(FNM) S2C Global Systems promete el transporte en buques tanque, pero los altos costos podrían convertir el proyecto en una quimera.
(FNM) S2C Global Systems promete el transporte en buques tanque, pero los altos costos podrían convertir el proyecto en una quimera.
Imagine un petrolero surcando el mar, transportando una valiosa carga desde las naciones ricas en recursos hacia los países que la necesitan: pero, en lugar de petróleo, el buque tanque lleva millones de galones de agua dulce.
No se trata del argumento de una película futurista o de una novela apocalíptica, sino de la intención actual de empresas que intentan poner en marcha el negocio de la exportación de agua. La idea ha estado dando vueltas desde la década de 1990, sin embargo, nadie ha tenido éxito en convertirla en una realidad práctica.
Pero en julio pasado, la compañía estadounidense S2C Global Systems Inc. se convirtió en la más reciente pretendiente a vender agua a granel, al anunciar que comenzará a transportar el vital elemento desde Alaska a la India en los próximos seis a ocho meses.
Mediante la utilización de grandes buques con capacidad para transportar 50 millones de galones por viaje, S2C planea vender el agua tanto para uso industrial como para beber, a países de la cuenca del Mar de Arabia.
"Creo que es un sueño", dijo Peter Gleick, científico y experto internacional en agua, durante una entrevista con SolveClimate Noticias. Gleick es presidente del Instituto del Pacífico para Estudios sobre Desarrollo, Medio Ambiente y Seguridad.
"No creo que las transferencias de volúmenes significativos de agua vayan a concretarse alguna vez, porque el costo de su transporte, especialmente a través del océano, es demasiado alto."
Rod Bartlett, socio director de Gestión de Recursos de Alaska (una asociación entre S2C y True Alaska Bottling), dijo que S2C está ultimando las cuestiones jurídicas y de logística para implementar un "Hub Mundial del Agua" sobre la costa occidental de la India. Una vez construido, el centro será un punto de distribución desde el cual la compañía planea despachar agua a destinos seleccionados en el Oriente Medio y el norte de África.
"Cada nación ubicada hasta cuatro días de viaje desde el hub es un cliente potencial o cliente que necesitará agua dulce", dijo Bartlett.
Sin revelar detalles específicos, Bartlett agregó que S2C ha recibido expresiones de interés verbales y por escrito.
El agua que S2C planea exportar provendrá del Lago Azul (Blue Lake), ubicado en cercanías de la ciudad de Sitka, a unos 90 kilómetros al sudoeste de Juneau, en Alaska. Desde 1999, Sitka se ha promocionado como una fuente de exportación de agua a granel; True Alaska Bottle posee derechos de extracción de 8 millones de galones de agua diarios del Blue Lake (NdeR: alrededor de 36.000 toneladas).
En cuanto a por qué los seres humanos desean trasladar agua alrededor del mundo, Bartlett explicó que es " porque no se puede trasladar a la población." La mayor parte del agua dulce del mundo se encuentra cerca de los polos, mientras que la mayoría de la gente vive más cerca del ecuador.
El crecimiento demográfico, la urbanización y las necesidades de riego están generando una demanda creciente de agua. Pero el cambio climático está exacerbando el problema del abastecimiento, sobre todo en la región del Himalaya, a menudo denominada como el tanque de agua de Asia.
Según un informe del King’s College de Londres, cerca de dos tercios de los glaciares del Himalaya están retrocediendo, y la consecuente disminución de la escorrentía afectará los niveles de agua de diez de los ríos más importantes de la región.
En conjunto, las cuencas de drenaje de los ríos son el hogar a 1.300 millones de personas, cerca de una quinta parte de la población mundial. Muchos de ellos viven en la India.
S2C originalmente eligió construir su hub allí porque no pudo encontrar un puerto adecuado en el Oriente Medio. Pero ahora, dijo Bartlett, "a medida que prosigue el examen del potencial en la India, no quedan dudas que pronto ése va a ser naturalmente un lugar para vender agua”.
El agua desalinizada; 18 veces más barata
La idea de mover grandes cantidades de agua no es nueva. Los romanos lo hicieron con acueductos. Hoy, California alimenta por tuberías desde el Río Colorado a ciudades y granjas ubicadas a cientos de millas.
Pero cuando usted envía agua a más de 1.000 o 1.500 millas, sostiene Gleick, "el costo del combustible lo mata". Los envíos internacionales de agua se realizan en pequeñas escalas geográficas.
