(FNM) Las reformas al Cabotaje propuestas por el gobierno laborista australiano producirán – según un estudio llevado a cabo por la consultora Deloitte Access Economics-, un aumento del 16% en el costo de los fletes.
(FNM) Las reformas al Cabotaje propuestas por el gobierno laborista australiano producirán – según un estudio llevado a cabo por la consultora Deloitte Access Economics-, un aumento del 16% en el costo de los fletes.
El trabajo, elaborado a pedido de un grupo denominado “Usuarios Australianos del Transporte Marítimo de Cargas Secas a Granel”, argumenta además que los cambios destruirían hasta 570 puestos de trabajo y afectarán a productores de materias primas en tierra, con un desembolso adicional de unos USD 490 millones para el 2025, como consecuencia de un incremento de costos que se ubicaría entre el 60% y el 100%.
La Ley de Comercio Costero apunta a ayudar a los armadores domésticos a defenderse de la competencia de bajos costos en el comercio de cabotaje, mediante el establecimiento de un nuevo esquema que reemplace al actual sistema de otorgamiento de permisos a buques extranjeros.
Los buques extranjeros que hoy tiene permitido transportar fletes domésticos entre puertos australianos, recibirán un plazo de cinco años para pasarse al registro de Australia.
La mayoría de los operadores locales han recibido con beneplácito la norma, que también es apoyada por el poderoso Sindicato Marítimo de Australia, que lo ve como una protección del empleo para sus marinos asociados.
Sin embargo, los defensores de la libertad de mercados objetan lo que por principios consideran una medida proteccionista, y sostienen que tornará no competitivo al transporte marítimo australiano en el plano internacional. Las grandes empresas mineras, que son altamente influyentes, están disgustadas con la posibilidad de enfrentar costos adicionales.
Las argumentaciones de Deloitte fueron inmediatamente rechazadas por el Secretario federal de transporte Anthony Albanese, quien dijo que las cifras calculadas parecen estar basadas en la incorrecta asunción de que los buques extranjeros pagan actualmente salarios por debajo de los niveles australianos.
“Las reformas del gobierno no cierran el comercio costero a los buques extranjeros, sino que estimulan a más barcos australianos a competir contra los armadores extranjeros”, sostuvo el funcionario en un comunicado.
“No necesitamos otro estudio que nos diga lo que ya sabemos; la flota australiana se ha reducido de 55 a 21 barcos en la última década. Es hora de tomar medidas”.
La posición del secretario Albanese fue apoyada por la Asociación de Armadores de Australia. Su directora ejecutiva, Teresa Hatch, sostuvo que “la Asociación no advierte que la nueva ley vaya a producir grandes cambios en la combinación de buques extranjeros y australianos”.
Pero, sus rivales políticos no tardaron en abalanzarse sobre estas afirmaciones, mientras que el líder del Partido Nacional, Warren Truss, acusó a Albanese de estar en combinación con el Sindicato Marítimo de Australia. “Al día de hoy, cuesta casi lo mismo transportar los mismos productos de China a Australia, que de Adelaida a Port Kembla”, sostuvo Truss. “Bajo estas nuevas reglas de transporte marítimo, los laboristas reducirán la producción australiana a favor de las importaciones, que pasarán a ser mucho más baratas”.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 22/03/12
27/03/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR

