SPI tiene en lista a 16 barcazas. Directivos del estudio naval Robert Allan Ltda y de la minera Río Tinto hicieron una recorrida de evaluación en las instalaciones del astillero Domecq García.
SPI tiene en lista a 16 barcazas. Directivos del estudio naval Robert Allan Ltda y de la minera Río Tinto hicieron una recorrida de evaluación en las instalaciones del astillero Domecq García.
La industria naval puso los motores en marcha y poco a poco se ven los resultados. En ese contexto de crecimiento, en la sede del astillero Domecq García, del Puerto Sur de Buenos Aires, se realizó una reunión donde profesionales y técnicos canadienses, brasileños y argentinos avanzaron en la concreción de nuevos proyectos que prometen generar fuertes inversiones y mano de obra en los próximos meses.
En el encuentro se evaluó la posibilidad que se hagan nuevas obras de construcción de artefactos navales: más barcazas y remolcadores, los cuales demandan mayores desafíos. Técnicos del estudio de arquitectura naval Robert Allan Ltda y de Río Tinto ponderaron las instalaciones del astillero y la calidad de los recursos humanos que participan de la construcción de las barcazas que serán utilizadas para transportar mineral (hierro), desde Corumbá (Brasil), a través de la Hidrovía del Paraná.
Hoy, Río Tinto produce alrededor de dos millones de toneladas de hierro por año y a partir de nuevas inversiones busca intensificar la producción hasta llegar a los 15 millones por año. Para eso es necesario muchas más barcazas para transportar el mineral.
SPI Astilleros recibió en el astillero del Ministerio de Defensa – Armada Argentina a una delegación del estudio naval Robert Allan Ltda., uno de los más importantes del mundo, quienes recorrieron las obras que el astillero marplatense realiza para Río Tinto.
En las inmensas instalaciones del Domecq García, SPI está construyendo 16 barcazas para la empresa minera, con una inversión de más de u$s 10 millones, de las cuales seis barcazas ya se encuentran en etapa de entrega, construcción o montaje. Cada barcaza tiene una eslora de 60 metros por 15 de manga, con una capacidad de 2.000 toneladas.
“Desde 2006 se han procesado en el área de nuevas construcciones solamente más de 5.000 toneladas de acero, que se suman a las 7.000 toneladas más que serán procesadas en lo que resta del 2008”, dijo Néstor Polizzi, CEO del astillero. “En los últimos 12 meses se han botado un total de ocho embarcaciones y hacia fin de año llegaremos a 20, incluyendo barcos de pesca, barcazas para hidrocarburos, barcazas mineraleras, etc; habiéndose generado más de 700 puestos de trabajo”, afirmó el directivo.
SPI es un astillero privado, de capitales nacionales, con 32 años de trayectoria, que se inició en el puerto marplatense, con la construcción y reparación de buques, pero que ahora también tiene presencia en Santa Cruz y en el puerto porteño, liderando el proceso de construcciones de barcazas. Es el primer astillero con certificado ISO 9001 para el diseño y construcción de buques, artefactos navales y montajes industriales.
Potencial a la vista
El acuerdo entre el astillero argentino y Río Tinto no tiene antecedentes en la historia de la industria naval argentina. Con este desarrollo de SPI Astillero se permite demostrar, además, la capacidad instalada para la construcción de este tipo de unidades y el potencial que la industria nacional posee para atender las necesidades de expansión en el transporte de la Hidrovía a corto plazo, incorporando unidades competitivas, construidas y aprobadas de acuerdo a los mas altos standards existentes para este tipo de embarcaciones, (en este caso ABS – American Bureau of Shipping).
“Esta experiencia, que permite la incorporación de nuevas unidades a precios competitivos y dentro de los plazos establecidos, evidencia una alternativa mejoradora frente a la importación de barcazas con una antigüedad de 25 o 30 años que han sido descartadas del mercado de Estados Unidos de América, principalmente, y que se pretenden ingresar al tráfico en la hidrovía argentina. La industria naval argentina, en general, aún tiene mucho y bueno por darle a esta Hidrovía.”, aseveró Miguel Angel Sánchez, gerente de Relaciones Institucionales de SPI.
Las actividades del astillero marplatense y los acuerdos de uso hechos con la Armada Argentina, a través del Ministerio de Defensa de la Nación, permitieron la reactivación del Domecq García. Esta nueva etapa se inició con 30 operarios y ya trabajan más de 350. En las distintas naves del astillero se realiza una tarea específica.
Un grupo de obreros pintan placas de acero construido especialmente por Siderar, en otra un pantógrafo las corta, los soldadores las unen con maestría y otro grupo unen piezas como si se tratara de un rompecabezas gigante. Las dos primeras ya flotan en el río, una tercera espera su turno, a la cuarta le faltan detalles y la quinta y la sexta ya tienen forma. El plazo de entrega de la última barcaza se estima para fines de septiembre.
“Alcanzar y mantener el liderazgo en la construcción de barcazas o de distintas embarcaciones en nuestro país se ha dado como consecuencia de un gran esfuerzo, un trabajo continuo y coherente a pesar de todos los obstáculos”, destacó el CEO de SPI Astilleros. “Nuestro astillero ratifica su compromiso con los obreros navales y las empresas del sector, participando e integrando a los mismos a sus distintas actividades”, añadió.
21/05/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

