Las ramas alimentaria, química y farmacéutica serían sus destinos.
Las ramas alimentaria, química y farmacéutica serían sus destinos.
Los armadores de Vigo han propuesto a la Comisión Europea que al menos cinco especies de pescados y crustáceos que ahora son solo descartes -es decir, cuya captura incidental obliga a los pesqueros a devolverlos al mar por no estar autorizada su comercialización- puedan ser utilizadas en distintas industrias, como la farmacéutica o la médica, la alimentaria, la química o para su consumo directo.
El aprovechamiento que quieren dar los armadores se refiere a las especies denominadas arañita, pateos (foto) y el reloj plateado, todas ellas indicadas para el consumo humano, en tanto que los empresarios también tienen la idea de que las llamadas carnavalito y músico serían interesantes como cebos, harinas o aceites, además de su posible tercer uso en industrias químicas, alimentarias y veterinarias.
Estas especies son capturadas de forma incidental en zonas como las aguas de Gran Sol y en la zona sur de Galicia y en las aguas de Portugal, en las que trabaja parte de la flota gallega. Estos individuos suben a bordo en el aparejo acompañando accidentalmente a las especies que sí son objeto de la marea. Así las cosas, la citada propuesta general, basada en un estudio de campo realizado por buques en aguas del Atlántico y del Mediterráneo, fue enviada en su momento a la Comisión Europea y seleccionada por los técnicos del departamento que dirige la eurocomisaria de Pesca, María Damanaki, como un posible planteamiento que podría tenerse en cuenta a la hora de abordar la problemática de los descartes. El informe de los armadores de Vigo es uno de los tres únicos que seleccionó la UE y que podría formar parte de las medidas finales que se implementen en la reforma de la política de pesca a partir del 2013.
Propiedades – Rentabilidad
Según el proyecto titulado Medida innovadora para la recuperación, gestión y valorización de los descartes generados por la flota española, parte de estas especies podrían tener, en vez de un incierto destino al ser devueltas al mar tras su captura, un uso en el ámbito gastronómico, en concreto el patexo, la arañita (ambos crustáceos) y el pescado llamado reloj plateado, «por su excelente sabor y abundante carne». Además, los armadores abogan por otros aprovechamientos: elaboración de harinas y aceites de alta calidad a partir del carnavalito y del músico, y su aplicación como cebos ecológicos de pescado o piensos en acuicultura; también en la industria química (detergentes, pinturas, barnices, parafinas, cosméticos o colas) o en la alimentaria (confitería, bebidas, espesantes o gelificantes) e incluso en la medicina, para terapias con células madre.
Los armadores vigueses tienen claro que lo que ahora podría considerarse como una débil tendencia que ya llega con retraso -que incluso ha sido potenciada más por el propio sector al ver sus posibilidades económicas y medioambientales que por la normativa comunitaria- se convertirá en una obligación legal por parte de la UE sobre los Estados miembros. El responsable de Innovación de la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (Arvi), Jorge Romón, añade que «es frecuente creer que los descartes suponen un beneficio para los armadores; pero hoy por hoy no son rentables, al contrario, es más caro para el armador; lo que pretendemos es darle la vuelta a estos costes y lograr que no supongan una pérdida añadida para el sector. Ya a la larga se intentaría sacar un pequeño beneficio de su uso en los diferentes campos propuestos».
Por L.C. Saavedra
17/06/11
LA VOZ DE GALICIA

