Chile es el segundo país de la región con peor huella ecológica

Para sustentar su estilo de vida, el hombre consume una variedad de recursos naturales. La huella ecológica mide el impacto de esa demanda.

Para sustentar su estilo de vida, el hombre consume una variedad de recursos naturales. La huella ecológica mide el impacto de esa demanda.

Los resultados del último informe Planeta Vivo 2010 no son alentadores: en 40 años, los seres humanos duplicaron sus demandas por recursos naturales, sobrepasando los límites de lo disponible. De hecho, hoy se necesita 1,5 planeta para satisfacer las necesidades de la humanidad, en el 2030 serán dos planetas y casi tres en el 2050.

El informe, presentado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) y realizado en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres (Reino Unido) y la Red de la Huella Global, recopila datos de 150 países en las últimas cuatro décadas, demostrando que la huella ecológica (demanda de recursos naturales) aumentó en un 50%, mientras que la salud de los ecosistemas disminuyó en un 30%.

Según lo publicado por La Tercera, el Índice Planeta Vivo (IPV) global, uno de los indicadores de evaluación del informe, pone de manifiesto que las más de 2.500 especies de vertebrados analizadas han disminuido un 30% entre 1970 y el 2007. Por el contrario, el índice de la huella ecológica global (indicador que mide la demanda sobre los recursos naturales) ha aumentado más del doble entre 1961 y 2007.

Emiratos Árabes, Qatar, Dinamarca, Bélgica y Estados Unidos son los países con peor huella ecológica del mundo, es decir, los que más presionan a sus ecosistemas. ¿Chile? Ocupa el lugar 50 en el ranking general y es el segundo con peor huella en Latinoamérica, tras Uruguay.

Como la huella ecológica muestra cuánta tierra y agua se ocupan para producir todos los productos que una persona consume y la absorción de los desechos que genera, su unidad de cálculo es una hectárea. Así, mientras un ciudadano de Emiratos Árabes ocupa en promedio 10,6 hectáreas para sustentar su estilo de vida, un danés 8,2 hectáreas, un estadounidense 7,9 hectáreas, un uruguayo 5,1 hectáreas y un chileno 3,3 hectáreas.

Si se desglosa ese indicador, un 31,6% de la huella ecológica de Chile está determinada por el CO2 que emite, un 27,6% por la demanda de recursos forestales, un 21,4% por los cultivos y un 8,4% por los recursos pesqueros, entre otros.

Para el director de WWF Chile, Ricardo Bosshard, el país debe empezar a preocuparse, "ya que está al límite de su biocapacidad, que es la capacidad que tiene la biodiversidad para regenerarse y de absorber las faenas productivas que se realizan en ella. De no ser así, podríamos entrar en la zona roja dentro de los próximos años".

Para Bosshard, la huella de carbono y la sobreexplotación pesquera son los grandes problemas de Chile. "La salmonicultura es un ejemplo, porque sobrecargó un ecosistema. Ahí no se tomó en cuenta la biocapacidad de la región donde se desarrolló y eso desencadenó todo un problema, donde el virus ISA no fue el único culpable", afirma.

No es el único documento que pone una voz de alerta. El estudio SeafoodPrint, que mide la huella ecológica de la pesca, elaborado por la Universidad de British Columbia, en colaboración con la National Geographic Society y la Organización No Gubernamental (ONG) ambientalista Pew Charitable Trust pone a Chile en el quinto puesto mundial de pesca de especies marinas.

"Por cada kg de pescado que sacamos del mar, como media, el mar ha necesitado unos 600 kg de plantas para producir ese kg de pescado. Es un impacto enorme", explicó Enric Sala, ecólogo marino e investigador de National Geographic. Sala estuvo en el país en agosto y participó en la discusión parlamentaria sobre un parque marino en la isla Salas y Gómez (Región de Valparaíso). "Chile tiene muchas posibilidades de tener pesquerías sustentables, ya que tiene una Zona Económica Exclusiva (ZEE) enorme y gran diversidad de hábitats, pero hay que manejar muy bien las pesquerías para que sean sustentables", agregó.

El informe mundial dice que disminuir el consumo de carne y lácteos en un 9% reduciría la huella en un 35%".

15/10/10
AQUA – CHILE

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