Publicamos un importante artículo de Octavio Doerr, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) con ideas preliminares de cómo incorporar estrategias colaborativas para una mejor gobernanza. Sin duda “la Ciudad-Puerto” que más atención debe prestar a este trabajo es Buenos Aires. Es así por el tamaño de la Ciudad, la posición del Puerto y sus interacciones, y su importancia dentro de la región.
Publicamos un importante artículo de Octavio Doerr, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) con ideas preliminares de cómo incorporar estrategias colaborativas para una mejor gobernanza. Sin duda “la Ciudad-Puerto” que más atención debe prestar a este trabajo es Buenos Aires. Es así por el tamaño de la Ciudad, la posición del Puerto y sus interacciones, y su importancia dentro de la región.
El Puerto de Buenos Aires ha tenido siempre de una gran importancia en la Ciudad y en el país, y la opinión más escuchada es, que todavía será importante por varios años más. Por eso uno de los participantes en el “Debate de NUESTROMAR” el especialista Antonio Zuidwijk, hizo un comentario en Webpicking y en este sitio. Leer los comentarios al final de este artículo AQUI.
En las ciudades portuarias de América Latina vive una gran parte de la población de la región, siendo importantes enclaves económicos, industriales, centros de logística y comercio. Estos enclaves también generan impactos urbanos y ambientales y dan lugar a dos ámbitos de gobernanza y desarrollo: la ciudad y el puerto.
En septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en una desafiante ruta hacia un futuro de mayor bienestar social y económico, inclusivo y ambientalmente sostenible. Estos ODS son un conjunto de metas muy desafiantes, un gran marco de referencia que compromete a los gobiernos locales y nacionales, un camino de oportunidades para muchas ciudades puerto en América Latina, para ampliar sus modelos de desarrollo y dejar atrás modelos de desarrollo tradicionales, alcanzar inclusión, sostenibilidad, diversidad, transformando enclaves culturales y logrando el bienestar económico de sus poblaciones.
Estando ya al frente de muchos procesos de cambio global, en el comercio, la innovación, las tecnologías y la educación, las ciudades puertos pueden destacar también en el desarrollo sostenible mejorando la calidad de vida y también para convertirse en atractivos centros de inversión y liderazgo regional. Las ciudades puertos, como reflejos de su éxito en el comercio internacional de una región, también pueden ser puerta para alinear la prosperidad económica con las necesidades sociales y la conservación de ecosistemas en una nueva era de desarrollo urbano sostenible.
La Agenda 2030 es un proceso de política global que involucra a amplios grupos, autoridades nacionales, regionales y locales. Los gobiernos de las ciudades, además de otras partes no gubernamentales, están llamados a ser actores principales de los ODS. Sin embargo, las posibilidades de éxitos para planificadores y autoridades dependen de los métodos, procesos e institucionalidad disponibles, para evaluar y aplicar las mejores prácticas de desarrollo sostenible para sus ciudades portuarias.
Este documento explora y ofrece algunas ideas preliminares de cómo incorporar estrategias colaborativas para una mejor gobernanza en ciudades portuarias de América Latina. Un proceso para poner en práctica un desarrollo sostenible integral e inclusivo, desplegando soluciones creativas a múltiples brechas, problemas y desafíos de las ciudades portuarias de la actualidad, mediante renovadas soluciones integrales, la participación, el debate y los consensos entre los interesados y todos los niveles que conforman la vida económica, las comunidades y población de una ciudad portuaria.
LA AGENDA 2030 DE NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE
Este programa de carácter global de Naciones Unidas incluye 17 ODS y establece metas cuantitativas en todos los aspectos sociales, económicos y ambientales del desarrollo sostenible. La Agenda 2030 se compromete a lograr estos objetivos para el año 2030 y de hacerlo para todos, en todas partes, sin que nadie sea dejado atrás. Los objetivos proporcionan un marco para la acción compartida “para las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y la asociación” a ser ejecutado por “todos los países y todas las partes interesadas, actuando en asociación de colaboración.”
Los ODS son el núcleo central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Sus 17 objetivos y 169 metas abordan problemas críticos que enfrenta el mundo hoy en día, incluyendo la erradicación de la pobreza extrema, la lucha contra la desigualdad global y el cambio climático, la promoción de ciudades y el desarrollo industrial sostenibles, la protección de los ecosistemas naturales, y favorecer el crecimiento también promete sociedades más pacíficas y no excluyentes. Un conjunto de 231 indicadores también se ha desarrollado para medir el progreso de los ODS.
