Durante esta semana comenzará a trabajar un equipo de buzos contratado por la Dirección Nacional de Vialidad para realizar el peritaje en la zona del puente interprovincial Chaco-Corrientes donde impactó, hace dos semanas, un convoy de siete barcazas paraguayas. Mientras tanto, el área donde se encuentran las embarcaciones hundidas continúa “boyada”, a la espera de que la naviera propietaria las recupere junto con el mineral de hierro que transportaban.
Durante esta semana comenzará a trabajar un equipo de buzos contratado por la Dirección Nacional de Vialidad para realizar el peritaje en la zona del puente interprovincial Chaco-Corrientes donde impactó, hace dos semanas, un convoy de siete barcazas paraguayas. Mientras tanto, el área donde se encuentran las embarcaciones hundidas continúa “boyada”, a la espera de que la naviera propietaria las recupere junto con el mineral de hierro que transportaban.
Los buzos harán una evaluación para determinar los daños y los trabajos de reparación necesarios, los que quedarán resumidos en un informe. En lo inmediato, lo más importante es reorientar el pontón, que por efecto del choque se desplazó 50 metros del lugar original. Se trata de la defensa de la pila 5 (lado correntino), donde se produjo el impacto del tren de barcazas que, desde Asunción (Paraguay), transitaba hacia San Nicolás (Buenos Aires), cargadas con mineral de hierro.
“La reparación de la pila de hormigón está incluida en la obra de defensas, que ya está en marcha con la continuidad del acopio de camisas y otros materiales”, comentó a NORTE Carlos Colombo, jefe del distrito Corrientes de Vialidad Nacional. Asimismo, el directivo reveló una reunión con representantes de la naviera paraguaya, quienes solicitaron al ente nacional el presupuesto de costos para las reparaciones necesarias, y manifestaron la voluntad de afrontarlos.
“Hay voluntad para trabajar. La idea es no llegar a un conflicto judicial”, indicó Colombo, quien ratificó que al margen del compromiso de la naviera paraguaya, las reparaciones se ejecutarán de inmediato.
Mientras tanto, las dos barcazas que se hundieron (a unos 450 metros aguas abajo), permanecen en esa zona, señalizadas y a la espera del armado del operativo de rescate, que deberá organizar la naviera bajo supervisión de la autoridad fluvial, Prefectura Naval. (Diario Norte)
10/09/14

