Armadores temen que prendan fuego los barcos de la flota amarilla

Armadores temen que prendan fuego los barcos de la flota amarilla

Denunciaron que recibieron amenazas anónimas en las últimas horas. Una fiscal investiga los “escraches” y tratan de identificar a los autores materiales. La Prefectura de Rawson habría reforzado la custodia del muelle capitalino ante posibles atentados.

Denunciaron que recibieron amenazas anónimas en las últimas horas. Una fiscal investiga los “escraches” y tratan de identificar a los autores materiales. La Prefectura de Rawson habría reforzado la custodia del muelle capitalino ante posibles atentados.

“Si no firman, la próxima son los barcos”. La frase contiene una sentencia y fue escrita el miércoles en el paredón de la vivienda de uno de los empresarios de la flota amarilla de Rawson, mientras ardía el portón de acceso al domicilio. Más que una advertencia es lisa y llanamente una amenaza. Ése es el clima que se respira por estas horas en la capital de Chubut, cargado de tensión cuando la huelga de la marinería está fuera de curso y los canales de diálogo se rompieron.

Hay un alto grado de preocupación entre los armadores por lo que le pueda ocurrir a los barcos que permanecen amarrados en el muelle, ya que además de las pintadas aseguran que recibieron amenazas telefónicas señalando que les iban a prender fuego los buques.

Esto habría sido puesto en conocimiento de la Policía Provincial y a la Prefectura de Rawson, que es la que tiene jurisdicción sobre los muelles; y anoche se habría dispuesto una mayor presencia de efectivos en el lugar ante el temor de posibles atentados contra las embarcaciones de la flota costera.

Sobre los hechos acaecidos el miércoles cuando un grupo de trabajadores del sindicato de obreros marítimos atacó el frente de cuatro casas y un depósito en Playa Unión, también frente a una vivienda y un restaurante de la zona portuaria, tomó intervención la justicia ordinaria.

“Quemaron cubiertas en sus frentes y escribieron con aerosoles”, dijo el segundo jefe de la comisaría de Playa Unión, comisario Pablo Maya. “Se movilizó un grupo de personas, ingresando por doble trocha a la villa balnearia, tomaron por la avenida Marcelino González con dirección al puerto y de ahí comenzaron a protestar prendiendo neumáticos y escribiendo paredes con aerosoles. Fue en una casa de la calle Hernández al 1200, Zorrilla Sánchez al 1300, Lezana al 1400, Lezana al 1500; luego se dirigieron en dirección sur a una empresa de Lezana al 2000, para luego ir al puerto por la calle Laserre al 1400 para luego terminar frente a la Cantina Marcelino donde también prendieron fuego en el ingreso”, explicó el funcionario policial.

Maya dijo que en el Puerto además de este comercio se vio afectada la vivienda de la familia Nogales, del presidente de la CaFCos; en Playa Unión los lugares más comprometidos por los daños fueron un depósito y dos viviendas de las familias Di Bona.

Por estos incidentes interviene la Fiscal de Rawson, Antonia Suárez García, quien evaluó los daños causados con autoridades policiales. No hubo detenidos, ni hay que lamentar desgracias personales.

La Brigada de Investigaciones de la Policía está tratando de identificar a cada uno de los autores materiales de los ataques a las viviendas de los empresarios; es que durante el itinerario de los manifestantes se apostaron móviles policiales que registraron en fotos y videos los acontecimientos, material que serviría para identificar a quienes provocaron los daños y aportarlos como prueba de tales hechos.

Intersindical toma distancia
La recientemente reflotada Coordinadora de Gremios Pesqueros, Marítimos y Portuarios tomó distancia ayer de las últimas acciones de protesta llevadas a cabo por los marineros de Puerto Rawson. En tanto, desde el STIA advirtieron sobre las consecuencias que les provoca a sus afiliados no contar con materia prima para procesar por la falta de actividad de la flota costera.

Fue el titular del STIA y líder regional de la CGT, Luis Núñez, quien sostuvo que “si siguen con esto de hacer escraches y movilizaciones a casas de empresarios no van a conseguir ni solucionar nada. Lo que tienen que hacer es sentarse a negociar, es la única forma en que pueda haber una salida a este conflicto”, razonó en un intento de bajar el clima hostil y tratado de recomponer el diálogo.

“Estos métodos no resuelven nada, ni acercan la solución”, cuestionó Núñez. “Nos preocupa mucho cómo sigue esto porque sin pescado las plantas están desabastecidas y eso repercute en el bolsillo de los trabajadores de planta”, insistió.

No tomaron el té
En tanto, ayer hubo incesantes gestiones para que se abra una puerta de diálogo, y en este caso fue la Intersindical la que medió para concretar una reunión que junte al SOMU y a los empresarios. Por el clima tenso que se vive en Rawson se la programó para la tarde en Gaiman, una localidad ubicada a 35 kilómetros de la capital de Chubut, conocida por su tradicional té galés.

Tras horas de conversaciones un grupo de empresarios iría en representación del sector armador y también asistirían los dirigentes gremiales que forman la Intersindical, funcionarios del gobierno y los delegados de Rawson del SOMU. Pero poco antes de la hora programada, desde la Intersindical se comunicó que la reunión se cancelaba ante la negativa del SOMU a concurrir, lo que causó cierto malestar entre los referentes sindicales ante el desaire que le hicieron a la convocatoria por ellos planteada.
Texto y fotos de Nelson Saldivia

15/01/10
REVISTA PUERTO

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