La Agenda 2030 es el mayor proceso de política de las Naciones Unidas que haya sido informado para consultas globales con una amplia gama de grupos de interés, incluyendo representantes de las autoridades locales y regionales. El resultado de esta amplia y multinivel consulta es que los ODS deben ser apropiados y aplicado por todas las personas, a través de las diferentes escalas territoriales. Esto significa que los gobiernos sub-nacionales, áreas metropolitanas y locales son partes integrales de la implementación ODS, tanto como los gobiernos nacionales.
Los retos y compromisos identificados en la Agenda 2030 están interrelacionados y requieren soluciones integradas. También demandan más y mejor gobernanza involucrando a múltiples partes interesadas y la acción integrada entre los diferentes niveles de gobierno para lograr los resultados acordados. Las ciudades y los gobiernos locales, además de otras partes interesadas no gubernamentales, están llamadas a ser los principales actores y ejecutores de los ODS.
CIUDAD PUERTO Y LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE
En América Latina, Buenos Aires, Valparaíso, Guayaquil y Santos, además de ser puertos claves en la logística de sus respectivos países también son ciudades valoradas internacionalmente, las que poseen activos estratégicos que pueden potenciar muchos desarrollos en sus respectivas economías. Una ciudad y su puerto tienden a desarrollarse independientemente, a través de gobiernos y políticas a veces en pugna, en forma no armónica y hasta contradictoria.
Desde un creciente número de casos de disputas, con puertos y ciudades en competencias por el uso de zonas costeras valiosas, hasta esquemas de planificación y desarrollo coordinado forman el arcoíris de realidades de las ciudades puertos en la región. En general, el desafío de los planificadores urbanos y portuarios consiste en la integración armónica de los múltiples objetivos de desarrollo que ambos ámbitos representan, las componentes ambientales y sociales del desarrollo, así como la generación de condiciones competitivas e industriales de la ciudad puerto.
De acuerdo a estimaciones de Naciones Unidas, en 2030, la población urbana en el mundo se habrá triplicado en 30 años y alrededor del 60 % de los seres humanos vivirán en las ciudades, aumentando las demandas por mayor bienestar y una buena calidad de vida en las ciudades. En contraste, América Latina ya es la región más urbanizada del mundo en desarrollo.
Cerca del 80% de la población de esta región vive en ciudades, en donde – a tasas menores a las históricas, durante las próximas décadas- la urbanización continuará como una tendencia, y se prevé que esta cifra aumente en un 5% para el año 2050. La región posee una característica adicional: un aproximado de un 60% de la población vive en los primeros 100km desde la línea de costa, con ello un gran número de ciudades tiene carácter litoral (cerca 450 ciudades litorales).
Por su parte, el crecimiento en ciudades portuarias y costeras trae consigo grandes beneficios y desafíos como la mayoría de las áreas urbanas. Sin embargo, también permite oportunidades especiales para la promoción y el desarrollo sostenible, las ciudades en América Latina generan el 90 por ciento del PIB y al mismo tiempo, son responsables de buena parte del consumo energético y de las emisiones de carbono.
Frente a estos desafíos, los ODS proporcionan una hoja de ruta para el desarrollo de las ciudades portuarias. Las ciudades puertos en la región enfrentan múltiples y grandes desafíos para su desarrollo armónico y sostenible. El cambio climático, la degradación del medio ambiente, los disturbios civiles y la violencia, con diferentes acentos marcan los desafíos de algunas ciudades puertos y demandan diferentes soluciones para el desarrollo sostenible.
Los ODS ofrecen un conjunto de objetivos integrados que pueden ayudar a lograr una visión más sostenible del desarrollo de estos enclaves de gran dinamismo pero también de severos contrastes, que buscan ofrecer igualdad de oportunidades para todos los habitantes, promover entornos de vida saludables con el acceso a los espacios públicos y verdes, pero resistente frente a los desastres cotidianos y los riesgos climáticos.
