Se trata de los buques Mirta R y Deseado de la flota costera de Rawson. Sin permiso de langostino vienen pescando desde hace años. En total serían cinco los que están en estas condiciones, entre ellos, uno de Conarpesa.
Se trata de los buques Mirta R y Deseado de la flota costera de Rawson. Sin permiso de langostino vienen pescando desde hace años. En total serían cinco los que están en estas condiciones, entre ellos, uno de Conarpesa.
La Subsecretaría de Pesca de la Nación ordenó la prohibición de exportar langostino que fue capturado por dos barcos de la flota amarilla de Rawson por no contar con las respectivas licencias de pesca. La medida se inscribe en lo establecido por el Reglamento N° 1005/08 de la Unión Europea que establece pautas de control para desalentar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
Los buques pesqueros involucrados son el “Mirta R” que operaba para la empresa Cabo Vírgenes SRL con planta en Rawson y el “Deseado” propiedad de Industrias Pesqueras Patagónicas SA con planta procesadora en Trelew. Ambos carecen de licencias de pesca de langostino y no están inscriptos en el protocolo de certificación que la Argentina entregó a las autoridades comunitarias.
Desde el 1 de enero, las cargas que llegan al continente europeo desde terceros países, como el nuestro, deben estar acompañadas por un certificado que acredite su procedencia legal. Es decir, que ese producto haya sido pescado mediante embarcaciones con permiso, fuera de zonas vedadas, con artes de pesca autorizadas y dentro de la cuota oportunamente asignada.
Como consecuencia de ello, las capturas de estos buques costeros (21 metros de eslora) no podrán salir del país porque no están certificadas por la Subsecretaría de Pesca y deberán ser colocadas en el mercado interno.
La normativa establece que lance por lance se debe reportar dónde se pescó, qué barco lo hizo, en qué planta se procesó y dónde se conserva esa captura; y cuando se exporta se debe informar, en detalle, la trazabilidad del producto.
Otros casos similares
Las exigencias de la UE pusieron al desnudo una de las tantas situaciones irregulares que se dan en el sector: estos dos barcos en cuestión han estado pescando langostino sin tener licencias para esa especie durante años en Rawson, incluso cuando el actual Subsecretario de Pesca de la Nación era jefe de Ministros de Chubut.
En situación idéntica se encontrarían otros tres barcos de la flota amarilla de Rawson, uno de los cuales opera para Conarpesa, pero ese no ha sido inhabilitado para exportar. El BP “Diego Fernando” no tendría permiso de pesca de langostino, pero está pescando desde hace años y lo sigue haciendo. Ese buque lleva el nombre de sus dos propietarios: Diego Dato y Fernando Álvarez Castellanos.
Caber recordar que el “Diego Fernando” vino a reemplazar al “Don Francisco” en el marco de la “reconversión de la flota amarilla”. Un barco de 400 cajones de capacidad de bodega se “reconvirtió” en uno de 1.200 cajones. Pero el “Don Francisco” nunca fue pasado a desguace, sólo se le cambió el nombre y hoy se llama “Sierra Grande”. Este caso no es el único, otros tantos también utilizaron el mismo ardid.
Fronteras adentro
“Con esta nueva reglamentación lo que se hizo fue una declaración jurada donde la Provincia le pasó a la Nación el listado de barcos con permisos y la Nación se la envió a la Unión Europea. Estos barcos vienen pescando sin permiso desde hace muchos años, tenemos un derecho adquirido, y seguramente esto va a terminar irremediablemente en la justicia”, explicó a REVISTA PUERTO el empresario pesquero Tomás Oliver.
“El Mirta R es un barco propiedad de Aníbal Morande que estaba alquilado por nuestra empresa Cabo Vírgenes, para abastecer la planta. Estuvo pescando y esas capturas de langostino no lo puedo exportar ahora. Lo que nos queda es venderlo de a poco en el mercado interno, dentro del stock que tenemos figura con qué barco se pescó ese langostino”, precisó.
Sin pelos en la lengua
Oliver dijo que al momento de alquilar el buque “fui a la Secretaría de Pesca provincial y pedí un certificado de pesca legal y me lo dieron, pero en los mercados europeos no está declarado que estos barcos estén pescando langostino. Así que es muy posible que todo esto termine en demandas judiciales”, presagió.
“Estos barcos pagan, todos los años, el cánon pesquero. Esto puede terminar en juicios contra la Provincia. Los partes los tiene la Secretaría de Pesca, todos los meses se paga en Rentas por el langostino que se pescó, y ellos saben que ese langostino a qué planta va, como el caso del Mirta R a la planta Cabo Vírgenes”, añadió. “La Secretaría de Pesca de Chubut siempre supo que estos cinco barcos estuvieron pescando langostino sin tener permisos, y no es de ahora, viene desde hace años, o sea que ahora nadie se haga el desentendido”, sugirió con ácida ironía.
Por Nelson Saldivia / Fotos de Mariano Izquierdo
16/04/10
REVISTA PUERTO

