Se conocen algunos detalles del futuro de la terminal de reparaciones. Lo administrarán trabajadores del sector ligados al SANAM. Vinar ya no pagó los salarios de julio. Garantizan todas las fuentes laborales.
Se conocen algunos detalles del futuro de la terminal de reparaciones. Lo administrarán trabajadores del sector ligados al SANAM. Vinar ya no pagó los salarios de julio. Garantizan todas las fuentes laborales.
Trabajadores vinculados con el Sindicato de Actividades Navales de Mar del Plata (SANAM) son los nuevos administradores de Astilleros La Unión, tras la salida de Martín Vinar, el hasta ahora presidente del directorio, pero que ya no pagó los salarios de los 50 trabajadores de la empresa a los que el lunes se les acreditó el sueldo.
Lo que todavía es un secreto bien guardado en las calles del puerto marplatense es la identidad del o los inversores dispuestos a seguir apostando por el astillero y que la semana pasada giraron los fondos para que desde la cuenta de La Unión se pudiera hacer el pago de las cargas salariales.
Los nuevos encargados de administrar el astillero serían César Briatore, Arístides Vega y Andrés Larraburu. Todos de estrecha relación con Walter Castro, secretario General del SANAM y ex secretario Gremial del SAON, tras la renuncia y denuncias que formulara el año pasado contra sus ex compañeros de comisión directiva nacional por manejos fraudulentos de recursos sindicales y desprolijidades con la obra social.
Por ahora entre los nuevos administradores impera un férreo silencio de radio, aunque de la reunión mantenida con los trabajadores habrían quedado algunas cosas en claro para llevarles tranquilidad.
La continuidad de la razón social se basaría en dos motivos fundamentales: mantener la expectativa por el convenio firmado con Venezuela por la construcción de buques pesqueros para el país caribeño, ya que en el acuerdo suscripto se menciona específicamente a Astilleros La Unión como cabecera de los emprendimientos con la industria naval.
Por otro lado, con esta razón social se iniciaron los trámites para prorrogar el permiso de uso de suelo del predio ante el Consorcio Portuario, que se encuentra vencido desde marzo del 2013, tras el ciclo cumplido por Barillari con Astillero Mar del Plata y donde nunca se realizaron las inversiones prometidas.
Dirigentes del SAON se mostraron preocupados en los últimos días por la suerte que podía correr el astillero. Castro, ante la consulta de REVISTA PUERTO, evitó dar a conocer el nombre de los nuevos inversores y les pidió a sus ex compañeros que trasladen el interés para conocer la masa societaria de otras empresas del sector. “Ultrapetrol y Astillero Punta Alvear tienen domicilios en Islas Bahamas y nunca advertí su preocupación por conocer quiénes conforman esas sociedades anónimas”, respondió el dirigente.
Los planes en esta nueva etapa del astillero contemplan –en un plazo de 60 días- contar con mejoras en su infraestructura de modo de hacer frente a las demandas laborales promovidas por la nueva administración. Entre tanto, hacer valer la mano de obra especializada de sus recursos humanos y atender demandas que puedan surgir fuera de Mar del Plata.
“Hace un semestre que Vinar nos dijo que se quería ir. Si se quedaba tenía que iniciar un procedimiento preventivo de crisis y despedir a la mitad de los compañeros -explicó Castro-. Desde ese momento estamos buscándole novio (sic) al astillero. Nadie de los que se mostraron interesados quería hacerse cargo de la gente. Hasta que apareció esta oportunidad”, dijo y reiteró la imposibilidad de dar detalles de los nuevos socios.
Castro quiso dejar tranquilos a sus ex compañeros del SAON. “No se interesaron cuando Barillari les debía tres meses de sueldo y estábamos solos quemando gomas… ahora vienen… pero quienes provienen del campo nacional y popular deberían estar contentos con que quizás los trabajadores puedan gestionar con éxito una empresa”, aseguró el dirigente, quien rechazó cualquier posibilidad de que se reflote una interna gremial.
Desde la nueva administración del astillero se garantizó la continuidad laboral de los 50 trabajadores y el respeto del Convenio Colectivo 518, que liga a La Unión con el SAON.
Por Roberto Garrone | Fotos de Diego Izquierdo
08/08/13
REVISTA PUERTO