Estas ciudades deberán hacer especial énfasis en diversos temas relacionados con sus mayores prioridades: tal como la erradicación de la pobreza, la mejora de los servicios de salud y educación, nuevos modelos de desarrollo para ciudades más sostenibles, inteligentes y seguras, así como políticas coherentes para enfrentar el cambio climático, entre otros.
EL DESAFÍO Y LAS OPORTUNIDADES
Las ciudades portuarias dan cabida a variadas actividades humanas, económicas y al desarrollo de empresas de logística, dando oportunidades a negocios, educación, empleo e innovación. En contraste, en las mismas ciudades también hay pobreza, desempleo, desigualdades e impactos ambientales, y otras modalidades insostenibles de consumo y producción, todas ellas factores que contribuyen al cambio climático y la degradación del medio ambiente.
El encuentro de las actividades marítimas, portuarias, de la logística internacional y la ciudad forman la base de la situación socioeconómica de las mayores ciudades puerto en América Latina, pero no es lo único. El desarrollo sostenible de estas ciudades también representa un desafío principal, por la contribución y adaptación al cambio climático, el consumo de recursos naturales, la transición energética, la movilidad demográfica, el bienestar y la seguridad, el aporte al crecimiento económico y mayor bienestar de la población.
Sin embargo, una ciudad y su puerto tienden a desarrollarse de forma desarticulada, a través de políticas y planes en pugna, a veces contradictorios. En este contexto, la planificación urbana y la portuaria muchas veces no permiten una integración armónica de sus múltiples objetivos, postergando componentes ambientales y sociales y mejores condiciones de competitividad. Las ciudades puertos han permitido a ciertos grupos progresar, beneficios que no han llegado a todos, incumpliendo expectativas y dejando inequidad y pobreza.
Aun así, las ciudades portuarias son polos atractivos y deben crear más oportunidades y actividades, empleos y prosperidad, valor e inversión. Las ciudades puerto deben proteger su patrimonio histórico, cultural y urbanístico, reducir los daños y pérdidas por los posibles desastres naturales litorales a que están expuestas, protegiendo a las personas más vulnerables.
También pueden fortalecer la planificación del borde costero, el encuentro urbano de la ciudad y el puerto, y generar áreas recreativas públicas, en espacios marítimos, costeros o ribereños. De esta forma, las ciudades portuarias pueden contribuir a los ODS, en particular a su objetivo 11, siendo más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles, mediante metas vinculadas al desarrollo económico, social y ambiental.
Por su importancia, influencia y dinamismo, el puerto y las actividades portuarias y logísticas pueden constituirse en el punto de partida para el desarrollo sostenible de toda la ciudad puerto.
El progreso sostenible del puerto y de toda su logística complementaria requiere el mismo tipo de desarrollo para la ciudad puerto. Ello demanda abrir un dialogo amplio, participativo e incluyente con todos los actores interesados, dotar de una acción estratégica conjunta que encuentre líneas de acciones comunes de mayor rendimiento e impacto y armonizar los esfuerzos de gobernanza de la relación ciudad puerto.
Tal esfuerzo permitiría formular un marco estratégico amplio que consolide y fortalezca las oportunidades de desarrollo sostenible. Por ejemplo, objetivos estratégicos alineados y coordinados – como aumento de empleo, inversión privada, la innovación, movilidad y uso de la tierra sostenible – serían así una tarea principal para esta forma concertada de gobernanza en la ciudad puerto.
Ciudades puerto con patrimonio histórico y cultural en posible conflicto con intereses económicos pueden desarrollar enfoques estratégicos integradores, consensuados e innovadores en etapas tempranas de planeamiento con el fin de asegurar el éxito de las iniciativas y proyectos eliminando cualquier riesgo que altere el progreso sostenible.
La búsqueda de construir ciudades puertos más sostenibles es una oportunidad para líderes locales, alcaldes, comunidades civiles e industria asociada, portuaria y logística y estar a la vanguardia de este proceso de cambio global. Poner en agenda y hacer esfuerzos de desarrollo sostenible en ciudades portuarias de América Latina no es sólo una oportunidad, también es una opción que visibiliza y puede motivar a sumarse a muchas otras ciudades litorales de la región.
