La Compañía Chilena de Navegación Interoceánica (CCNI) llegó a un acuerdo para zanjar una divergencia que surgió con directores de Agencias Universales (Agunsa) por la venta del negocio de contenedores de la naviera a la alemana Hamburg Süd y el término anticipado del contrato de agenciamiento con Agunsa.
La Compañía Chilena de Navegación Interoceánica (CCNI) llegó a un acuerdo para zanjar una divergencia que surgió con directores de Agencias Universales (Agunsa) por la venta del negocio de contenedores de la naviera a la alemana Hamburg Süd y el término anticipado del contrato de agenciamiento con Agunsa.
De acuerdo con el hecho esencial enviado por CCNI, esta compañía pagará a Agunsa un monto estimado preliminarmente en US$ 30 millones como indemnización y, además, pagará una compensación por término anticipado del contrato por el período contractual en curso (que originalmente vencía en marzo de 2017), equivalente a US$10,3 millones.
Agunsa, en un hecho esencial, aseguró que el directorio había tomado conocimiento de que la administración había llegado a un acuerdo con CCNI.
Consultado por “El Mercurio”, el empresario José Manuel Urenda señaló que Agunsa obtendría beneficios no inferiores a US$17 millones por el traspaso de parte de su personal y de oficinas a Hamburg Süd. Esto, sumado a lo que recibirá por el finiquito del contrato con CCNI, “le permitirá obtener, ya sea en caja o beneficios, más de US$57 millones. CCNI, por su parte, recibirá en definitiva casi US$120 millones”, detalló.
Directores “disidentes”
El origen del problema se remonta al 2 de octubre, cuando CCNI notificó a Agunsa del término de este contrato para prestarle estos servicios, que data de marzo de 1997.
Dos directores de Agunsa alzaron la voz para cuestionar los términos y la estructura de la transacción entre CCNI y la alemana. Agunsa es una sociedad distinta de CCNI, pero también forma parte del grupo controlado por los Urenda, a través de la sociedad Grupo Empresas Navieras “aguas arriba” de ambas.
El problema que vieron estos directores de Agunsa -Vicente Muñiz y Cristian Eyzaguirre, quienes al momento del anuncio de compraventa eran parte del comité de directores de Agunsa- es que el acuerdo de CCNI involucra a Agencias Universales.
Los reparos que manifestaron iban desde que se trata de una operación entre partes relacionadas, de acuerdo con la Ley de Sociedades Anónimas; donde Agunsa debió negociar en forma independiente y directa con Hamburg Süd sus contratos. Los directores también apuntaron a las compensaciones.
De hecho, los montos que se estimaron que le correspondían a Agunsa iban desde los US$30 millones que calculó el evaluador independiente Fernando Bustamante; US$59,2 millones que calculó otro evaluador independiente, Alejandro García Huidobro, y la visión del ex director Vicente Muñiz, quien en una carta sobre la transacción estimó una cifra entre US$125 millones y US$133 millones.
José Manuel Urenda dice que no hay discrepancias en el directorio, que Agunsa efectivamente negoció en forma directa con Hamburg Sud, y niega que se trate de una operación entre partes relacionadas.
Habla de una relación entre un agente y un principal, y explica: “CCNI es el principal, y como tal es dueño de sus tráficos, servicios y clientes. En virtud de un contrato de agenciamiento, nomina al agente, en este caso Agunsa, para que esta lo represente y realice labores que circunstancialmente ha decidido no llevar a cabo directamente, nombramiento este que es esencialmente revocable a voluntad del principal”, señala. Agrega que los plazos del negocio con los alemanes se deberían cumplir: “Estamos trabajando para que la operación se cierre este año”.
“Hamburg Sud cuenta con oficinas en todas partes, de manera que no le era indispensable tomar la gente de Agunsa que trabaja para esos servicios de CCNI ni de sus oficinas, de manera que ha sido un logro para Agunsa”. (Mundo Marítimo)
02/12/14