En 1997, Grecia comenzó a transportar agua a la isla de Egina, a 13 millas de la costa griega.
Singapur importa en la actualidad agua dulce de Malasia, pero se comprometió a construir plantas de desalinización para incrementar la seguridad del agua.
Un plan de Turquía para vender agua a Israel, fue suspendido recientemente debido a la tensión política entre las dos naciones.
Lo que S2C se ha propuesto – mover agua a una distancia equivalente a la mitad del globo terrestre, de a 50 millones de galones por vez- está en una escala que empequeñece totalmente a los actuales esfuerzos de transferencia de agua a granel.
El mayor problema, dijo Gleick, es que S2C estará compitiendo con las plantas desalinizadoras, que son muy populares en Oriente Medio. "Arabia Saudita y Kuwait son casi totalmente dependientes de la desalinización de agua de mar".
El agua producida en las plantas de desalinización cuesta alrededor de un dólar por metro cúbico, precio que contempla el costo de la construcción y funcionamiento de la planta, explicó Gleick.
Según Bartlett, el agua transportada por S2C desde Alaska hasta la India le costará 18 dólares por metro cúbico.
Con el fin de obtener beneficios, la empresa tendría entonces que incrementar ese precio antes de vender a los clientes. Parte del agua se venderá a granel a fabricantes de productos farmacéuticos y de otras manufacturas, y el resto será embotellada para beber.
Y después de días de almacenamiento a bordo de la nave, el agua necesitará un procesamiento posterior antes de que sea lo suficientemente limpia para su venta, aumentando aún más los costos de la empresa.
A pesar de la abundancia de agua desalinizada barata, Bartlett considera que la desalación tiene sus inconvenientes.
En un correo electrónico enviado a SolveClimate News, sostuvo que el proceso de purificación de agua de mar tiene impactos ambientales (tales como la contaminación producida por los combustibles fósiles que se consumen para el funcionamiento de las plantas). También dijo que el agua desalinizada puede disolver minerales de las tuberías, por lo que el agua resulta menos agradable al paladar.
Gleick reconoció que el precio del agua desalinizada no tiene en cuenta los costos ambientales. Sin embargo, sostuvo que el problema de la lixiviación de minerales del agua purificada se puede resolver fácilmente. Los operadores de la planta pueden añadir los minerales de nuevo en el agua desalinizada o mezclarla con agua corriente existente. “Esta es una operación de rutina en las plantas de desalinización”.
"El proceso de ósmosis inversa puede convertir agua de mar en agua potable", afirmó Gleick. Después de eso, "básicamente, sólo debe ajustarse el sistema para el tipo de agua que se desee".
Con todo, Bartlett se mostró optimista sobre el futuro de su empresa.
En su opinión, S2C superó un obstáculo importante al encontrar un puerto de aguas profundas en la India que puede acomodar los buques de gran porte. También ayuda el hecho de que los puertos de origen y destino estén equipados para cargar y descargar el agua rápidamente. Cada día de estadía en puerto de un barco cuesta a la compañía entre USD 50.000 y 60.000.
Pero todos esos problemas, según Gleick, son insignificantes en comparación con el costo del transporte. Al fin y al cabo, el agua S2C es más de 18 veces más cara que la proveniente de fuentes existentes.
Hacia la prohibición de las exportaciones de agua
Dejando de lado las cuestiones de precios y logística, la mera idea de convertir el agua en otra mercadería objeto de comercio internacional ha despertado reacciones encontradas.
Canadá, el país con mayores recursos de agua dulce del mundo, se está moviendo para prohibir las exportaciones a granel.
Groenlandia, Islandia y Nueva Zelanda están en la búsqueda de inversores.
Bartlett sostuvo que el comercio de agua a granel difícilmente afecte el gran esquema de cosas. Como contexto, la máxima asignación potencial de S2C en el Lago Azul es de 12 mil millones de galones por año, menos del uno por ciento de la asignación anual que tiene California desde el río Colorado.
Bartlett dijo que S2C espera construir otros dos Hubs de agua, uno en el Caribe y otro cerca del este de China.
Gleick mantuvo sus dudas sobre el éxito de la aventura en la India: "Me sorprendería enormemente si esto pasara cualquier prueba económica o práctica… hasta que vea un contrato y un traslado efectivo, voy a seguir siendo escéptico."
Por Lisa Song
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes; The Guardian y Maritime News; 06/08/10
10/09/10
NUESTROMAR