El concepto de la sostenibilidad portuaria incluye las tres perspectivas principales: 1) una perspectiva económica incluyendo la rentabilidad de las inversiones, eficiencia en el uso de las áreas, infraestructura y borde costero, y una provisión de instalaciones y servicios que maximicen la productividad de los activos; 2) una componente social tal como una contribución seguro y permanente de empleo en las operaciones del puerto y actividades relacionadas a la logística, empleo indirecto, una interacción y relación armoniosa entre puerto y ciudad, contribución al desarrollo del conocimiento y educación y habitabilidad de las áreas urbanas vecinas; y 3) un óptimo desempeño y gestión ambiental incluyendo lo referido a contaminación acústica, calidad del aire, operaciones de dragado, y su disposición (UNCTAD, 2009).
Sin embargo, por su importancia y dinamismo, el puerto y las actividades portuarias y logísticas también tienen el potencial natural para constituirse en uno de los detonantes del desarrollo sostenible de la ciudad puerto.
ALGUNAS ESTRATEGIAS COLABORATIVAS
Las primeras estrategias surgen en el ámbito del diálogo, el fomento de una prospectiva y visión común, la gobernanza y las preocupaciones comunes relacionadas con el sector de energía y los desafíos del cambio climático. Un elemento complementario es el trabajo compartido de una red de ciudades portuarias de la región.
Diálogo en la ciudad portuaria
Asegurar un plan de desarrollo para el puerto y la ciudad, orientado hacia la diversificación y las actividades de mayor valor, puede ser un buen punto de inicio para un diálogo permanente entre la comunidad portuaria y la ciudad y para conducir a un beneficioso equilibrio entre los diversos intereses.
También, el puerto y la ciudad, pueden complementar sus áreas de acción de una manera ventajosa tomando acciones conjuntas de promoción, inversión y marketing internacional, así como buscar factores comunes de competitividad, consolidar una marca ciudad y desarrollar una estrategia de infraestructura para potenciar actividades comerciales y de logística, así como explorar continuamente áreas adicionales para la colaboración y el emprendimiento conjunto.
Otros aspectos que se pueden abordar mediante el diálogo y la colaboración es asegurar para la ciudad y puerto los factores de competitividad para el desarrollo de servicios y corredores logísticos a mercados interiores, junto desarrollar una estrategia territorial que proporcione orientación sobre dónde efectuar actividades industriales, comerciales y logísticas.
Prospectiva y visión común
La coordinación de proyectos de la ciudad y el puerto pueden permitir transformaciones urbanas y portuarias armónicas que minimizan los riesgos ambientales, urbanos y sobre la población de las operaciones del puerto y hacer más rápido su desarrollo, así como crear nuevas soluciones más eficientes para el transporte terrestre de origen portuario y el transporte público de la ciudad, creando ventajas competitivas a futuro para la ciudad y el puerto.
Una planificación integrada con el puerto brindaría más opciones para organizar la circulación de los flujos de carga vehicular y los servicios del transporte público, y con ello garantizar una mejor calidad de movilidad para las personas y una conectividad portuaria más expedita y eficiente en relación a su hinterland.
Estas estrategias podrían conducir al desarrollo coordinado de las localizaciones, normas de uso de suelo, infraestructura vial y conectividad, asuntos en que tanto la ciudad como el puerto deben resolver de manera simultánea y conjunta. El progreso de ambas actividades requiere de una visión única del desarrollo sostenible de la ciudad puerto. Para ello debe haber un diálogo permanente y un marco estratégico único que consolide y fortalezca las oportunidades de la ciudad portuaria, con objetivos alineados y coordinados.
Vínculos y desafíos comunes permiten oportunidades a través de la coordinación de esfuerzos basados en ciertos principios compartidos de planificación. Los proyectos de la ciudad y el puerto deben buscar transformaciones urbanas y portuarias armónicas que minimizan los riesgos ambientales y sobre la población de las operaciones del puerto. Una planificación integrada, una visión y prospectiva única del futuro para la ciudad portuaria, incluyendo el desarrollo del puerto y la ciudad.
Gobernanza
El diseño y aplicación de políticas públicas, estrategias y planes en la ciudad puerto sostenible requiere liderazgo institucional, consenso, coordinación y participación de colaboradores y grupos de interés. La institucionalización de estos procesos a través de instrumentos de gestión y procesos (fundaciones, corporaciones u otros canales institucionales), debe ser considerada o el fortalecimiento de las capacidades existentes.
