Más vale tarde que nunca. Argentina se ha tomado al pie de la letra este dicho popular. El país lleva años de retraso en la instauración de energías renovables a pesar la vasta cantidad de recursos naturales que posee. El estado incumplió en 2015 la ley que establecía que a finales de ese año el 8% del consumo energético industrial debía provenir de fuentes renovables. A día de hoy, ese objetivo todavía no se ha alcanzado, pero parece ser que el 2017 será por fin el año, escrito en mayúsculas.
Más vale tarde que nunca. Argentina se ha tomado al pie de la letra este dicho popular. El país lleva años de retraso en la instauración de energías renovables a pesar la vasta cantidad de recursos naturales que posee. El estado incumplió en 2015 la ley que establecía que a finales de ese año el 8% del consumo energético industrial debía provenir de fuentes renovables. A día de hoy, ese objetivo todavía no se ha alcanzado, pero parece ser que el 2017 será por fin el año, escrito en mayúsculas.
Desde enero, se están realizando diversas conferencias y reuniones para promover el uso de las energías renovables, dentro del marco del Programa Renovar. ” Con todos los planes que están en marcha, igualmente será difícil llegar al 8% del 2018″ declaró Sebastián Kind, subsecretario de energías renovables de la Nación a una entrevista concedida al diario El País. Sin embargo, este 2017 se han iniciado una gran cantidad de acciones que arrollan luz sobre el asunto.
Desde hace dos años, el gobierno argentino ha hecho inversiones por más de 4.000 millones de dólares para que en el 2018 la eólica y solar se sumen a la adjudicación de una subasta de 3.000 megavatios. Y es que cabe recordar que Argentina cuenta con la zona de Cuyo, donde se extiende una territorio con una gran radiación solar de más de 5.000 kilómetros, hasta ahora inutilizados.
No aprovechar los recursos provocó el retraso
Recientemente, sin embargo, se han empezado a instalar placas fotovoltaicas en el territorio, además de un gran número de molinos de viento; ya que se ha optado por aprovechar los furiosos vientos de Patagonia, según afirmó el Ministerio de Energía y Minería de Argentina.
No obstante, aunque el país sudamericano cuenta con largos y caudalosos ríos que colindan en la costa atlántica, parece que no se ha barajado la opción de utilizar la energía undimotriz (que es la genera energía a partir de las olas).

La indiferencia ante el uso de este recurso natural- al igual que el de la biomasa y el biogás-, demuestran que “Argentina en materia de renovables esta empezando después, 20 años después que Europa y 10 años después que los países de la región”, según advirtió este agosto en una conferencia Eugenia Testa, miembro de la consultora especializada Línea Verde. (IELEKTRO)
02/09/2017

