El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó hoy que Brasil construye la estructura necesaria para tener una poderosa industria naval, y añadió la intención de ser exportadores de sondas, plataformas y barcos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó hoy que Brasil construye la estructura necesaria para tener una poderosa industria naval, y añadió la intención de ser exportadores de sondas, plataformas y barcos.
Brasilia, 10 may (PL) En su habitual programa radial de los lunes, Café con el presidente, Lula habló hoy sobre la botadura del petrolero Joao Candido la semana pasada, primer navío construido en Brasil después de 13 años, al que seguirán este año otras dos embarcaciones, en una muestra de la recuperación de esa industria.
El presidente sostuvo que el país tiene astilleros en Río de Janeiro, Pernambuco, Río Grande do Sul, y se construyen los de Bahía y Ceará y se harán todos los que sean necesarios.
Recordó que en la década de los años 70 del siglo pasado, Brasil era el segundo productor de barcos en el mundo, solo superado por Japón.
Refirió que en 2002 tuvo una discusión cuando presentó la idea de la recuperación de la industria naval brasileña, pues algunos afirmaban que en este mundo globalizado e país no debía volver a producir navíos, sino comprarlos, porque era más barato.
Consideramos que no debíamos perder nuestra tecnología, además de la cantidad de empleos que genera esa industria, como lo demuestra que en la década del 70 trabajaban en esa esfera 50 mil brasileños y ya en el 2000 eran apenas mil 900.
Pero, prosiguió, con el Programa de Modernización y Expasión de la Flota (PROMEF), creado en 2004, ahora tenemos unos 45 mil empleados en este sector.
Sobre la botadura del Joao Candido el viernes pasado, del que dijo tiene un tamaño equivalente a dos veces y media el estadio Maracaná, de Río de Janeiro, Lula manifestó sentirse muy orgulloso porque además de los empleos generados, se capacitó a esas personas, en su mayoría ex cortadores de caña de azúcar.
Asimismo, exaltó, con la reactivación de la industria naval, el país economiza el dinero empleado para pagar a barcos extranjeros por la transportación de las mercancías que exporta o importa.
En cuanto al nombre de Joao Candido, el presidente apuntó que era un negro que en 1910 comandó un movimiento contra los castigos corporales en la Marina, en lo que se conoció como la Revuelta de la Chibata (latigazo).
Adelantó que el segundo buque será bautizado con el nombre del economista Celso Furtado, y el tercero se nombrará Zumbi dos Palmares, el último líder negro del Quilombo dos Palmares, en el estado de Alagoas.
11/05/10
PRENSA LATINA