Debe existir la capacidad de desplegar funciones de administrador de la comunidad ciudad-portuaria que facilite el intercambio entre operadores, clientes del puerto, agencias gubernamentales relacionadas con el desarrollo sostenible, del puerto y la ciudad. Estas capacidades son indispensables para asegurar el éxito conjunto de la ciudad y el puerto, por ejemplo, asegurar su competitividad e inserción internacional desarrollando una marca ciudad puerto.
Sostener el crecimiento del puerto mediante la cooperación local y regional, puede llevar a mayores beneficios económicos regionales y la reducción de los impactos negativos de la actividad portuaria.
La participación de todos los estamentos ciudadanos también debe ser considerado en los procesos de diseño de políticas y ejecución de proyectos en la ciudad puerto.
Ello debería incluir plataformas de participación en los procesos de planificación, incluyendo el enfoque de género y la toma final de decisiones. La gobernanza de la ciudad portuaria debe tener un rol clave en el fortalecimiento del dialogo y interrelación constructiva entre los actores, ofreciendo oportunidades de diálogo con especial atención a los derechos y necesidades de todos los sectores de la sociedad, incluidos hombres y mujeres, las personas con discapacidad, las personas mayores, las minorías y los migrantes.
Las preocupaciones comunes relacionadas con el sector de energía y los desafíos del cambio climático
El consumo de energía y la limitación de emisiones aparecen como un desafío común tanto para las instalaciones en el puerto como para la ciudad portuaria vecina.
La necesidad de limitar emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático y la escasez creciente de energías fósiles, representan un obstáculo para el desarrollo sostenible. Las ciudades y sus actividades industriales, así como también los puertos, como importantes usuarios de energías pueden beneficiarse de programas y proyectos que optimicen sus consumos, y para lo cual también cuentan, en algunos casos, con acceso a inexplotadas y potenciales fuentes de energía renovable (del mar, viento…).
Las estrategias energéticas propuestas para puertos y ciudades portuarias consideran tres enfoques. Primero, elaborar un diagnóstico del consumo de energía de la industria, la ciudad y de las actividades del puerto. Luego, proponer soluciones de inversión para reducir consumo y costo. Y finalmente, incluir la posibilidad de financiar proyectos de energía renovable a gran escala como una alternativa para sustituir fuentes tradicionales de energía actualmente en uso.
Cambio climático
Por otro lado, las ciudades portuarias, expuestas a crecientes riesgos naturales e impactos del cambio climático, con efectos en la seguridad de la población y la capacidad de su infraestructura, deben reforzar sus protecciones costeras y limitar la vulnerabilidad de áreas de mayor riesgo, con regulación y ordenamiento urbano. Estos enfoques atañen al puerto y la ciudad.
El principal riesgo proviene del aumento global de la temperatura y finalmente se presenta en las costas en dos formas posibles: la sumersión litoral a causa una subida progresiva del nivel del mar y el aumento de la frecuencia e intensidad de las tormentas con origen marítimo de carácter severo (Morel y otros, 2013).
Este riesgo seguirá aumentando durante las próximas décadas debido al cambio climático y al crecimiento de la población y las actividades en los bordes y frentes de mar. Para prevenir y aumentar la resistencia de ciudades portuarias y costeras, los mismos autores proponen dos enfoques complementarios. Una estrategia de prevención y medidas estructurales con inversiones a largo plazo para limitar el nivel de riesgo – reforzar las protecciones de costa y de puerto- y limitar la vulnerabilidad de las áreas más propensas al riesgo con regulación, planificación y ordenamiento urbano apropiada.
Plataformas de colaboración y datos
Las diversas experiencias de desarrollo sostenible para ciudades puertos pueden estar al alcance de planificadores mediante plataformas colaborativas y observatorios para América Latina. Por otra parte, a fin de formular diagnósticos y estrategias, así como controlar el avance de las metas en forma compartida, es necesario tener en vista y aplicar indicadores a la ciudad portuaria sostenible.
Los enfoques de desarrollo sostenible para ciudades puertos puestos en práctica, mejores ideas, casos de éxito, proyectos innovadores y conceptos emergentes pueden estar a la mano de planificadores y autoridades mediante plataformas colaborativas u observatorios para América Latina. En esta línea, Morel y otros (2013) proponen estructurar estos conceptos y permitir esta mirada extendida de las ciudades portuarias sostenibles mediante el acceso a una plataforma web pública, compartida por una red de expertos, entre otros.
