torres del Paine (Región de Magallanes), que además es utilizado como dieta viva para el cultivo de larvas de peces marinos. El “bichito” es hasta ahora la dieta irremplazable para la diversificación acuícola y nosotros hemos generado suficiente información sobre las especies que hay en Chile e incluso hemos cooperado a la realización de proyectos para su cultivo en el único lugar donde se produce sal por evaporación (Cahuil-Pichilemu).

No obstante he seguido el tema de las especies exóticas y el año 2003  se organizó el primer taller sobre el tema en Puerto Varas apoyado por la Fundación Sueca International Foundation for Science (IFS). Fue muy interesante, pues hicimos enteramente el taller en inglés, sin traducción, como cortesía al selecto grupo de extranjeros suecos y norteamericanos que participaron en aquella ocasión. Fue una experiencia enriquecedora para todos discutir la salmonicultura desde una óptica diferente a la predominante, y hasta ahora así lo reconocen algunos representantes de entidades gubernamentales vinculadas con la acuicultura y la conservación de la biodiversidad que participaron en ese taller de tres días. 

Tres años después me relacioné nuevamente con la Universidad de Gales, producto de un intercambio de correos electrónicos con el Dr. Carlos García de Leániz, académico español de esta universidad, con quién ganamos un proyecto Darwin Initiative, un prestigioso fondo del gobierno británico, cuyo objetivo es implementar los acuerdos de Río de Janeiro sobre Diversidad Biológica.

A través del proyecto “Reduciendo el impacto de la acuicultura exótica sobre la biodiversidad acuática chilena”, se ha generado información científica y también un diálogo entre los grupos de interés (stakeholders), para la toma de decisiones estratégicas que apunten a la sustentabilidad de la industria y a la integridad del ecosistema que la contiene.

Se trata de establecer un puente entre dos visiones a menudo antagónicas: desarrollo y conservación. Siendo Chile firmante del acuerdo de Río sobre biodiversidad y de acuerdos comerciales que seguramente incrementarán el uso de especies exóticas para la acuicultura, el proyecto permitirá sugerir un plan de monitoreo basado en marcadores genéticos, un Plan de Acción para el Manejo y un Código de Buenas Prácticas, que aseguren que los futuros desarrollos en esta área ocurran de manera más sustentable, es decir con la debida consideración del ecosistema en el cual se desarrollan las actividades de cultivo.

En fin, el horizonte para una acuicultura sustentable es más largo que lo estrictamente inmediato, a lo cual estuvimos acostumbrados en los tiempos de bonanza, y requiere estar sustentado en información científica de calidad.

Durante el desarrollo del proyecto realizamos tres talleres internacionales, en Puerto Montt, Viña del Mar y recientemente en Puerto Varas, que fueron valorados por los stakeholders y los estudiantes asistentes, que recibieron información actualizada por parte de los expertos nacionales e internacionales vinculados al proyecto sobre las amenazas que representan los peces exóticos. También sobre el uso de herramientas moleculares para estudiar el origen e impacto de los escapados. 

Además de su valor científico y formativo los talleres han cumplido un importante rol de extensión. Reunimos a los principales grupos de interés el 2007, cuando la industria estaba en su apogeo y recientemente, a comienzos de septiembre, nos reunimos nuevamente en un ambiente totalmente diferente para la industria.

En fin, esperamos que estas acciones hayan contribuido a generar una nueva visión sobre este problema. El proyecto proporcionó entrenamiento de terreno a 13 estudiantes y voluntarios tanto de Chile como extranjeros, se realizaron diez tesis a nivel pre y postgrado.
 
A través del proyecto los estudiantes extranjeros principalmente pudieron apreciar los hermosos paisajes de la Región de Los Lagos, pero también estudiar –y aprender a mitigar–  el proceso de las invasiones biológicas in situ. 

19/10/09
AQUA

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