No asistirán los líderes de los países ricos.
No asistirán los líderes de los países ricos.
ROMA (De nuestra corresponsal).- En medio de gran escepticismo, y sin los mandatarios de los países más ricos del mundo, comienza hoy la nueva cumbre mundial sobre seguridad alimentaria de la FAO, la organización de la ONU para la agricultura y la alimentación, con sede en esta capital.
La reunión, que será inaugurada por Benedicto XVI, contará con la participación de unos 60 jefes de Estado y de gobierno. Entre ellos no estarán los líderes de los países del G-8, excepto el premier italiano, Silvio Berlusconi, que cumple el papel de anfitrión, ni de los países más importantes de Europa. Desde América latina ya llegaron la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; el de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y se esperaba al venezolano Hugo Chávez. La presidenta Cristina Kirchner no asistirá al encuentro.
También arribó el controvertido presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, acompañado por una comitiva de 60 personas, entre funcionarios y guardaespaldas.
En medio de imponentes medidas de seguridad, los participantes discutirán, una vez más, cómo frenar el flagelo del hambre. Más de 1000 millones de personas en el mundo se encuentran afectadas hoy por la desnutrición crónica.
Justamente para llamar la atención de la opinión pública mundial y de sus líderes, el director general de la FAO, Jacques Diouf, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en las últimas horas hicieron una "huelga de hambre contra el hambre", una iniciativa que se inscribe dentro de una campaña mundial lanzada por la FAO. "Cada seis segundos muere un niño por falta de comida", dijo Diouf, que destacó que "el hambre genera rabia, potencial fuente de conflictos".
16/11/09
LA NACION