Ello permitiría capitalizar, estructurar y compartir proyectos y experiencia en una escala regional e internacional y en una lógica de una dinámica red de colaboración. Una plataforma de colaboración también debe incluir un observatorio de indicadores, datos y otros servicios, en el contexto local de la ciudad puerto en estudio y el acceso de esta misma información para otros casos similares.
Estos plataformas de datos, sistemas de monitoreo y demás contenidos deben ser abiertos, permitir el acceso público, de manera de facilitar la participación, la gestión, la transparencia de los procesos y la toma de decisiones informadas en la ciudad puerto, garantizando las oportunidades e igualdad para todos sus habitantes.
CONCLUSIÓN
En las ciudades portuarias de América Latina vive una gran parte de la población de la región, siendo muchos de ellas importantes enclaves económicos, industriales y logísticos. En estas ciudades también los impactos ambientales y urbanos se generan y ocurren dos ambientes de gobernanza y desarrollo: la ciudad y el puerto.
En septiembre de 2015 los líderes mundiales adoptaron la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), poniendo al mundo en una desafiante ruta hacia un futuro de mayor bienestar social y económico, inclusivo y ambientalmente sostenible. Los gobiernos de las ciudades, además de otras partes no gubernamentales, están llamados a ser actores principales de estos ODS.
Las posibilidades de éxitos para planificadores y autoridades dependen de los métodos disponibles, para evaluar y aplicar las mejores prácticas de desarrollo sostenible para sus ciudades portuarias. Este artículo explora algunas ideas de cómo incorporando estrategias de colaboración para un gobernanza del desarrollo sostenible en las ciudades portuarias de América Latina.
El diálogo, el planeamiento coordinado y el fortalecimiento de la gobernanza surgen como elementos claves de las estrategias colaborativas para el desarrollo sostenible de una ciudad portuaria. Sin embargo, otras estrategias pueden ser conducidas en forma colaborativa entre la ciudad y su puerto, como aquellas que se ocupen de medidas e inversiones para el cambio climático y la eficiencia energética, entre otras.
Otro elemento es el acceso a redes de expertos, experiencias y mejores prácticas, así como plataformas web y de datos para disponer de información internacional que oriente a planificadores y autoridades.
LINKS PUERTOS Y CIUDADES
Puertos:
http://www.cepal.org/perfil/
http://www.cepal.org/es/areas-de-trabaio/recursos-naturales-e-infraestructura
http://www.cepal.org/es/temas/infraestructura
http://www.cepal.org/es/publicaciones/39708-transporte-maritimo-puertos-desafios-oportunidades-busca-un-desarrollo
http://www.cepal.org/es/publicaciones/37775-productividad-de-activos-en-terminales-de-contenedores-de-america-latina-y-el
http://www.cepal.org/es/publicaciones/6360-politicas-portuarias
http://www.cepal.org/es/publicaciones/36086-politicas-portuarias-sostenibles
Ciudades:
http://www.cepal.org/sites/default/files/events/files/sergio margulis – cepal-montevideo.pdf http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40658/1/S1601057 es.pdf http://www.cepal.org/es/publicaciones/40155-agenda-2030-obietivos-desarrollo-sostenible- oportunidad-america-latina-caribe
http://www.iddri.org/Publications/Collections/Idees-pour-le-debat/WP1615 ES.pdf
REFERENCIAS
• Aurez, V., Desarnaud, G., Levy, JC., Chapitre 8, Shanghai et son port : une co-evolution energetique et urbaine, Institut de l’economie circulaire, Paris – France
• CEPAL, Naciones Unidas, Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Una oportunidad para America Latina y el Caribe, Santiago, Chile
• Doerr, O. (2011), “Sustainable port polices”, FAL Bulletin, Issue No. 299, Number 7, ECLAC, United Nations, Santiago, Chile.
• Morel, G., Rodrigues Lima, F., Martell-Flores, H., Hissel, F., Tools for an integrated systems approach to sustainable port city planning, Revista Brasileira de Gestao Urbana (Brazilian Journal of Urban Management), v. 5, n. 2, p. 39-49, jul./dez. 2013
(Octavio Doerr – UNECLAC – Maritime & Logistics Bulletin)
22/07/2017

