Las empresas agrupadas en la Cámara de Armadores de Bandera Argentina denuncian un plan para eludir la Ley de Cabotaje Nacional.
Las empresas agrupadas en la Cámara de Armadores de Bandera Argentina denuncian un plan para eludir la Ley de Cabotaje Nacional.
Aquello que debe ser tomado como circunstancia excepcional, hoy, pareciera ser moneda corriente.
Una empresa viene solicitando excepciones a la Ley de Cabotaje Nacional para el transporte de sus productos livianos, pesados y gasíferos. Y, como la empresa tiene un plan programado de embarques y transportes, no se estaría dando la “imprevisión” que marca el Artículo 6 de la normativa.
La firma de referencia es Enarsa, una sociedad del mismo Estado nacional, que impulsa políticas navieras en favor de la bandera argentina. Lo es también del mismo Estado que sancionó el Decreto 1010/2004 y obligó a los armadores de buques con bandera extranjera a reingresar a la matrícula nacional. La norma posibilitó que los armadores argentinos incorporaran a su flota nuevos buques, ya sea por adquisición, por la construcción o por el charteo a casco desnudo, cumpliendo los requisitos de la reglamentación vigente, en el ámbito nacional e internacional.
Según una nota enviada por la Cámara de Armadores de Bandera Argentina a Enarsa, el transporte de sus productos, puede ser hecho por buques operados por armadores argentinos.
Desde dicha cámara señalaron que la operatoria llevada a cabo por Enarsa es similar en la mayoría de los casos en que pide bodega argentina para el transporte de productos desde Caleta Córdova con destino al puerto de Campana. Así, la entidad enumera algunos casos que avalan su postura: el 6 y 17 de diciembre de 2010, el 6 de abril y 21 de junio de este año, petróleo crudo desde Caleta Córdova, por 30 días; el 23 de mayo último, buque gasífero, punto de carga y descarga BB o BA o San Lorenzo, por 90 días; el 2 de junio de 2011, buque metanero, punto de carga y descarga Zonas de Alije A, B, C o D; Escobar BB, por 60 a 90 días.
Consultado por Transport & Cargo, Carlos Davidson, gerente de Relaciones Institucionales de Enarsa, tuvo más bien expresiones de deseos.
“Tenemos la puerta abierta para los armadores de bandera argentina, que puedan transportar nuestros productos”, señaló el directivo.
Desde dicha entidad reclaman que “los armadores argentinos participen del transporte de todos sus productos livianos-pesados y gasífero, brindando un servicio de calidad”, y se implemente la coordinación con armadores argentinos para incorporar buques gasíferos con bandera argentina. De esa forma, la entidad apunta a unificar la gestión Estado-empresas nacionales. También busca el desplazamiento, entre otras empresas, de Scan Bras broker brasileño-, que es definido como un “operador del negocio que nos ocupa”.
“¿Por qué el cabotaje nacional es hecho con buques y armadores extranjeros sin participación de armadores argentinos? Todo ello va en contra de todas las políticas del Gobierno de la presidente Cristina Fernández de Kirchner. ¿Quién es el que opera a favor de los intereses extranjeros? Sería bueno saberlo”, se preguntó Juan Carlos Fernández Bazán, presidente de la Cámara.
Sin tributo
Para el directivo, “los buques extranjeros no tributan en el país, no poseen tripulación argentina y sus costos son menores. Esto genera un circuito que favorece a Enarsa y al armador extranjero en desmedro de la bandera argentina. Es hora de que el trabajo argentino lo realicen los argentinos, única forma de seguir profundizando el modelo impulsado por el Poder Ejecutivo”.
Un caso similar sucede con Oil Combustibles SA, firma que viene pidiendo excepciones a la Ley de Cabotaje Nacional para transportar entre 30.000 y 50.000 metros cúbicos de petróleo. La solicitud fue bloqueada por la cámara, poniendo a disposición los buques de bandera argentina. Sin embargo, la petrolera rechazó la oferta por escrito aduciendo que las naves “no cumplen con los requisitos”.
Desde la Cámara de Armadores de Bandera Argentina, opinaron que con la negativa, Oil Combustibles “se arroga la función de interprete de la Ley de Cabotaje, como si fuese su órgano de aplicación”.
Al cierre de esta edición, el trámite de excepción aún no había sido resuelto por la Dirección de Vías Navegables de la Nación.
“Este grupo, instalado dentro de las empresas, desnaturaliza la Ley Cabotaje procura forzar el error de los funcionarios actuantes y los compromete ante la ley. Ya detectamos situaciones análogas en otras empresas y estamos trabajando en las presentaciones correspondientes”, aseveró la fuente consultada.
Agustín Barletti, Buenos Aires
13/07/11
CRONISTA (Transport & Cargo)

