Acto en el Astillero Contessi. El buque pertenece a Canal de Beagle SRL, firma que opera la familia Di Costanzo. Tiene las características de un pequeño fresquero; entre ellas, izado por popa, cinta transportadora y planta techada.
Acto en el Astillero Contessi. El buque pertenece a Canal de Beagle SRL, firma que opera la familia Di Costanzo. Tiene las características de un pequeño fresquero; entre ellas, izado por popa, cinta transportadora y planta techada.
Sin máscaras, desfiles, ni la permisividad que suele atravesar el festejo del Carnaval desde hace más de cinco mil años, la industria lo celebró hoy a su modo: con la botadura de un nuevo buque.
Se trata del “Nono Pascual”, un costero de 25 metros de eslora egresado de la factoría Contessi. El acto precisamente tuvo lugar en el astillero hoy por la mañana, con numerosos invitados como testigos.
La embarcación pertenece a los armadores Miguel y Juan Di Costanzo, quienes operan otras dos en el puerto local, el “Canal de Beagle” y el “Júpiter II” a través de las firmas Canal de Beagle y Venus Pesquera SRL.
El diseño de la nueva unidad responde al concepto de “pequeño gran barco”; al menos así lo destacan sus constructores a partir de la comparación que trazan con un fresquero de altura.
Por caso, las capturas ingresarán por popa a un pozo de acero inoxidable. Desde allí serán transportadas por cintas automáticas hasta la planta techada, donde el pescado será encajonado y luego refrigerado en bodega.
Por otra parte, los guinches son individuales tipo split y también se localizan bajo la cubierta superior, con lo cualtoda la maniobra y manipulación de la materia prima se hará a resguardo de la intemperie y los golpes de mar.
El concepto ya había sido puesto en práctica en el “Padre Pio”, su antecesor casi gemelo, botado hace cuatro meses.
Según pudo saber Pescare.com.ar, el “Nono Pascual” operará con el permiso del “Canal de Beagle”, que en principio iba a ser desguazado, pero que finalmente se mantendría operativo con otra licencia. “Estamos cansados de sembrar en el desierto” “Quien vaya a sacar una conclusión apresurada, puede inferir que la industrias naval y pesquera están atravesando por un buen momento; pero no todo es lo que parece”, advirtió Domingo Contessi desde el estrado.
En ese marco, el director del astillero se encargó de repasar las circunstancias que golpean a la economía del sector. Principalmente apuntó al aumento de costos y la baja de los mercados.
“Hace tiempo que no hacemos declaraciones públicas porque estamos cansados de sembrar en el desierto; peropoco o nada ha mejorado de los problemas que usualmente enunciamos”, volvió a subrayar.
La lista incluye la renovación del uso de suelo que explotan y la ausencia de créditos. Además, asoma una preocupación por versiones que hablan de recortes sobre incentivos a la construcción.
“Perderíamos el subsidio para pago de impuestos establecido por el Decreto 379 y además se elevaría la alícuota del IVA (hoy cercana al 10 por ciento) a la del régimen general (21 por ciento)”, advirtió Contessi.
Sin embargo, en contraposición, reconoció que fueron agilizados los trámites para la transferencia de permisos. De una demora de dos años se pasó a sesenta días. El guiño fue hacia el subsecretario de Pesca de la Nación, Miguel Bustamante, presente en la ceremonia.
Para Contessi fue la botadura número 116. Paralelamente, en sus galpones ya se trabaja en el armado de otro barco que por ahora, sin dueño, tiene por objetivo mantener la actividad a la espera de nuevas órdenes de construcción.
20/02/12
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