La capital de Irlanda del Norte espera un auge del turismo cuando se inaugure, en marzo.
La capital de Irlanda del Norte espera un auge del turismo cuando se inaugure, en marzo.La capital de Irlanda del Norte, durante décadas fuera de todos los itinerarios turísticos tradicionales, vuelve al mapa de los viajes gracias al centenario del naufragio del legendario Titanic.
Durante los años de enfrentamientos entre católicos y protestantes el turismo vivió en Belfast un período de crisis. Pero dentro de cien días un museo abrirá sus puertas en el lugar donde, hace un siglo, se botó la legendaria nave. Según los organizadores, será un capítulo nuevo en la vida de la ciudad.
El museo, en un edificio cubierto por 3000 paneles de aluminio que evocan el casco de un barco, costó más de 90 millones de libras. Será inaugurado el 31 de marzo de 2012 en la desembocadura del Lagan, el río que atraviesa Belfast, con vista hacia las gigantescas grúas de los astilleros Harland and Wolff, en su época los más grandes del mundo.
Cruceros junto al lugar del naufragio cerca de Terranova, un especial de televisión de 12 horas (Titanic: Blood and Steel, sobre la construcción del barco) y hasta una marca de cerveza son los ingredientes de un cóctel que, según las autoridades, debería multiplicar el número de turistas en Irlanda del Norte. Hasta ahora, los visitantes que pasaban por la capital del Ulster se limitaban a las fotos de las Peace Walls cubiertas de grafitis, que todavía dividen a las comunidades católica y protestante. Ahora al “turismo de conflictos” se agregará el de la gran tragedia marítima en la que murieron 1576 personas.
Casi 40.000 entusiastas del Titanic ya compraron sus entradas en el primer día de preventa. Diez veces más, según las previsiones, deberían visitar el Titanic Quarter en el primer año de vida del museo.
Las seis plantas del museo exploran la historia del Titanic, de la gente y de la ciudad que lo construyó. Se podrán visitar reconstrucciones de las cabinas, de los puentes y de las salas de máquinas. Una conexión en directo con los restos de la nave, a 3800 metros de profundidad, se proyectará también al público.
29/12/11
LA NACION

