El Consorcio de Gestión se reunirá con las autoridades de la empresa para seguir delineando la iniciativa. En tanto, profesionales franceses y bahienses piensan en un acceso público a la ría.
El Consorcio de Gestión se reunirá con las autoridades de la empresa para seguir delineando la iniciativa. En tanto, profesionales franceses y bahienses piensan en un acceso público a la ría.
"Estamos cerrando un año donde Moreno hará su muelle a 45 pies. Ganamos medio muelle, porque no incorporamos allí toneladas, pero sí calidad y calificación".
La frase pertenece al presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, Jorge Otharán, y fue pronunciada en el cierre de los talleres sobre la planificación urbana y logística de la ciudad, que se llevó a cabo entre profesionales locales y franceses de la consultora Adéfrance.
El titular del puerto bahiense enumeró los avances alcanzados durante este año, entre los que resaltó las concesiones de uso celebradas con la minera Río Tinto y la cerealera Louis Dreyfus.
Asimismo, Otharán adelantó la construcción de la terminal de Glencore-Moreno Hermanos sobre el canal principal, en puerto Galván.
Juan Cafasso, apoderado legal de Moreno, comentó que el Consorcio de Gestión del Puerto lo invitó, junto a otras autoridades de la empresa, para avanzar en la concreción de este proyecto.
"Es verdad, Moreno tomó la decisión de construir el muelle y está preparada para hacer la obra. Evidentemente, si Otharán dijo que se construirá, es porque nos otorgarán el espacio que necesitamos para instalar los depósitos", comentó.
En la actualidad, Glencore-Moreno Hermanos y Louis Dreyfus disputan por la concesión de 8,8 hectáreas ubicadas en el sector de Cangrejales.
La propuesta de Moreno se divide en tres etapas: depósitos, muelle sobre el canal de 45 pies de calado y la construcción de una planta oleaginosa.
"Lo más importante para nosotros es el muelle, pero éste necesita de obras complementarias, como los depósitos, porque no se puede embarcar directamente desde el camión. El proyecto es uno, está previsto en tres etapas, pero es integral", manifestó.
La opinión de Adéfrance
El arquitecto Roberto Converti, coordinador del proyecto de Adéfrance en Argentina, comentó que Bahía Blanca tiene una enorme posibilidad, de gran escala, de transformarse en un centro de desarrollo económico.
"El desarrollo económico está basado en una pieza fundamental, que es la relación entre el puerto y la ciudad. Bahía Blanca tiene relación con los grandes capitales a través de su puerto".
Consideró, además, que el arribo del proyecto de Río Tinto permitirá unir, comercial y productivamente, la provincia de Mendoza con nuestra ciudad, mediante el ferrocarril, hecho que considera necesario resaltar para que Bahía Blanca obtenga emprendimientos similares generados en el interior del país.
"Hay que ser conscientes de esta circunstancia y planificar para el largo plazo, porque los inversores se convencen cuando hay oportunidades en el corto plazo, pero por sobre todo, seguridad en el largo. Es por ello que sumaremos en nuestras conclusiones, todo aquello relacionado con las estrategias operacionales, logísticas y ambientales", dijo Converti.
Una isla en la crisis
"Hay que reconocer que existe una crisis económica a nivel internacional y nacional, donde Bahía Blanca, sin embargo, sigue siendo atractiva para las inversiones y se radican actividades que generarán empleo. Esto hay que potenciarlo y reconocerlo", resaltó Converti.
Sostuvo que el los profesionales galos de Adéfrance reconocieron que Bahía Blanca es una ciudad con mucha dinámica económica y social, a la que hay que brindarle un plan a largo plazo.
Los desarrollos portuarios en la Argentina, según Converti, respondieron a la coyuntura y no a la planificación,
"Los ciclos económicos llevan a que una planta industrial se desarrolle mientras otra se cae, una que ingresa y otra que sale de las zonas productivas. Por esta razón, las autoridades han decidido que, con tal que algo ocurra, acepten las propuestas privadas que no responden a una planificación, a que se instalen porque ‘lo importante es que estén’. Ahora sí hay que pensar el territorio a largo plazo y nosotros pensamos en el 2028", indicó.
El acceso público
En los talleres no se especificó cuál será el área destinado a las cuestiones recreativas, deportivas y náuticas.
Converti consideró importante que, como conclusión de estos trabajos de planificación, se definan los sectores que podrían ser utilizados para tales fines, con el objetivo de preservarlos e ir trabajando sobre ellos para que su crecimiento se produzca naturalmente.
"Uno de los temas que más se discuten es la división entre la ciudad y el puerto. Nosotros hablamos de terminar con las divisiones para pensar en un mapa inclusivo. Para Adéfrance, la ría debe pensarse de manera completa: General Cerri, Ingeniero White, Punta Alta y la reserva natural.
"Está muy bien que la gente tenga la esperanza de que en estos talleres surja la posibilidad de crear un acceso libre a la ría. Este es un programa muy esperanzador, porque vemos que los gobiernos de la ciudad y del puerto están trabajando en común, algo que se da en muy pocos casos en la Argentina", señaló.
Finalmente, Converti afirmó que el acceso de la población a la ría es una materia que debe atenderse y no puede dejarse de lado.
29/11/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
