(FNM) A pesar de estar insuficientemente cartografiadas, algunas rutas marítimas remotas en el Paso del Noroeste se tornan crecientemente populares entre las empresas de cruceros.
(FNM) A pesar de estar insuficientemente cartografiadas, algunas rutas marítimas remotas en el Paso del Noroeste se tornan crecientemente populares entre las empresas de cruceros.
En el lapso de una semana dos buques se vieron envueltos en accidentes en el Paso del Noroeste, lo que activó el debate sobre los riesgos ambientales asociados con el transporte marítimo al norte del Círculo Ártico, más allá de que las aguas estén cada vez más libre de hielo en el verano.
Ambos accidentes fueron atribuidos a problemas de navegación, llamándose la atención sobre la falta de cartografía adecuada para la región.
A finales de agosto el buque de cruceros “CLIPPER ADVENTURER” se dirigía hacia Kugluktuk, en la entrada al paso, cuando embistió y montó una roca que, de acuerdo con el capitán del buque, no estaba registrada en la carta. La Guardia Costera canadiense envió un rompehielos para rescatar a los 110 pasajeros, llevándolos al siguiente puerto de escala del buque. La condición del buque – sigue encallado, pero en situación "estable" según la portavoz de la GCC Chantal Guénette – es motivo de cuidadosa observación, hasta tanto pueda ser puesto nuevamente a flote.
Por otra parte, el MV “NANNY”, un pequeño petrolero canadiense, sufrió un destino similar el 1º de septiembre, al varar sobre un banco de arena en la parte occidental del pasaje. También en este caso un rompehielos de la GCC llegó prontamente al barco, que transportaba 9.000 litros de diésel para las comunidades remotas de Nunavut. Según Guénette, efectuada una inspección del buque, "no se han detectado daños y no se produjeron filtraciones de combustible”. El capitán del buque también atribuyó la varadura a la inexactitud de la cartografía.
Louis Fortier, director científico de ArcticNet , la principal red de investigadores canadienses que trabajan en el Ártico, no está sorprendido por los accidentes. "Sólo una décima parte de la región está adecuadamente cartografiada", dijo.
Dale Nicholson, jefe del Departamento del Ártico en el Servicio Hidrográfico de Canadá, confirmó este porcentaje. Consideró que no hay necesidad de cartografiar todo el Ártico canadiense para posibilitar la navegación por los canales principales, “pero obviamente necesitamos más del 10%".
El relevamiento cartográfico del fondo marino, requiere de equipamiento altamente especializado, y relativamente caro. El Servicio Hidrográfico carece de los recursos financieros para acelerar el proceso, pero el tiempo se está agotando, dice Fortier.
“Entre 1906 –cuando el explorador noruego Roald Amundsen sorteó por primera vez el Pasaje- y 2009, 69 barcos tomaron esa ruta. Este año, en sólo siete meses, ya han pasado 24 barcos, la mayoría de ellos cruceros. Si queremos prevenir una multitud de accidentes, debemos darle prioridad a la producción de la cartografía del Ártico”, concluyó.
Pero es imposible controlar todo. Los buques de cruceros navegan demasiado cerca de la costa, para proporcionar a los pasajeros una mejor vista, apartándose del centro del canal correctamente indicado en las cartas.
Por Anne Pélouas
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: The Guardian y Maritime News; 15/09/10
17/09/10
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